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Centros para el tratamiento de adicciones: dónde acudir

¿Voy a terapia para tratar mi adicción o dependencia, o ingreso en un centro de desintoxicación? ¿Cómo funcionan estos lugares? ¿Podré costear el tratamiento? ¿Cuál es el lugar idóneo?
Aquí puedes obtener respuesta a todas estas preguntas, y conocer los centros de tratamiento de adicciones que existen en España.

centros para el tratamiento de adicciones: dónde acudir

Centros de ingreso residenciales

Centros de tratamiento de ingreso residenciales

Estos lugares son espacios supervisados por profesionales de la salud y las adicciones. Están pensados para facilitar la desintoxicación y deshabituación a personas adictas. Esto incluye reducir los síntomas de la abstinencia y quitarse hábitos que facilitan el consumo.  

El tiempo de residencia en un centro puede variar entre 3 meses y 6 meses. Además de conseguir la interrupción total del consumo, la persona sienta las bases para reestructurar su vida. Esto es: empieza a adquirir y a entrenar patrones de conducta saludables, como organización, limpieza, higiene, alimentación, deporte, entre otros.

El tiempo de residencia en un centro puede variar entre 3 meses y 6 meses. Además de conseguir la interrupción total del consumo, la persona sienta las bases para reestructurar su vida.

También aprende habilidades interpersonales, refuerza su autoestima, y revisa sus pensamientos, creencias y emociones por medio de terapias talleres. El consumo compulsivo genera problemas en la forma de relacionarse con la sociedad y consigo. Cada día, asisten a sesiones de terapia individual y grupal, con las cuales se persigue cambiar los patrones de pensamiento negativos que les han conducido a desarrollar conductas autodestructivas.

practicando yoga en un centro de desintoxicación
Personas practicando yoga en un centro.

En estos espacios, las personas realizan diversas actividades durante toda la jornada, desde que se despiertan hasta que van a dormir. El objetivo de este ritmo tan pautado consiste en internalizar rutinas con hábitos saludables y dotarles de capacidad para autogestionar una vida alejada de consumos.

Este tipo de recurso está diseñado para personas que han desarrollado una adicción a sustancias o comportamientos, como el juego. Y que evidencian problemas físicos, psicológicos, familiares, sociales, laborales… como consecuencia de una vida desestructurada por la dependencia.

Son casos en que los tratamientos ambulatorios resultan insuficientes para que la persona se mantenga abstinente y cumplan las primeras dos fases de un tratamiento integral: desintoxicación y deshabituación.

Pisos tutelados

Pisos tutelados

Viviendas donde conviven de 3 a 4 personas en proceso de recuperación, donde continúan trabajando la deshabituación comenzando también con su rehabilitación. Estas personas ya han pasado por el ingreso en un centro y residirán en el piso tutelado entre 3 y 6 meses, dependiendo de cada caso.

Este recurso es un paso intermedio entre el centro de desintoxicación y la vida social. Quienes viven en los pisos autogestionan sus tiempos y recursos, pero siempre acompañados (tutelados) por terapeutas. Empiezan a practicar lo que aprendieron en los centros, a responsabilizarse de forma independiente: pueden salir a hacer las compras solos, van al centro donde reciben terapia, salen a pasear, etc.

Gozan de más autonomía, pero siempre de forma controlada. De hecho, estar en estos pisos es parte del tratamiento y, por tanto, deben seguir acudiendo a actividades en los centros, como terapias individuales y grupales, talleres, dinámicas y entrenamiento deportivo.

piso tutelado o vivienda terapéutica
Piso o vivienda tutelada.
Centros de día

Centros de día para adicciones

Espacios donde las personas con adicción, generalmente, asisten para continuar la etapa de rehabilitación pero sin estar ingresadas allí, como sí ocurre con los pisos tutelados. Esto quiere decir que la paciente reside en su hogar y acude al centro de día entre 6 a 8 horas diarias durante 3 a 6 meses.

