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ADICCIÓN EN LA FAMILIA

Cómo ayudar a una pareja adicta

Estrategias efectivas para evitar la codependencia y apoyar la recuperación

14 minutos
Publicado el
pareja adicta

La pareja de la persona adicta es, sin dudas, una de las que más directamente sufren las consecuencias derivadas de la compulsividad por el consumo de drogas de su cónyuge. Pero también ella puede desarrollar emociones negativas que den lugar a comportamientos perjudiciales que terminan por profundizar y complicar el cuadro de adicción.

Con todo, la pareja desempeña un papel fundamental para ayudar a quien sufre dependencias a iniciar tratamiento de adicciones , a transitarlo y, posteriormente, a mantener sus resultados terapéuticos.

La adicción es una enfermedad que afecta al entorno familiar en general, no únicamente a la persona que sufre la impulsividad incontrolable por consumir. Esto es más sencillo de comprender si se piensa en la familia como un sistema donde la acción (o inacción) de cada una de las partes afecta, inevitablemente, al resto. Las mentiras, las manipulaciones, la irresponsabilidad y las agresiones repercuten en cada integrante del grupo.

La adicción de tu pareja afecta a toda la familia

Esta concepción de la familia como un sistema de relaciones interdependientes también explica la dinámica inversa. Esta es: que las interrelaciones disfuncionales pueden influir en que se desencadene la adicción en uno de sus integrantes. Por eso la salida de esta enfermedad requiere de un trabajo conjunto de la persona adicta y su entorno, porque no depende sólo de ella, no es una patología exclusivamente individual, sino que tienen una marcada dimensión familiar.

La pareja desempeña un papel fundamental para ayudar a quien sufre dependencias a iniciar tratamiento de adicciones , a transitarlo y, posteriormente, a mantener sus resultados terapéuticos.

En este sentido, la pareja es con quien se construye el proyecto de vida y con quien se gestiona la familia. Esto determina una mayor interacción y complicidad o, al menos, una relación de iguales donde suelen estar presentes ambas condiciones. Pero, por un lado, las actitudes generadas por la adicción tornan disfuncional la relación de pareja. Y, por otro, las relaciones de pareja disfuncionales pueden fomentar la adicción de uno de sus miembros. La postura que asume la persona de la copla que no consume es esencial para superar la enfermedad y reorientar las relaciones hacia un estado más saludable.

Cómo saber si tu pareja padece adicción

Cómo identificar la adicción en tu pareja

Aunque la sociedad española ha cambiado en estos últimos 30 años, la imagen de la persona con adicción que destaca en la mente de la mayoría es arcaica. Esto es: sigue respondiendo al estereotipo de sujetos sin hogar que se inyectan heroína, muy popular en los años 80. Hoy, el consumo compulsivo (es decir: incontrolable) de sustancias y comportamientos, forma parte de vidas percibidas como “normales” por la sociedad.

Ayudar a tu pareja a salir de la adicción no es tarea fácil.
Te brindamos consejos y pautas para afrontar esta situación.

Las dependencias a hábitos tóxicos (con y sin sustancias) pueden formar parte de cualquier familia, sin que la vecina o el vecino se enteren por un largo tiempo de su existencia. La adicción permanece oculta sin mostrar señales evidentes, salvo que sean casos de extrema gravedad. Por eso no es raro que muchas familias tardan en comprender y, sobre todo, aceptar, que uno de sus integrantes pueda estar manifestando esta patología.

Estos son algunos signos que pueden alertarte de que tu pareja puede estar desarrollado un consumo compulsivo:

Indicios físicos

Señales de adicción en cuanto al aspecto físico en tu pareja:

  • Ha perdido peso     
  • Intenta ocultarse el rostro, por ejemplo, con gafas de sol en momento inapropiados para camuflar el efecto de sustancias
  • Muestra palidez y piel fría
  • Parece cansada en momentos del día inusuales
  • Se viste de forma cada vez más desarreglada
  • Acusa temblores que antes no tenía
  • Rojez en el rostro
Indicios psicológicos

Señales psicológicas de adicción en tu pareja:

