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Tratamiento de adicciones:
Iniciar un tratamiento

Tratamiento de adicciones: ¿Cómo es y dónde puedes empezarlo?

Te contamos los puntos más importantes a conocer y entender sobre el tratamiento de adicciones. El conocimiento es poder, para actuar y salir de la adicción o ayudar a alguien a hacerlo.

tratamiento de adicciones: guía básica

Introducción

Una adicción es una enfermedad crónica que se caracteriza por el consumo compulsivo de una sustancia o conducta, así como la obsesión permanente en torno a ello, a pesar de las consecuencias negativas que tiene para la persona. Se trata de repercusiones en todas las dimensiones de su vida: salud,  relaciones sociales, trabajo, estudios, familia…

Existen diferentes tipos de adicciones, las cuales se dividen en dos grandes grupos:

  • Adicciones a sustancias (cannabis, tabaco, cocaína, fármacos, alcohol, entre otras)
  • Adicciones comportamentales (ludopatía, adicción al sexo, adicción a la comida, adicción a las compras, adicción a los videojuegos, entre otras).

Hay muchos factores que pueden contribuir al desarrollo de una adicción. La genética, el entorno familiar y social, la presencia de otros trastornos mentales, la exposición temprana a sustancias o conductas adictivas, entre otros. Estos aspectos influyen en que una persona tenga más probabilidades de terminar desarrollando una dependencia patológica después de entrar en contacto con una sustancia o un comportamiento.

Síntomas e indicadores de la adicción

Síntomas que indican la necesidad de iniciar un tratamiento para dejar las drogas

Los síntomas de una adicción varían según el tipo, sustancia y gravedad de la misma. Pero, en general, existen ciertas señales comunes que se pueden observar en las personas que sufren esta enfermedad. En concreto:

  • La persona experimenta una necesidad compulsiva e incontrolable de consumir una sustancia o de llevar a cabo una conducta específica.
  • Busca o piensa de forma obsesiva en el consumo de la sustancia o la ejecución de la conducta, anteponiéndola a su salud física y psicológica, a sus responsabilidades y a sus relaciones interpersonales.
  • Engaña o esconde el consumo de la sustancia o el comportamiento a familiares y amistades.
  • Pierde el interés o deja de participar en actividades importantes o placenteras, para dedicar tiempo a los rituales de la adicción: pensar en consumir, buscar y directamente consumir.
  • Desarrolla tolerancia hacia el estímulo, con lo cual necesita aumentar la dosis de sustancia o la frecuencia del comportamiento para obtener el mismo efecto o experimentar la misma sensación.
  • Le resulta imposible abandonar el consumo o comportamiento compulsivo, aun cuando es consciente de los efectos negativos que tiene en su vida.
  • Experimenta síntomas de abstinencia cuando intenta dejar de consumir. Estas reacciones del organismo, acostumbrado a recibir un estímulo constante del cual se ve privado de repente, pueden variar según el tipo de adicción. Incluyen ansiedad, irritabilidad, cambios de humor, insomnio, temblores, sudores y náuseas.

Si se toma iniciativa a tiempo, los cuadros adictivos pueden ser tratados de manera efectiva y las personas  pueden recuperar sus vidas. Es importante buscar ayuda de personas expertas en adicciones cuando se sospecha la presencia de esta enfermedad.

una persona ofreciendo ayuda a otra para comenzar un tratamiento de adicciones
Una persona ofrece ayuda a otra.
Las 4 fases del proceso

Las 4 fases que componen un tratamiento de adicciones

Superar una adicción o conseguir mantenerla a raya (pues se trata de una enfermedad crónica), requiere de un tratamiento integral. Este proceso comprende cuatro fases, dentro de las cuales desintoxicarse es la primera de ellas, y quizá la más conocida; pero en ningún caso la única.

Cada caso de adicción es único así como la cronología del tratamiento que le toca y, por supuesto, la forma en que reaccione al mismo. El proceso debe adaptarse a las necesidades y características de cada paciente.

