PROCESO DE RECUPERACIÓN
¿Cómo dejar el alcohol? Todo lo que debes saber para acabar con el alcoholismo
LA GUÍA COMPLETA PARA GANARLE LA BATALLA A LA ENFERMEDAD
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Equipo Adictalia
Si estás leyendo esto, puede que estés enfrentando la realidad del alcoholismo o acompañando a un familiar que lucha con esta adicción. Reconocer que existe un problema es el primer paso hacia la recuperación, y este acto de valentía ya marca el inicio de un cambio positivo. La adicción al alcohol es más que una cuestión de fuerza de voluntad: Es primordial comprender que se trata de una enfermedad compleja que requiere comprensión, apoyo y un tratamiento especializado.
En España, el alcohol es la sustancia psicoactiva más consumida y, en consecuencia, el alcoholismo afecta a un número significativo de la población. Sus consecuencias van más allá de la salud física: impactan en la vida familiar, laboral y social, haciendo que el abordaje profesional sea imprescindible. Entender qué es la adicción, cómo se desarrolla y cuáles son los síntomas de alcoholismo es el primer paso para tomar decisiones informadas y seguras.
Por eso, desde el Centro Informativo de Adicciones de Adictalia (C.I.A.A.) te ofrecemos este artículo, para que te sirva de guía si estás en proceso de dejar el alcohol, quieres iniciarlo o conoces de alguien que atraviesa el duro camino del alcoholismo.

Entiende la adicción al alcohol ¿Qué es el alcoholismo y cómo puede afectarte?
La adicción al alcohol, también conocida como alcoholismo, es un trastorno complejo que va más allá del simple hábito de beber. Cuando el consumo pasa de ser ocasional o social a convertirse en una necesidad física y psicológica que altera la vida cotidiana, la enfermedad se apodera de todo.
A medida que el consumo se extiende en el tiempo, el cuerpo y el cerebro se adaptan a la presencia constante de alcohol, generando cambios neuroquímicos en el circuito de recompensa cerebral que refuerzan el consumo y dificultan su interrupción. Este proceso explica por qué muchas personas con alcoholismo sienten un deseo intenso de beber y experimentan síntomas desagradables cuando intentan reducir o cesar el consumo.
Sin embargo, es importante diferenciar entre:
- Consumo social: Beber de manera ocasional, generalmente en reuniones o celebraciones, sin que ello afecte su salud o vida diaria.
- Consumo moderado: Ingesta regular pero controlada, dentro de límites considerados de bajo riesgo.
- Alcoholismo: Consumo persistente que genera dependencia física y psicológica, con consecuencias del alcoholismo sobre la salud, la familia, el trabajo y la vida social.
Ningún consumo de alcohol es recomendable. Por eso, tal y como reconoce Mercè Balcells, jefa de la Unidad de Conductas Adictivas del Hospital Clínic de Barcelona, en esta entrevista concedida al C.I.A.A., “hoy podemos cuantificar y decir a la gente que a partir de cierta cantidad y frecuencia de consumo de alcohol tenemos un mayor riesgo. Ahora bien, siempre teniendo en cuenta que no existe riesgo cero”. Puedes ver la entrevista completa en el siguiente vídeo.
España y el alcohol: La sustancia psicoactiva más consumida
En España, el alcohol es la sustancia psicoactiva más consumida. Según las estadísticas recogidas en el informe EDADES 2024:
- Casi la totalidad de la población española de entre 15 y 64 años ha probado alcohol alguna vez en la vida, con más de tres cuartas partes reconociendo haber bebido durante el último año y alrededor de dos tercios habiendo consumido alcohol en el último mes.
- La edad media de inicio en el consumo de alcohol se encuentra en torno a los 16 años, aunque hay diferencias entre comunidades autónomas. Por ejemplo, en la Comunidad Valenciana los jóvenes se inician a los 16 años, mientras que en Melilla lo hacen a los 18, aproximadamente.
Estos valores reflejan, claramente, factores culturales y sociales que influyen
Primeros pasosPrimeros pasos para dejar el alcohol
Muchas personas con adicción al alcohol tardan en admitirlo, a veces por miedo, estigma, vergüenza o desconocimiento de las consecuencias. Tomar conciencia del problema no significa juzgarse, sino aceptar que el consumo está afectando la salud, las relaciones y la vida cotidiana.
En ocasiones, el primer paso para que uno sea consciente de la magnitud del problema pasa por hacerse una serie de preguntas sencillas:
- ¿He intentado dejar de beber y no lo he conseguido?
- ¿Mi consumo afecta a mi trabajo, estudios o relaciones personales?
- ¿Siento ansiedad o malestar cuando no bebo?
Si estas preguntas tienen respuestas afirmativas, lo ideal es que tú o tu ser querido os pongáis en manos de profesionales especializados en adicciones. Los médicos, psicólogos y psiquiatras con experiencia en el tratamiento del alcoholismo pueden diseñar un plan seguro y adaptado a cada caso. Estos especialistas no solo ofrecen medicación si es necesario, sino que basan sus tratamientos en estrategias psicológicas, seguimiento y apoyo emocional, elementos clave para reducir riesgos y aumentar las probabilidades de éxito.

La adicción se puede superar, con la ayuda adecuada.
Antes de iniciar el tratamiento, es útil reflexionar sobre algunas cuestiones prácticas:
- ¿Qué objetivos quiero alcanzar con mi proceso de recuperación?
- ¿Estoy dispuesto a seguir las indicaciones de los profesionales de forma constante?
- ¿Qué personas de mi entorno pueden acompañarme y apoyarme sin juicios?