  • Pierde la memoria sin explicación
  • Se muestra confundida
  • Tiene ataques paranoicos, de persecución o de que le quieren perjudicar
  • Manifiesta pensamientos delirantes
  • Alucina
Indicios socio-laborales y familiares

Señales sociales, laborales y familiares de adicción en tu pareja:

  • Su rendimiento laboral cae
  • Falta al trabajo
  • Le echan del trabajo
  • Tiene bajo rendimiento en estudios o abandona formaciones que le interesaban
  • Aparecen deudas o falta dinero en la cuenta bancaria o los ahorros familiares
  • Desaparecen objetos familiares de cierto valor
  • Te pide prestado dinero
  • Maneja horarios desajustados
  • Deja de cumplir con actividades saludables que antes le apetecían
Indicios emocionales

Señales emocionales de adicción en tu pareja:

  • Cambia de humor de forma inesperada
  • Tiene arrebatos de ira
  • Ha perdido la ilusión
  • Se muestra irritable con frecuencia
  • Sufre vértigo o ataques de risa sin motivo aparente
  • Se aísla cada vez más, por ejemplo, de encuentros familiares
  • Está triste o lagrimea de forma inusual
cómo ayudar a un familiar con adicción al alcohol
Qué hacer si tu pareja sufre adicción

Qué hacer para ayudar a tu pareja si sufre adicción o consume drogas

Aunque puedas ser una persona conocedora de lo que implican las adicciones, descubrir que tu pareja ha desarrollado esta enfermedad te deja sin aliento. Es una reacción natural, que está por sobre la comprensión de una realidad teórica. Porque cuando esta realidad se encarna en alguien querido, se produce un impacto emocional profundo.

La primera sugerencia para ayudar a una pareja adicta es buscar la ayuda de una persona especialista en adicciones que pueda orientarnos sobre cómo proceder. En muchas ocasiones, estas personas son ex adictas recuperadas con formación académica especializada. Su experiencia vital les otorga una visión más profunda y práctica de la enfermedad.

El equipo de Adictalia cuenta con varias en su equipo terapéutico que asesora individualmente a personas cuyas parejas adictas necesitan iniciar tratamientos en centros de desintoxicación de toda España. Cada caso de adicción es único y puede requerir pautas de intervención diferentes.

Ahora bien, además de esta premisa fundamental (acudir a una terapeuta especializada), existen patrones generales sobre cómo actuar frente a la adicción de la pareja, y cómo no hacerlo. Estos esquemas de actuación deben modularse según el caso, si bien se sugieren en casi todas las relaciones de cónyuges donde uno de ellos sufre adicción:

  1. Aproxímate a tu pareja con una comunicación “no violenta”, para interesarte sobre cómo se siente y los problemas que pueden estar despertando su consumo.
  2. Hazle ver los cambios que percibes en ella y cómo os está afectando a nivel familiar y, por tanto, la necesidad de que se trate, pero nunca desde el reproche.
  3. Invítale a iniciar un tratamiento de adicciones como condición indispensable para que la situación mejore y la familia salga adelante
  4. Dile que tendrá tu apoyo, pero siempre y cuando acepte la enfermedad: tiene un problema y debe tratarse
  5. Infórmate de qué es la adicción y cómo son los tratamientos para poder ofrecerle una alternativa concreta
  6. Márcale límites claros de convivencia y responsabilidades: uno de los síntomas de la adicción es el caos de las rutinas, la elusión de las obligaciones y las actitudes egoístas. Necesitan disciplina.
  7. No le acompañes o apruebes que asista a lugares de consumo, bajo ningún pretexto.
  8. No escondas las consecuencias de sus actos promovidos por la adicción: ausencia al trabajo, deudas, etcétera. Debe hacerse cargo de sus acciones, por más difícil que resulte.
  9. No ocultes las consecuencias o síntomas de la abstinencia al resto de familiares por vergüenza: la adicción es una enfermedad como cualquier otra.
  10. No le excuses por ausentarse de encuentros familiares.
  11. No pagues sus deudas.
  12. Aunque le responsabilices de sus actos, no le culpabilices de tener adicción: ¿lo harías con alguien que sufre cáncer?
  13. Evita reprocharle y acusarle de forma agresiva: es mejor que se haga cargo de las repercusiones de sus actos que increparle con juicios.
  14. Evita acuerdo o tratos a cambio de que “reduzca el consumo”. La única opción que debes darle es que se ponga en manos de profesionales.
Ayudar desde la comunicación

