Red Nacional de Apoyo y Soluciones para Adicciones

100% discreción. Tel GRATUITO.


900 525 727

Patología dual en adolescentes y jóvenes

Artículo actualizado:
Publicado:
Home Blog Adicción Entrevistas a especialistas Patología dual en adolescentes y jóvenes
patología dual en adolescentes y jóvenes

Qué rasgos de la personalidad hay que tener en cuenta para prevenir la patología dual

Sobre el autor o la autora de las respuestas de este contenido:

Médico, Secretario en | Web | + artículos

Desde hace tiempo, Adictalia viene publicando contenido relacionado con la patología dual: un cuadro clínico en personas adultas donde confluyen dos trastornos mentales, y donde uno de ellos es la adicción. En esta ocasión se profundiza en cómo prevenir y, en todo caso, tratar la patología dual en adolescentes y jóvenes.

¿Qué aspecto tener en cuenta en el desarrollo de esta peligrosa simbiosis en edad temprana? ¿Cómo detectar señales de su presencia o prevalencia a sufrirla? ¿Cómo abordarlos?

Para responder a estas y otras preguntas, acudimos una vez más a especialistas de la Sociedad Española de Patología Dual. En concreto, a su vicepresidente, al médico especialista en adicciones Pablo Vega Astudillo.

LA COVID Y SU IMPACTO EN LA PATOLOGÍA DUAL EN ADOLESCENTES Y JÓVENES

Cuando el contexto influye sobre la salud mental

– Frente a las estadísticas del impacto de la pandemia en la salud mental de adolescentes, ¿es posible predecir que en el futuro se van a presentar más casos de patología dual? 

– A más enfermedades mentales, más patología dual. Es decir, la patología dual se da cuando en un mismo individuo hay una enfermedad mental y además hay otra enfermedad mental que se llama adicción. Todas las situaciones sociales que generan estrés, como ha sido esta pandemia, aumentan la prevalencia de enfermedades mentales en las personas más vulnerables; porque deben darse vulnerabilidades genéticas e individuales para hacer una enfermedad mental y para manifestar patología dual.

En otras palabras, si tenemos muchos factores protectores a nivel familiar, sociales, etcétera, esos rasgos de la personalidad que en un determinado momento pueden ser disfuncionales, pero que no alcanzan para definirse como enfermedad mental, será mucho menos probable que deriven en una enfermedad mental. En cambio, si tú vives factores como un alto estrés, como el que se vivió durante el confinamiento, las dinámicas familiares anómalas, la probabilidad de generar una enfermedad mental o, peor, una patología dual, será mucho mayor.

– ¿Qué porcentaje de personas adolescentes que abusan de sustancias presentan otro trastorno mental?

– Hay muy pocos estudios sobre jóvenes y adolescentes. Hicimos un estudio en población adulta, que se publicó como “El estudio Madrid”, y que habla de que tres de cada cuatro pacientes que tienen una adicción, además, presenta una enfermedad mental. Es verdad que para desarrollar una adicción debe transitarse un proceso que implica años. Ahora bien, en la época joven y adolescente, la probabilidad de empezar a consumir sustancias será mayor si tienes rasgos disfuncionales de la personalidad y utilizas el consumo para calmar el malestar que te provocan estos últimos. Rasgos como:

  • Hiperactividad,
  • Impulsividad,
  • Timidez,
  • Irritabilidad,
  • Presencia de una psicopatología, como la ansiedad, la depresión, el TDAH, entre otras.

Hay que insistir en que se necesita un tiempo y unos años para acabar desarrollando una adicción. Con todo, se habla de que en chavales con TDAH, con TND (Trastorno negativista desafiante), con depresión o con trastornos bipolares, la prevalencia de sufrir adicción puede llegar al 50 por ciento.

– En este sentido, hablar propiamente de patología dual en la adolescencia es difícil, ¿no?

– El gran problema es que el consumo de sustancias, tanto legales como ilegales, en España es mucho mayor que a nivel europeo. En los centros de adicciones donde tratamos a jóvenes y adolescentes con enfermedades mentales graves, estamos viendo chicos y chicas de 14, 15 y 16 años, que ya presentan una adicción. La gran mayoría es por consumo de cannabis y consumo de alcohol.

