ENFERMEDAD DE LA ADICCIÓN
Patología dual: trastorno bipolar y adicción ¿Qué significa y cómo se trata?
LA GUÍA COMPLETA PARA ENTENDER LA CONEXIÓN ENTRE AMBOS TRASTORNOS
Aparece en este artículo

Equipo Adictalia
Hay momentos en los que la mente va demasiado rápido: pensamientos que se encadenan unos con otros, planes que parecen urgentes, una energía difícil de frenar… Después, sin avisar, llega el otro extremo: el cansancio que pesa, la falta de ganas, la sensación de haber ido demasiado lejos y no saber cómo volver…
Culpa, vergüenza, preguntas sin respuesta. Vivir así angustia y duele. Y en medio de ese vaivén emocional aparece algo que parece calmarlo todo: una copa para bajar la ansiedad, una pastilla que ayuda a dormir…
Al principio parece funcionar, pero poco a poco ese recurso ocupa más espacio. El consumo se vuelve necesario y lo que prometía arreglarlo todo empieza a complicarlo aún más. Los altibajos emocionales se intensifican, el control se pierde con más facilidad y la sensación de estar atrapado crece.
Desde fuera, solo se ve el consumo. Desde dentro, hay mucho más. Cuando el trastorno bipolar y la adicción conviven, la confusión se multiplica y la culpa aparece en todos los frentes. Sin embargo, esta realidad no es rara ni incomprensible. Tiene un nombre y una explicación: patología dual.
¿Qué es el trastorno bipolar y cómo se vive?¿Qué es el trastorno bipolar y cómo se vive?
En palabras de la Organización Mundial de la Salud (OMS), el trastorno bipolar es “una afección de salud mental que afecta al estado de ánimo, la energía, la actividad y la ideación de la persona y que se caracteriza por la aparición de episodios maníacos y depresivos”. Y afecta a un gran número de personas, pues las estimaciones reflejan que está presente en 37 millones de personas.
No obstante, el diagnóstico y tratamiento es complicado, lo que termina por afectar a este 0,5% de la población mundial.
Vivir con un trastorno bipolar va más allá de “tener cambios de humor”. Es lidiar con episodios maníacos donde el estado de ánimo y la vitalidad son muy elevados, pero otros donde todo pesa demasiado y el cuerpo está apagado. Estos cambios vienen acompañados de otros síntomas característicos como:
- Una sensación exagerada de autoestima o valía personal.
- Cambios rápidos de una idea a otra.
- Dificultad para la concentración y facilidad para la distracción.
- Comportamientos imprudentes o arriesgados.
Este ritmo de vida, tan intenso e impredecible, genera una vulnerabilidad emocional importante. Y no resulta extraño que en este contexto, donde la persona con trastorno bipolar busca alivio y estabilidad, encuentre la calma en ciertas conductas, como el consumo de sustancias. En este punto es donde empieza a dibujarse la línea entre la bipolaridad y la enfermedad de la adicción. O lo que es lo mismo: la patología dual.
Trastorno bipolar y adicciónAlrededor del 0,5% de la población mundial está diagnosticada con un trastorno de bipolaridad, según estudios de Estados Unidos.
Trastorno bipolar y adicción ¿Por qué suelen aparecer juntos? ¿Cómo se retroalimentan?
Cuando ambos cuadros aparecen, el caos es complicado de entender. La convivencia es más habitual de lo que parece. Dos estudios de Estados Unidos, el Epidemiologic Catchment Area y el National Comorbidity Survey llegaron a la conclusión de que el trastorno bipolar es la patología psiquiátrica que con mayor frecuencia se asocia a las drogodependencias.
La conexión entre trastorno bipolar y adiccionesLa conexión entre trastorno bipolar y adicciones: ¿por qué es tan frecuente?
La probabilidad de desarrollar la enfermedad de la adicción en una persona que presenta un trastorno bipolar es, en datos de los estudios estadounidenses, seis veces mayor que en la población general.
Resulta casi imposible atribuir la responsabilidad a una única razón, pues ambos cuadros son multicausales y en ellos influyen factores emocionales, biológicos y sociológicos. No obstante, esta relación puede entenderse desde varios ángulos:
- La automedicación. La intensidad con la que las personas con ambos cuadros viven las emociones, impulsividad y la dificultad para regular estados internos los puede acercar al consumo ¿Por qué? Porque lo ven como una forma de calmar la euforia, rebajar la ansiedad, frenar una mente acelerada o escapar del vacío emocional.
- Desencadenante de la enfermedad. Las sustancias (anfetaminas, cocaína cannabis) pueden precipitar la aparición del trastorno bipolar en personas genéticamente predispuestas.
- Síntomas enmascarados. Los efectos del consumo ocultan lo que realmente ocurre a nivel emocional: desde fuera parece consecuencia de la adicción, cuando en realidad hay un trastorno bipolar detrás no detectado ni tratado adecuadamente.
- Alteración del curso de la enfermedad. Las sustancias aumentan la frecuencia de los cambios en el estado de ánimo, hacen que sean más intensos o confusos.
- Impacto en la evolución y el pronóstico. La convivencia de ambos cuadros aumenta el riesgo de recaídas, dificulta el seguimiento del tratamiento y aumenta el sufrimiento emocional.
Al convivir con un trastorno bipolar y la enfermedad de la adicción, no todo el consumo tiene el mismo impacto. Algunas sustancias alivian durante un tiempo, mientras que otras desestabilizan desde el principio.
Cómo influyen las distintas sustancias en el trastorno bipolar
Cuando existe un trastorno bipolar, el tipo de sustancia que se consume sí importa. No todas actúan igual ni tienen el mismo impacto sobre el estado de ánimo, la energía o la estabilidad emocional.
El alcohol, por ejemplo, suele percibirse como una forma de relajarse o desconectar, especialmente en momentos de ansiedad o agitación. Sin embargo, su efecto depresor puede:
- Intensificar los estados de ánimo bajos.
- Aumentar la irritabilidad.
- Favorecer cambios bruscos en el estado emocional.
El cannabis, que muchas personas consideran inofensivo, puede alterar la percepción, el pensamiento y la regulación emocional. En personas con trastorno bipolar, su consumo se ha relacionado con:
- Mayor riesgo de desorganización mental.
- Empeoramiento de los episodios maníacos.
- Dificultad para reconocer cuándo algo no va bien.
Lo que al principio parece calmar puede acabar amplificando la inestabilidad.
Las sustancias estimulantes, como la cocaína o las anfetaminas, tienen un impacto especialmente desestabilizador. Aumentan:
- La activación.
- La impulsividad.
- La sensación de euforia, lo que puede desencadenar o agravar episodios maníacos.
Tras ese aumento de energía, suele aparecer una caída intensa, con mayor riesgo de estados depresivos y de consumo repetido para intentar compensarla.
Otras sustancias también pueden influir negativamente, ya sea intensificando síntomas, dificultando el descanso o alterando el curso natural del trastorno. En todos los casos, el consumo añade ruido a una situación que ya es compleja de por sí.
Te puede interesar...
Qué aparece antes: ¿La bipolaridad o la adicción?
Para muchas familias, esta duda se convierte en un foco constante de discusiones, reproches o intentos de encontrar una explicación clara a lo ocurrido. Sin embargo, no existe una única respuesta válida para todos los casos, ni una línea temporal que se repita siempre de la misma manera.
- En algunas personas, los primeros síntomas del trastorno bipolar estaban ahí mucho antes de que apareciera el consumo, aunque no latentes. Cambios de ánimo intensos, impulsividad, dificultad para regular las emociones o periodos de bajón profundo pueden pasar desapercibidos durante años, hasta que el consumo los hace más visibles o los agrava.
- En otros casos, el consumo comienza antes, y es con el tiempo cuando se detecta que, además de la adicción, existe un trastorno bipolar que estaba oculto o que se ha ido manifestando progresivamente.
También hay situaciones en las que ambos procesos avanzan de forma paralela, alimentándose mutuamente y haciendo cada vez más difícil distinguir dónde acaba uno y empieza el otro.
Intentar determinar “qué fue primero” puede convertirse en un callejón sin salida. Lo que sí importa es comprender el cuadro en su conjunto. Es decir, centrarse en cómo se influyen mutuamente ambos problemas y en qué apoyos son necesarios para avanzar hacia un tratamiento que permita abordar ambos cuadros.