Estas son las 4 fases de un tratamiento integral de adicciones:

1 • Desintoxicación

La desintoxicación consiste en retirar el consumo de la sustancia, “limpiar el organismo” y en conseguir que se mantenga estable mínimamente. Puede durar entre 7 y 21 días, y a veces más, dependiendo del cuadro de adicción y otras caractertísticas de la persona.

Este proceso implica superar el síndrome de abstinencia que sobreviene cuando la persona deja de suministrar al cerebro el estímulo al que se había habituado para sentirse “bien”. En consecuencia, para compensar esa interrupción, su cuerpo manifiesta un conjunto de síntomas desagradables, incómodos y más o menos peligrosos. Así busca compensar el desequilibrio producido por dejar de recibir la dosis. Es lo que se conoce como “mono”, el cual varía según cada adicción.

En esta etapa se comienza con las terapias individuales y grupales, pero se trata sobre todo de una fase medicalizada.

2 • Deshabituación

La fase de deshabituación a la sustancia o conductas implica empezar a romper con las rutinas del consumo para conseguir reforzar la abstinencia.  Se empieza a realizar casi de forma paralela a la desintoxicación.

Según el diccionario, consiste en la «pérdida progresiva de un hábito o costumbre». Para ello se requiere, obviamente, mantener la abstinente. El cámbio de rutina requiere de un proceso terapéutico cognitivo-conductual que permita modificar conductas en el día a día. También se emplea apoyo farmacológico para contener los síntomas de abstinencia y los deseos de volver a consumir.

La persona se embarca en un trabajo profundo de reestructuración de su vida. La deshabituación se realiza de forma residencial en centros de ingreso en los casos de adicción más graves. Y en dependencias leves, o donde las características económicas y personales del paciente impidan el ingreso, en centros de día.

3 • Rehabilitación

La etapa de rehabilitación se inicia cuando la persona consigue un mayor control del impulso adictivo y puede sostener la abstinencia. Esto sucede cuando logra superar las fases de desintoxicación y deshabituación y ya demuestra una clara consciencia de enfermedad y de recuperación de su vida.

Este periodo tienen una duración variable, dependiendo del caso de adicción. Aquí se profundiza en un trabajo de reestructuración vital, durante el cual la persona es plenamente consciente de la necesidad de cambiar su forma de estar y actuar en el mundo. Y donde mantiene una abstinencia consolidada (aunque recién se empieza a hablar de ello cuando se ha cumplido un año sin consumo).

La persona asiste a sesiones terapéuticas individuales y grupales varias veces por semana, para adquirir nuevos patrones de conducta y redescubrir habilidades perdidas a causa del consumo. Y para revisar y modificar los pensamientos, creencias y emociones que la llevaban a consumir. También sigue afianzando las nuevas pautas de vida, con rutinas más organizadas y saludables.

Esta fase se desarrolla, según el caso, de forma residencial: en pisos terapéuticos tutelados. O bien en de manera ambulatoria: en centros de día, cuando existen condicionantes económicos y personales para el ingreso, o la evolución terautica de la persona facilita que sea derivada allí sin pasar por pisos.

4 • Reinserción

La última etapa del tratamiento de adicciones consiste en recobrar la vida social. Y esto no es poca cosa para alguien que ha perdido la habilidad de relacionarse sanamente con su entorno y consigo mismo. Esto es, para una persona que ha estado al margen de una vida “normalizada”, a causa de los efectos cotidianos del consumo. 

Aquí se trata de poner en práctica todas aquellas estrategias que se han aprendido durante las etapas anteriores del tratamiento integral. La fase de reinserción se realiza al en el tramo final de manera ambulatoria.

Los impulsos de consumo pueden aparecer disparados por vivencias para las que la persona aún no está preparada.

Generalmente, tiene lugar en centros ambulatorios, donde la persona acude a terapias individuales y grupales, y sus familias también reciben asistencia. La enfermedad de la adicción es crónica. En estos momentos de retorno a la vida social, los impulsos de consumo pueden aparecer disparados por vivencias para las que la persona aún no está preparada.

Por este motivo, las terapias de grupo resultan fundamentales para revisar el surgimiento de nuevas sensaciones, conflictos, escenarios en la vida. Por tanto, el planteamiento de nuevas estrategias de resolución son fundamentales para evitar recaídas.