La prevalencia de patología dual en adolescentes y jóvenes con TDAH, con trastorno negativista desafiante, con trastornos de la conducta, etcétera, es bastante alta y, como dije, puede llegar al 50 por ciento.

– Es decir, que ahí estaría ya más manifiesta la patología dual en adolescentes y jóvenes como diagnóstico.

– Efectivamente. Casi siempre en jóvenes y adolescentes, cuando hay una enfermedad mental, además hay un consumo de sustancias y, en muchos de ellos, ya presentan una patología dual.

– Los trastornos que menciona son los más típicos que se presentan de manera comórbida con el consumo de sustancias.

– Sí, pero sobre todo las enfermedades mentales que conllevan una de las características más predominantes que existen en los jóvenes y adolescentes que consumen: la impulsividad. En esos casos, la impulsividad se da forma muy patológica. Cuando hay una impulsividad, donde aumenta la tendencia a buscar “novedades”, la probabilidad de desarrollar una adicción es mucho más mayor, evidentemente.

– ¿Este tipo de cuadros es más frecuente en hombres o en mujeres, según vuestra experiencia?

– En los centros de atención a las adicciones donde se trata patología dual en jóvenes y adolescentes, dos de cada tres pacientes son hombres. Esto es porque la impulsividad está más asociada al sexo masculino.

cómo prevenir patología dual en adolescentes y jóvenes
Prevenir la patología dual en adolescentes y jóvenes requiere de tratar a tiempo los rasgos de la personalidad anómalos.

Cómo prevenir la patología dual en adolescentes y jóvenes

– ¿Qué señales deben tener en cuenta madres, padres, profesorado, para prevenir la patología dual en adolescentes y jóvenes?

– Para prevenir la patología dual en adolescentes y jóvenes, se deben tener en cuenta rasgos anómalos de la personalidad, como:

  • La impulsividad,
  • La timidez,
  • La irritabilidad.
  • La anormatividad
  • La hiperactividad,

Se deben tratar todos esos rasgos de la personalidad anómalos, porque si la persona está en contacto con sustancias, la probabilidad de desarrollar patología dual será mucho mayor. Es decir, que habría que hacer una prevención selectiva en esa población con rasgos de temperamento o personalidad que le hace más vulnerable a presentar patología dual.

– ¿Cómo es un tratamiento de patología dual en adolescentes y jóvenes?

– En esta etapa es bastante más complicado, porque el neurodesarrollo del cerebro se da hasta los 25 años, es decir, el cerebro se va modelando hasta esa edad. Es más complicado cuando hay patología dual trabajar con adolescentes y jóvenes porque la motivación de estas personas para hacerlo es diferente que en personas adultas, los procesos de cambios son diferentes, los tiempos son diferentes

En otras palabras, cuando tú tienes un paciente adolescente con patología dual, la motivación o el proceso de cambio que tienes que inducir conllevan tiempos mucho más largos que en personas adultas, donde posiblemente ya han tocado fondo y han tenido consecuencias muy negativas para su vida a nivel social, laboral, familiar, etcétera. Cuando son jóvenes, las consecuencias negativas todavía no se han puesto demasiado en evidencia. Entonces, para que se produzca ese proceso de cambio, la intervención conlleva mucho más tiempo que en adultos.

– ¿Es más probable desarrollar una patología dual cuando se consume sustancias durante la adolescencia?

– Evidentemente. Del mismo modo que si eres un joven practicante islámico y en tu religión no te permiten consumir alcohol, pues la probabilidad de que desarrolles patología dual, o, dicho de otra forma, que tengas una enfermedad mental y además un trastorno por consumo de alcohol, será menor. Es decir, que siempre el tema de la disponibilidad de las sustancias es un factor importante para empezar a consumir y para acabar desarrollando patología dual.

– También pueden darse casos de adolescentes que sean impulsivos y que por x circunstancias no hayan dado con un consumo…

– … O que gocen de unos factores protectores importantes, como una familia estructurada; o que esos rasgos de la personalidad anómalos estén tratados y, además, tengan una estabilidad a nivel familiar, con vínculos sociales positivos y apoyo emocional, y que vivan en un contexto social adecuado, en el cual el uso del tiempo libre no esté basado en el consumo de sustancias, etcétera.