La adicción se puede superar, con la ayuda adecuada.
¿Cómo es el tratamiento para abordar el trastorno bipolar y la adicción?
La comorbilidad entre bipolaridad y enfermedad de la adicción hay que entenderla en conjunto, pues de hacerlo por separado el consumo disminuye, pero el malestar sigue o viceversa.
Por eso, el tratamiento ideal para el abordaje de la patología dual es integral. Este tiene en cuenta a la persona en su conjunto: aquel que trabaja el consumo, la faceta emocional y conductual. Se trata de entender como ambos cuadros se influyen para intervenirlo al mismo tiempo.
La formación y coordinación profesional juega un papel calve. Los recursos terapéuticos especializados en el tratamiento de la patología dual están formados por psiquiatras, psicólogos, técnicos especializados en conductas adictivas… Perfiles que trabajan de forma alineada, comparten información y objetivos con tal de fomentar una evolución estable.
En algunos casos, el uso de fármacos es necesario debido a las complicaciones que alguno de los cuadros puede presentar. No obstante, es necesario recalcar que el uso de medicamentos debe ir acompañado de la prescripción y supervisión médica de un profesional cualificado.
Junto a todo esto, también es importante que exista una figura que guie a las personas y familias hacia el recurso correspondiente. En este punto, aparece Adictalia como conexión entre quienes deciden tratar su enfermedad de la adicción y los profesionales que ofrecen sus servicios. Dar el primer paso es complicado, pero Adictalia está ahí para servir de faro en la tormenta que supone la adicción.
Si te gustó el artículo, ¡compártelo!
Aparece en este artículo

Equipo Adictalia
Artículos relacionados
Mantente actualizado sobre las novedades del sector. La salida es colectiva.
LA INCAPACIDAD DE SENTIR PLACER EN RELACIÓN CON EL USO DE SUSTANCIAS CUANDO LA INCAPACIDAD PARA SENTIR PLACER IMPULSA A LA BÚSQUEDA DE ESTÍMULOS EXTERNOS Un especialista te explica el nexo entre este trastorno y las dependencias con y sin sustancias. Claves para comprender un trastorno del estado de ánimo de cuyo nombre se abusa con frecuencia Entrevista con Matilde Fernández, presidenta del Observatorio Estatal de Soledad no Deseada Una investigación en España detecta señales de cómo los porros pueden desencadenar en el trastorno mental Anhedonia: ¿Causa o consecuencia de la enfermedad de la adicción?
7 minutos
¿Qué es la anhedonia y cómo acerca al consumo de drogas?
7 minutos
Cómo se relaciona la ansiedad con la adicción
11 minutos
¿Qué es la ansiedad y cómo se trata?
14 minutos
Cómo afecta la soledad a las adicciones, y viceversa…
6 minutos
Cannabis y esquizofrenia: indicios científicos de su relación
8 minutos