En esta parte también intervienen asistentes y trabajadores/as sociales, pues algunas personas necesitan orientación laboral y social para reemprender sus vidas.

sesión de terapia grupal de adicciones
Sesión de terapia grupal.
Alternativas de tratamiento

Alternativas para tratar una adicción

Desde Adictalia recomendamos que las personas que buscan una recuperación integral (emocional, física, psicológica y social) y adaptada a su problemática, se pongan en contacto con profesionales médicos o especialistas en adicciones.

En cualquier caso, estis son los distintos recursos de tratamiento que existen:

Centros de ingreso residenciales

Espacios supervisados por profesionales de la salud y las adicciones, pensados para facilitar la desintoxicación y deshabituación a personas, reduciendo los síntomas de la abstinencia. Además, en estos lugares empieza a revisar pensamientos, emociones y creencias que la llevana a consumir y a adquirir pautas saludables de vida.

Los pacientes residen en estos recursos entre 3 y 6 meses. Cumplen una rutina rigurosa con actividades de limpieza, deportivas, recreativas y terapias diarias.

Salir de la adicción es posible con la ayuda adecuada.

Pisos o viviendas tuteladas

Viviendas donde la persona convive entre 3 y 6 meses, en régimen semiabierto, con una cantidad reducida de personas en proceso de recuperación. Aquí realiza la fase de rehabilitación, donde reaprenden a vivir. Asiste a terapias individuales y grupales, deporte, tlleres… Se encuentra monitorizada por un equipo terapéutico.

Este recurso generalemente intervienen tras el ingreso en un centro de desintoxicación, en aquellos casos de adicciones más graves, donde el tratamiento sigue una cronología estríctca. Las personas empiezan a practicar más responsabilidades y herramientas para afrontar desafíos de una vida más autónoma, pero aún monitorizada.

Centros de día

Espacios donde las personas con adicción asisten de forma ambulatoria varias veces a la semana o todos los días, entre 6 y 8 horas, entre 3 y 6 meses, dependiendo del caso. Allí realizan terapias individuales y grupales, así como actividades para adquirir pautas de vida saludable, lejos del consumo.

Loce centros de día son recursos a los que acuden las personas que han salido de un piso tutelado o, según la evolución del tratamiento, a donde son derivadas directamente desde un centro de ingreso. En estos casos efectúan aquí la etapa de rehabilitación.

Pero hay circunstancias en que se inicia el tratamiento en estos espacios, porque la persona sufre una dependencia leve o bien sus condiciones económicas y personales le impiden ingresar en otro recurso. En estos casos, la persona puede hacer aquí desde la primera fase.

En estos espacios las familias también reciben orientación y asistencia terapéutica, pues su papel es fundamental en la recuperación.

Tratamiento ambulatorio de adicciones

Espacios terapéuticos no residenciales, donde la persona que sufre adicción acude varias veces a la semana, con una frecuencia que varía dependiendo de sus necesidades y evolución. Aquí se realizan terapias grupales e individuales, con la finalidad de reforzar el avance psicológico del tratamiento integral y evitar recaídas.

Esta recurso resulta fundamental para la recuperación completa de la persona, que asiste entre 9 y 12 meses. No obstante, al terminar el tratamiento se le recomienda que continúe asistiendo a terapia de forma ambulatoria a modo de mantenimiento. El fin es que siga trabajando en su crecimiento personalmente, afianzando el nuevo estilo de vida y revisando momento complejos que pueden suponer recaídas.

Desintoxicación clínica (detox)

Es un procedimiento llevado a cabo en clínicas supervisadas por profesionales de la medicina, o de la salud mental en casos de patología dual severa o desestabilizada. Consiste en desintoxicar químicamente de forma rápida a la persona que sufre adicción o que ha generado una dependencia orgánica a algún tipo de sustancia química.

Para ello, emplean fármacos y procedimientos médicos que consiguen que el paciente se desintoxique, pasando el síndrome de abstinencia de la manera más amable posible. Con ello evitan gran parte del sufrimiento que genera el conocido popularmente como «mono».