Es decir, que para tener patología dual tienes que tener una vulnerabilidad individual, pero además hay aspectos de tipo psicológico y de tipo social que pueden actuar como factores de protección o, por el contrario, como factores de riesgo.

– ¿Cuál sería la diferencia entre los síntomas y los signos que se manifiestan en adolescentes con patología dual y en personas adultas?

– Principalmente, la impulsividad, que es mucho mayor en jóvenes y adolescentes que en personas adultas. También es verdad que la impulsividad te define el tipo de patología dual que vas a presentar. Es decir: una persona adolescente impulsiva va a tener más probabilidad de consumir estimulantes, cannabis o, por ejemplo, de desarrollar adicciones comportamentales como el trastorno por juego.

TRATAR AL ENTORNO EN LA PATOLOGÍA DUAL EN ADOLESCENTES Y JÓVENES

La familia como factor esencial en el tratamiento de la adicción

– ¿La familia de una persona adolescente que presenta estos rasgos debe también seguir un tratamiento?

– Normalmente, cuando se interviene en patología dual en adolescentes y jóvenes, no solo se trata al paciente, también hay que hacer una intervención familiar. Por ejemplo, trabajar el tema de los límites, de cómo afrontar la relación entre padres e hijos, etcétera, es muy importante. La familia siempre se incorpora al tratamiento, es muy difícil intervenir con adolescentes sin que contemos con su entorno.

– ¿Debe ser ingresada una persona adolescente con este tipo de trastorno o puede tratarse de forma ambulatoria?

– Afortunadamente, más del 90% de jóvenes y adolescentes se tratan de forma ambulatoria, es decir, que ingresan a lo mejor un 10%, que representan los casos más graves. El motivo de ingreso puede consistir en la gravedad de su propia psicopatología o de su propia patología dual. También ingresan por motivos sociales: por tener una familia desestructurada, porque carecen de vínculos familiares, etcétera.

– ¿Qué profesionales asisten en un centro de patología dual que trabaja con adolescentes?

– El tratamiento siempre debe ser bio-psico-social. Es decir, de tipo biológico, lo que implica un tratamiento médico; y de tipo psicológico y de tipo social.

– ¿Qué tipo de medicación se suele administrar en adolescentes con patología dual?

– En menores de 18 años, respecto del tratamiento farmacológico, no existe tanto arsenal terapéutico como en adultos. Pero se suele utilizar ansiolíticos y antidepresivos, sobre todo estos últimos.

– ¿Qué diferencia existe entre detectar la patología dual, o bien predisposición a sufrirla, en la adolescencia y en la adultez?

– Sobre todo, con respecto a prevención. El cerebro de adolescentes se está modulando en esa época. Si conseguimos tratar todos esos rasgos anómalos de la personalidad, y prevenimos que consuman sustancias, la probabilidad de que presenten patología dual en el futuro será mucho menor. En adultos, cuando su cerebro está totalmente desarrollado, el hacer prevención es mucho más complicado. Habrá pacientes que tengan patología dual y otros que no. Pero en todo caso, la probabilidad de que acaben con patología dual es mucho mayor en población de riesgo adulta, cuando el cerebro está desarrollado.

– ¿Qué es antes: el huevo o la gallina? Es decir, ¿es el trastorno mental el que provoca la adicción o es el consumo el que promueve el otro trastorno mental?

– Es difícil de definir. Está muy asociada una cosa con otra. Pero tampoco podemos ser categóricos sobre que tiene que haber una enfermedad mental primero para que luego haya un trastorno por consumo de sustancias. Ahora, si no hay enfermedad mental, pero sí hay rasgos anómalos o disfuncionales de la personalidad, el consumo de sustancias los multiplica por 2 por 5, por cien o por mil.

Es decir, todas las personas tenemos rasgos de la personalidad definidos en la población general, unas podemos ser más obsesivas, otras más depresivas, o más ansiosas. Pero, ¿qué es lo que hacen las sustancias? Que cuando tenemos estos rasgos, y ya están alterando tu propia vida, multiplican su gravedad. Entonces, si eres una persona ansiosa, tendrás mucha más ansiedad; si eres una persona inestable emocionalmente, tendrás muchas más probabilidades de caer en una depresión. Si eres una persona impulsiva y, en muchas situaciones, esa impulsividad la puedes controlar, pues tal vez si empiezas a beber y a desarrollar un consumo habitual, seas incapaz de controlarla y puedas coger un coche y matar a alguien.