La comunicación abierta y honesta para ayudar a una pareja adicta

Una pauta imprescindible para ayudar a una pareja adicta es entablar con ella una comunicación abierta y honesta. Sin esta condición resulta improbable que la persona acepte que tiene una enfermedad que le está perjudicando, tanto individualmente como al entorno. Y que, por tanto, acceda a tratarse.

Pautas para una comunicación productiva con una pareja adicta:

  • Habla del problema desde un enfoque personal o grupal: “Me siento impotente cuando consumes”, “… cuando juegas”, “… cuando bebes”. O “nos sentimos frustrados cuando te vemos así”
  • Pregunta de forma sutil y cariñosa: “¿Cómo te sientes? Estoy notando muchos cambios en tu forma de actuar y me he dado cuenta de que estás bebiendo más de lo habitual”
  • Demuestra tranquilidad y comprensión: “No estás solo/a. Estoy aquí para ayudarte. Vamos a salir. Sé que estás pasando por un mal momento”.
  • Infórmate para contar con una alternativa terapéutica concreta: “Tenemos un tratamiento que creemos que puede ayudarte”.
  • Intenta que toda la familia preste su apoyo: “Estamos contigo para ayudarte, también tus padres. Con el apoyo de un/a especialista podremos salir de ésta”
  • Evita acusarle de forma agresiva de sus acciones: “Ni siquiera puedes ocuparte de tus hijos cuando bebes”
  • No intentes abordar el problema de la adicción en soledad: “Tu adicción me ha superado, no puedo con ella solo/a”.
  • Evita atribuir el problema con el pronombre tú: “Cuando te drogas eres incapaz de ocuparte de nada”.
  • No juzgues airadamente: “Te drogas porque quieres, eres un vicioso/a”
El apoyo emocional

El apoyo emocional en la recuperación de parejas adictas

En función del caso, en Adictalia sugerimos que el apoyo emocional hacia una pareja con adicción debe regirse por las normas del “amor duro”. Esto implica mantener un equilibrio entre las acciones disciplinadas y el alcance de las acciones de afecto. Que amemos a una persona no significa que estemos dispuestos a todo por ellas, porque solamente contribuiremos a que se siga destruyendo y a destruirnos.

En el caso de una adicción, esto se puede traducir en: “Te apoyamos con lo que necesites, pero siempre y cuando aceptes que tienes una enfermedad y acudas a tratamiento”.

La empatía, es decir, la capacidad de ponerse en el lugar de la otra persona, conforma una condición fundamental para comunicarse con la persona adicta. Pero esto no implica renunciar a las necesidades personales, sino un punto de partida indispensable para conectar y acordar soluciones. El apoyo emocional debe estar condicionado a que la persona responda a la urgencia de afrontar la adicción.

Existe un consenso casi unánime en el campo terapéutico acerca de la importancia que tiene la familia en el proceso de recuperación de una persona con adicción. Los datos demuestran que quienes cuentan con apoyo emocional familiar, particularmente de sus parejas, consiguen y mantienen la abstinencia de forma más prolongada.

La búsqueda de ayuda profesional

Buscar ayuda profesional para la pareja de la persona adicta

El pronóstico de recuperación aumenta cuando el entorno familiar se involucra en el tratamiento de la adicción. Esto implica que, frente a la aparición de la enfermedad, la persona cónyuge busque la ayuda de especialistas en adicciones. Por más amor y decisión de apoyar que tenga el entorno, la salida a las dependencias patológicas requiere de procesos pautados y controlados por parte de profesionales que no se encuentren condicionados por un vínculo emocional.