Dependiendo de la persona y de la sustancia, este procedimiento dura entre 5 y 15 días. Ahora bien, después de este tratamiento la persona que quiere verdaderamente superar una adicción debe continuar con la deshabituación, rehabilitación y reinserción.

Terapia de mantenimiento

Gracias al tratamiento integral, la persona que sufre adicción puede adquirir herramientas para protagonizar una nueva vida, con la posibilidad de detectar situaciones de crisis y posibles recaídas. Pero la adicción es una enfermedad crónica y, por tanto, debe continuar con un mantenimiento terapéutico que consolide su recuperación y le permitan mantener a raya la patología.

En Adictalia consideramos fundamental seguir en contacto con un entorno terapéutico, para realizar este mantenimiento. Esto le permitirá afianzar los resultados del tratamiento por medio de la asistencia a grupos de forma regular.

sesión de terapia individual de adicciones
Sesión de terapia individual con un psicólogo especialista de adicciones.

¿Cuál es el mejor tratamiento para las adicciones?

En la mayoría de recursos destinados al tratamiento de adicciones en España, y probablemente en el mundo occidental, los tratamientos aplican la terapia cognitivo conductual. También comprenden el Método Minnesota y sus 12 pasos, que surgió a mediados del siglo pasado en el seno de Alcohólicos Anónimos.

La mayoría de los centros donde se realizan procesos terapéuticos residenciales y ambulatorios de adicciones basan una parte importante de sus terapias en este modelo. Así como a la línea psicológica mencionada, si bien se van abriendo a otras corrientes terapéuticas, como la sistémica o motivacional..

El papel de la familia

El papel de los familiares en el proceso de recuperación

Las familias desempeñan un papel clave en la recuperación de la persona que sufre adicción. Esta enfermedad afecta a quien la vive, pero también a su entorno. Esto genera mucho desgaste emocional y psicológico a nivel personal y en las relaciones interpersonales. El área que más se resiente es el de la comunicación interpersonal, que se torna violenta y tóxica.

Las situaciones provocadas por el consumo generan sufrimiento e impotencia en las familias. Y ocasionan cambios y consecuencias en las relaciones del grupo, que también empieza a desarrollar actitudes tóxicas de control y obsesión. Terminan todos por ser víctimas de la manipulación, la mentira, el ocultamiento, la violencia

Es habitual que las familias desconozcan cómo actuar y gestionar esta realidad marcada por la enfermedad de una persona amada. Por ello, para poder ayudar a un adicto de la forma más efectiva posible, se requiere información y practicar pautas concretas. La mejor manera de obtenerlas consiste en contar con el apoyo de especialistas.

Contacta con Adictalia para que podamos acompañarte en este momento tan difícil.

padres sufriendo por la adicción de su familiar
Padres sufriendo por la adicción de su hijo.
Acceso al sistema público

Acceso al sistema público: Encuentra un tratamiento de adicciones gratuito

Las instituciones públicas de tratamiento para las adicciones de la Seguridad Social están enmarcadas en el Plan Nacional Sobre Drogas (PNSD). Éste dispone de recursos para atención y seguimiento de personas con adicción en todas las Comunidades Autónomas. El principal obstáculo del sector público son las prolongadas listas de espera y el limitado número de plazas existentes.

En el directorio de recursos públicos para el tratamiento de adicciones de la Seguridad Social diseñado por Adictalia puedes encontrar el centro que te corresponda, según tu municipio.

Los pasos a seguir para acceder al sistema público de tratamiento de adicciones son los siguientes:

  1. Acude a tu médico de cabecera, para que te derive a la Unidad de Conductas Adictivas (UCA) de tu provincia.
  2. Allí harán una valoración de tu caso y te propondrán un tratamiento.
  3. Dependiendo del diagnóstico, pueden derivarte a un centro de tratamiento ambulatorio, una clínica de desintoxicación, o una comunidad terapéutica.

El tiempo de espera para recibir tratamiento en el sistema público depende de la demanda y la disponibilidad de recursos existentes. Por este motivo, el proceso para ingresar en un centro de desintoxicación gratuito siempre será más lento que en la red privada de clínicas de adicciones de Adictalia, donde los ingresos son inmediatos.

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