– Es decir, que también debemos hablar de rasgos de personalidad.

– Efectivamente, no podemos decir que siempre tenga que haber una enfermedad mental para desarrollar patología dual. Pero sí es verdad que estos rasgos de personalidad disfuncionales, que ya te están alterando tu vida, puede acabar fomentando esa enfermedad mental con el consumo de sustancias. Lo que estábamos hablando antes sobre factores protectores y factores en de riesgo: el consumo de sustancias, que es un factor de riesgo, provoca que esos rasgos anómalos deriven en una enfermedad mental.

Una cosa va asociada con otra. Es decir, nosotros no tenemos la mitad del cerebro que tenga trastorno de consumo de sustancias y la otra que tenga una enfermedad mental; todo va mezclado, los circuitos neuronales están mezclados. Entonces, cuando hay una disfuncionalidad en un circuito neuronal, el consumo de sustancias hará que ese circuito neuronal sea aún más anómalo.

– ¿Cómo podemos ejemplificar este funcionamiento de la patología dual?

Si tú eres una persona con unos rasgos, por ejemplo, que tienden a la distimia (tristeza crónica, desesperanza, sentimiento de culpa, inutilidad y pesimismo), si eres una persona tímida, con dificultades en las relaciones sociales y que en el ámbito del ocio y tiempo libre estás muy metida en casa y empiezas a consumir sustancias, como estimulantes o alcohol, lo más probable es que puedes acabar haciéndote adicta a esas sustancias.

– ¿Existe algún estudio que corrobore que el uso de tecnología acabe por desarrollar trastornos mentales?

– No, lo que se ha visto es que las personas adolescentes con, por ejemplo, TDAH, depresión, niveles de ansiedad, con dificultades en la sociabilidad, a nivel escolar, se canalizan a través de todas estas nuevas tecnologías y pueden acabar desarrollando adicción a las nuevas tecnologías.

Ahora bien, que una persona totalmente normal esté seis horas metida en Internet, no quiere decir que vaya a hacer una adición a las TIC, a las nuevas tecnologías. Evidentemente, tendrá más probabilidades de fracaso escolar porque no estudiará. Pero no porque esté muchas más horas, tiene más probabilidad de desarrollar adicción. El tema es que, a nivel familiar, a esa persona habrá que ponerle límites para que, en un determinado momento, no sufra consecuencias a nivel social o a nivel educativo por el abuso de nuevas tecnologías.

– ¿Son diferentes los centros de ingresos para adolescentes que los centros para adultos?

– Normalmente, sí. La intervención que se hace con jóvenes y adolescentes es muy diferente a la que se hace con adultos. Además, en los centros donde se ingresan jóvenes y adolescentes, se tiene en cuenta que no se desvinculen del sistema educativo, y a nivel familiar la intervención es mucho más intensa. Tampoco puedes aplicar el mismo tratamiento a adolescentes que a adultos a nivel terapéutico.


¿Quieres informarte y seguir aprendiendo sobre el mundo de las adicciones? ¡Síguenos!

Si quieres dejar un comentario sobre este artículo, hazlo a continuación:

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

El teléfono NO es obligatorio. Sólo si necesitas que te llamemos.

Artículos relacionados

Delirium tremens: cuando dejar el alcohol se convierte en una pesadilla (pasajera)

Estos son los síntomas del Delirium tremens


Artículo actualizado:
Publicado:

Leer más

Síndrome de abstinencia del alcohol: qué es y cómo se trata

¿QUÉ PASA CUANDO UNA PERSONA ALCOHÓLICA DEJA DE CONSUMIR DE GOLPE?


Artículo actualizado:
Publicado:

Leer más

¿Cómo es un tratamiento para dejar la heroína?

Un proceso médico-terapéutico que dependerá de cada caso de adicción


Artículo actualizado:
Publicado:

Leer más

Existe una solución para ti


900 525 727