El apoyo emocional debe estar condicionado a que la persona responda a la urgencia de afrontar la adicción.

La pareja en la recuperación de una persona adicta puede actuar como un condicionante a favor o en contra. A favor, porque el apoyo emocional que le brinda resulta clave para que no se sienta sola en este difícil momento en que lucha contra la compulsividad. En contra, porque quienes conviven con la adicción de un familiar también desarrollan emociones negativas (miedos, frustración, impotencia, rabia) que pueden generar relaciones insanas.

Por eso resulta imprescindible que el entorno, en particular los cónyuges, se comprometan con el tratamiento. Esto implica, en la mayoría de los casos, asistir a terapia familiar para revisar los patrones de comportamiento que pueden estar influyendo en la conducta adictiva. Así como para descubrir instrumentos para gestionar la enfermedad y mejorar la comunicación y relación con la pareja adicta.

Terapia familiar
terapia familiar

Tratamiento familiar de la adicción

La familia conforma un sistema orgánico. Por un lado, la adicción de uno o una de sus integrantes puede responder, en parte, al tipo de relaciones que se establecen dentro de este entorno. En muchas familias las relaciones tóxicas favorecen el desarrollo de comportamientos compulsivos. Por otro, las repercusiones de la adicción afectan a toda la familia, generando interrelaciones insanas.

La terapia familiar en el marco de las adicciones cumple al menos estas funciones:

  • Informar y formar sobre qué es realmente la adicción y sus mecanismos para que la familia comprenda la enfermedad
  • Dotar de herramientas prácticas para gestionar la enfermedad
  • Mejorar las habilidades para comunicarse del entorno familiar
  • Revisar y mejorar las dinámicas de interrelación entre integrantes de la familia. Muchas veces éstas son disfuncionales como consecuencia de la adicción, pero también como origen de la misma. Se trata, entonces, de modificar estos patrones de conducta insanos.
  • Identificar y actuar frente a situaciones de riesgo que puedan conllevar recaídas cuando la pareja ha conseguido la abstinencia

En algunas ocasiones en que las relaciones familiares son muy conflictivas, resulta recomendable que la persona en tratamiento se mantenga lejos del entorno. Hay entornos tan desajustados que las dinámicas perjudican la recuperación de la adicción en lugar de contribuir con el proceso terapéutico.

Terapia conductual

Terapia conductual familiar y de pareja para personas adictas

Ayudar a una pareja adicta implica también asistir a terapia con ella para mejorar las habilidades de comunicación. Esta dimensión de la relación suele encontrarse muy afectada por las dinámicas tóxicas propias de la adicción. Además de entrenar nuevas formas de comunicarse, las personas que asisten a terapia aprenden a reforzar las conductas positivas de sus parejas que se encuentran en tratamiento.

Este tipo de terapia para parejas con adicción se centra en:

  • Analizar el funcionamiento de la pareja
  • Identificar las situaciones conflictivas que fomentan el consumo
  • Aumentar la tasa de refuerzo positivo de las relaciones familiares
  • Diseñar una asignación de tareas que devuelva el orden a las dinámicas caóticas en las que caen las parejas y las familias víctimas de la adicción
  • Aprender a controlar estímulos
  • Aprender a gestionar contingencias que pueden conducir a la persona adicta a recaer
  • Ensayar nuevas técnicas de comunicarse de manera asertiva, no violenta.
La codependencia

El cuidado personal de las parejas de personas adictas

Las personas que desean ayudar a una pareja adicta deben, ante todo, cuidar de su propio bienestar y salud frente a las consecuencias de la enfermedad. Por la forma insana en que se inculca la forma de amar, los cónyuges que no consumen anteponen las necesidades y cuidados de la persona que sí lo hace a las propias. Esto termina deteriorando la relación y, para colmo, reforzando la enfermedad al generar formas de actuar cómplices.

Esta forma de actuar se conoce como codependencia, una patología que adquiere las formas de la propia adicción. De hecho, hay quienes la consideran una dependencia comportamental (sin sustancias).