A los centros de día también acuden personas con problemas de adicción o dependencia que están cumpliendo otras etapas del tratamiento integral, como la desintoxicación y la deshabituación. Se trata de casos cuyas circunstancias personales, económicas y de contexto han determinado que esas fases del tratamiento se hagan de forma ambulatoria, sin permanecer ingresadas.

Incluso hay quienes sí han estado ingresadas en centros durante las dos primeras fases, pero no pasan por pisos tutelados y son directamente derivadas a centros de día. Cada caso de adicción es único, así como su trayectoria terapéutica.

Incluso hay quienes sí han estado ingresadas en centros durante las dos primeras fases, pero no pasan por pisos tutelados y son directamente enviadas a centros de día. Cada caso de adicción es único, así como su trayectoria terapéutica.

En cualquier caso, en estos espacios se realiza terapias individuales, grupales, familiares, actividades pedagógicas, talleres de gestión de contingencias, actividades deportivas. En estos espacios las familias también reciben orientación y asistencia terapéutica, ya que su papel es fundamental en la recuperación de la persona.

aprendiendo oficios en un centro de día para adicciones
Aprendiendo oficios en un centro de día.
Tratamiento ambulatorio

Centros de tratamiento ambulatorio para adicciones

Espacios terapéuticos no residenciales donde, generalmente, se recomienda acudir varias veces a la semana para completar la cuarta y última fase del tratamiento integral: la reinserción social. Se trata de volver a integrarse en la sociedad y, para ello, acudir a un centro con un equipo terapéutico mientras se retoma la vida independiente resulta un apoyo fundamental.

Pero, como ocurre también en los centros de día, hay casos cuyas características (económicas, personales, ambientales) determinan que se realice aquí las otras fases del tratamiento, como la deshabituación, rehabilitación, incluso la desintoxicación.

La persona acude al centro ambulatorio en un tiempo variable, que va de 6 a 9 meses, dependiendo de su evolución y de la fase que esté realizando del tratamiento.

La persona acude al centro ambulatorio en un tiempo variable, que va de 6 a 9 meses, dependiendo de su evolución y de la fase que esté realizando del tratamiento. En los casos que han seguido una ruta terapéutica más rigurosa, llegan aquí tras haber pasado por el ingreso en centros de desintoxicación, pisos tutelados y pasar por centros de día. Y lo hace de forma más a menos frecuente en función de sus necesidades.

En estos centros, toman terapias grupales e individuales, con la finalidad de aprender a gestionar contingencias que puedan surgir durante su reinserción y evitar recaídas.

Los ambulatorios cumplen un papel importante para tratar casos en los que existe una dependencia que no llega a ser considerada adicción: un trastorno por abuso a conductas perjudiciales. En estas situaciones la persona suele mantener la abstinencia en el marco de su vida cotidiana, mientras asiste a terapia individual y grupal. Si no puede, debe ser ingresada.

sesión de terapia grupal en un tratamiento de adicciones
Sesión de terapia grupal.
Psicólogos especialistas en adicciones

Terapia de mantenimiento

Gracias al tratamiento integral de adicciones que dura alrededor de 2 años, la persona que sufre adicción ha adquirido herramientas para protagonizar una nueva vida. Esto incluye reestructurar su forma de estar, de andar, de sentir y pensar. Y es capaz de detectar situaciones de crisis y aprender a gestionarlas para evitar posibles recaídas.

Pero los viejos patrones pueden estar grabados a nivel neuronal. Cualquier persona, por más trabajada terapéuticamente que esté, puede verse superada por antiguos fantasmas. Esta probabilidad es más fehaciente en alguien que haya sufrido adicción. Por eso se considera que ésta es una enfermedad crónica a la que siempre hay que «mantener a raya». Y para esto se recomienda estar cerca de recursos terapéuticos a lo largo de la vida.

sesión de terapia individual en un tratamiento de adicciones
Sesión individual con un terapeuta especialista en adicciones en una terapia de mantenimiento.