Una parte primordial del tratamiento del alcoholismo, pero también de cualquier tipo de enfermedad de la adicción, recae sobre los familiares. Saber cómo ayudar a un familiar alcohólico implica acompañar sin presionar, facilitar el acceso a ayuda profesional y crear un entorno seguro y libre de alcohol en casa. Por ejemplo, se puede ofrecer acompañamiento a la primera consulta, ayudar a organizar horarios de medicación o simplemente escuchar de manera activa y empática cuando la persona expresa sus miedos o avances.
Tomar la decisión de dejar el alcohol nunca es fácil, pero reconocer el problema y buscar ayuda profesional es un acto de valentía que marca el inicio de un cambio positivo y duradero en la vida de la persona y su entorno. En Adictalia somos conscientes de ello y, por eso, estamos a tu lado durante todo el proceso.
El tratamientoEl tratamiento para dejar el alcohol
Superar la adicción al alcohol requiere un enfoque integral que combine la intervención médica con el apoyo psicológico y el acompañamiento social. No se trata solo de dejar de beber, sino de abordar los factores físicos, emocionales y conductuales que sostienen la dependencia y las consecuencias del alcoholismo.
La primera fase es la desintoxicación alcohólica, donde el cuerpo se libera del alcohol y se controlan los síntomas del síndrome de abstinencia. La duración de la desintoxicación de alcohol varía según el consumo y la salud de cada persona, pero suele durar entre siete y diez días bajo supervisión médica. Durante esta etapa, se pueden administrar medicamentos que reducen el malestar y previenen complicaciones.
Tras la desintoxicación, el tratamiento se centra en la deshabituación y la rehabilitación, con terapias individuales y grupales que enseñan a gestionar emociones, situaciones de riesgo y hábitos, reduciendo el porcentaje de recaídas en alcoholismo. La reinserción social busca recuperar la vida laboral, familiar y personal de manera estable.
TiposCita Mercè Balcells, jefa de la Unidad de Conductas Adictivas del Hospital Clínic de Barcelona: “hoy podemos cuantificar y decir a la gente que a partir de cierta cantidad y frecuencia de consumo de alcohol tenemos un mayor riesgo. Ahora bien, siempre teniendo en cuenta que no existe riesgo cero”
Tipos de tratamiento: ¿Ambulatorio o ingreso?
- ¿Puedo tratar mi problema asistiendo de manera periódica a un ambulatorio?
- ¿Es mejor que ingrese en un centro donde estaré implicado en mi recuperación las 24 horas del día?
Cada modalidad tiene ventajas y limitaciones, y la elección depende de factores individuales como la gravedad del alcoholismo, la presencia de patologías, el entorno familiar y social, así como la motivación del paciente.
- El tratamiento ambulatorio permite seguir en casa con supervisión médica y apoyo psicológico. Es adecuado para alcoholismo moderado y personas con buena red de apoyo, ofreciendo comodidad, pero requiriendo disciplina para evitar recaídas.
- El ingreso en un centro de desintoxicación proporciona un entorno seguro y controlado, ideal para casos graves o con complicaciones médicas, con atención constante para manejar los síntomas más intensos. La desventaja es alejarse del hogar y adaptarse a un entorno distinto.
Los principales enfoques terapéuticos que acompañan ambos tratamientos incluyen la entrevista motivacional, la terapia cognitivo-conductual y la terapia de grupo, que ayudan a la persona a gestionar emociones, hábitos y situaciones de riesgo.
El síndrome de abstinencia del alcohol
El síndrome de abstinencia del alcohol aparece cuando una persona con alcoholismo interrumpe o reduce bruscamente el consumo. El cuerpo, acostumbrado a la sustancia, reacciona provocando síntomas que suelen aparecer entre 24 y 48 horas después del último consumo y durar entre 7 y 10 días, aunque su intensidad varía según años de consumo, edad, sexo y estado de salud.
Los principales síntomas del síndrome de abstinencia del alcohol son los siguientes:
- Temblor.
- Sudoración profusa.
- Náuseas y vómitos.
- Ansiedad e inquietud.
- Insomnio.
- Cefalea.
- Deseo intenso de beber alcohol.
En algunos casos pueden surgir complicaciones graves, como delirium tremens, síndrome de Wernicke, convulsiones o alucinosis, que requieren supervisión médica.
Conocer y manejar correctamente el síndrome de abstinencia permite reducir los efectos secundarios de dejar el alcohol de golpe y crear una base sólida para la rehabilitación y la prevención de recaídas.
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El tratamiento farmacológico para combatir la adicción al alcohol
En el tratamiento alcoholismo existe la posibilidad de suministrar medicamentos, pues juegan un papel clave para acompañar a la persona durante la desintoxicación alcohólica y ayudar a prevenir recaídas, siempre bajo supervisión médica.
Sin embargo, no todos los pacientes requieren medicación: Su uso depende de la gravedad del alcoholismo, la presencia de enfermedades concurrentes y la respuesta individual al tratamiento.
Durante la fase de desintoxicación, los fármacos más utilizados son las benzodiacepinas, que disminuyen la ansiedad, el temblor y otros síntomas desagradables, reduciendo los riesgos asociados al síndrome de abstinencia. En la fase de prevención de recaídas, se emplean medicamentos como:
- Disulfiram.
- Naltrexona.
- Acamprosato.
- Nalmefeno.
Es fundamental combinar la medicación con tratamiento psicológico y social, abordando factores emocionales, conductuales y sociales que sostienen la adicción. Solo así se logra un abordaje integral y efectivo sobre cómo dejar el alcohol, maximizando la seguridad y reduciendo los riesgos asociados a los efectos secundarios de dejar el alcohol de golpe.
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