Por eso se considera que ésta es una enfermedad crónica a la que siempre hay que «mantener a raya». Y para esto se recomienda estar cerca de recursos terapéuticos a lo largo de la vida.

La adicción es una enfermedad crónica y siempre está al acecho: en momentos de crisis personal, laboral, familiar, de pareja… Incluso después de 15 años una persona que ha superado una adicción puede recaer. Para ello sirve la terapia de mantenimiento: terapias grupales o individuales que ayuden a trabajar el crecimiento personal y a seguir reduciendo cada vez más los fantasmas del pasado.

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Desintoxicación clínica

Desintoxicación clínica (detox) de sustancias y drogas

Este recurso puntual sirve pura y exclusivamente para desintoxicar el organismo, y nada más. La persona no se recupera de una adicción realizando este procedimiento, el cual se facilita en clínicas supervisadas por profesionales de la medicina. Cabe mencionar que no existen los tratamientos milagro ni las baritas mágicas: para conseguir la recuperación de la adicción hace falta ganas, voluntad, tiempo y mucha terapia.

Consiste, en concreto, en desintoxicar de manera rápida, en días, a la persona que sufre una adicción o que ha generado una dependencia orgánica a algún tipo de sustancia química. Para ello se emplean fármacos y procedimientos médicos para anestesiarla, durante una parte del día, con el fin de evitar que experimente el síndrome de abstinencia físico agudo: las desagradables reacciones que aparecen cuando se deja de consumir.

No existen los tratamientos milagro ni las baritas mágicas: para conseguir la recuperación de la adicción hace falta ganas, voluntad, tiempo y mucha terapia.

Las personas acuden a este recurso en distintos escenarios, entre ellos:

  • Cuando tiene un consumo leve, que no ha generado consecuencias graves en su vida y cuenta con una gran conciencia de enfermedad y compromiso consigo para continuar su proceso terapéutico en un centro ambulatorio. Con esta desintoxicación podría inicialmente retomar las riendas de su vida.
  • Cuando no puede costear un tratamiento de larga duración y opta por esta vía rápida, erróneamente ya que sin un proceso terapéutico la recaída está prácticamente asegurada.
  • Cuando consume sustancias que aparejan un fuerte síndrome de abstinencia (como el alcohol o la heroína). Inicia la desintoxicación en este recurso, para después seguir el tratamiento integral en otros recursos (centros de ingreso, centros de día, pisos tutelados, etc).

La desintoxicación es sólo la primera fase de un tratamiento de adicciones. La persona que desea recuperarse realmente de esta enfermedad, que va mucho más allá del aspecto fisiológico, debe embarcarse en un proceso de rehabilitación psicológica, espiritual, emocional y social. La enfermedad de la adicción excede el aspecto biológico o bioquímico. Por tanto, este recurso no se tiene en cuenta en un proceso integral.

sala de una clínica de desintoxicación rápida o detox
Sala de una clínica de desintoxicación rápida.
Comunidades terapéuticas

Comunidades terapéuticas de tratamiento de adicciones

Son espacios residenciales para el tratamiento de adicciones a sustancias y comportamientos (ludopatía, sexo, videojuegos, compras, entre otros). La principal diferencia con los centros de desintoxicación es que no cuentan con licencia para la desintoxicación, que se trata de un proceso médico-psiquiátrico.

Estos espacios son supervisados y guiados por personas que han vivido una adicción y se han recuperado, de hecho, llevan muchos años de recuperación. El requisito fundamental para acceder a las comunidades terapéuticas es que la persona se encuentre abstinente. A partir de allí, se busca promover una reestructuración del estilo de vida.

Trabajos en el huerto de una comunidad terapéutica de adicciones
Trabajos en el huerto de la comunidad terapéutica.

Durante el tiempo de residencia, que puede variar entre 3 meses y un año, las personas adquieren patrones de organización, limpieza, higiene, alimentación, deporte, aprenden habilidades interpersonales, refuerzan su autoestima, revisan sus pensamientos, creencias y emociones.

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