La codependencia o coadicción se manifiesta en familiares en forma de pensamientos y conductas desajustados, compulsivos como el propio consumo, que implican un alto grado de malestar, casi siempre en relación con la persona adicta. Estos comportamientos y emociones que surgen por el impacto de la adicción afectan negativamente la relación con el individuo adicto. Y terminan contaminando todas las relaciones, además de actuar negativamente sobre la posibilidad de encontrar una salida saludable.

Hay entornos tan desajustados que las dinámicas perjudican la recuperación de la adicción en lugar de contribuir con el proceso terapéutico.

Cuando se convive con una persona adicta durante un tiempo, la adicción promueve irrupción de miedos, frustración, rabia, tristeza, deseos de venganza, ansias de control permanente… Son sentimientos provocados por las acciones incontrolables e irracionales que caracterizan la adicción: mentiras, robos, violencia, manipulaciones, descuidos, entre otros. Es decir, que surgen como producto de una relación desajustada, impregnada de sufrimiento.

El problema es que esas emociones pueden volverse patológicas y derivar en codependencia o coadicción. Muchas personas que desean ayudar a sus parejas adictas sufren esta enfermedad.

Cómo identificarla

Cómo identificar si actúo de forma codependiente con mi pareja adicta

Las personas con parejas adictas que sufren codependencia manifiestan varios de los siguientes síntomas en sus relaciones en general, y en particular con su cónyuge:

  • Intentan controlar obsesivamente la conducta de la persona adicta: ilusión de control
  • Se siente excesivamente responsables de la conducta de su familiar
  • Se sienten incapaces
  • Demuestran inestabilidad emocional
  • Pierden los límites o los tienen poco claros
  • Se comportan de forma obsesiva-compulsiva
  • Hipervigilan a su pareja
  • Actúan de forma extremista
  • Poseen una imagen negativa de sí mismas: baja autoestima
  • Niegan sentimientos
  • Sobreprotegen y encubren a la pareja con adicciones
  • Son perfeccionistas al exceso
  • Sufren episodios de depresión
  • Dificultad para establecer y mantener relaciones íntimas sanas
  • Sufren dolores de cabeza y espaldas
  • Necesitan de la aprobación externa
Cómo prevenirla

¿Cómo prevenir las actitudes codependientes con una pareja adicta?

Para saber si te estás relacionando de forma codependiente con tu pareja adicta, debes estar pendiente de ti y ser consciente de que únicamente si estás bien podrás ayudar a otras personas.

Estas preguntas pueden ayudarte a identificar y actuar frente a posibles actitudes codependientes:

  • ¿Estoy siendo capaz de fijar límites saludables: no permitir que mi pareja me manipule para pedirme dinero para su consumo; impedir que entre a casa habiendo consumido; dejarme llevar por su mal humor…?
  • ¿Permito que mi pareja adicta asuma la responsabilidad de sus actos o estoy intentando encubrir para que no sufra?
  • ¿Busco ayuda externa si no puedo manejar los conflictos con mi pareja adicta? Por ejemplo, acudir a un familiar o, principalmente, a una especialista en adicciones.
  • ¿Me estoy cuidando en aspectos cotidianos como la alimentación y el ejercicio físico; llevo una vida saludable o me olvido de todo por estar pendiente de mi pareja?
  • ¿Me doy tiempo para cultivar otras relaciones saludables o la adicción de mi pareja me ocupa todo el tiempo del día, pensando y controlando?
  • ¿Estoy entrenando formas de controlar sentimientos negativos como la ansiedad y el estrés provocados por la adicción de mi pareja? Por ejemplo, por medio del yoga y la meditación.
  • ¿Trabajo en mi recuperación como codependiente, asistiendo a terapia o leyendo libros, por haber convivido durante tanto tiempo con una persona adicta?
Cómo tratarla

¿Cómo puedo tratar la codependencia?

Si la persona sufre de codependencia, será más difícil (aunque no imposible) que pueda ayudar a su pareja adicta. Por tanto, resulta deseable que, al mismo tiempo que su cónyuge, acuda a terapia para tratar su coadicción. Esto le permitirá aprender de la enfermedad y reestructurar sus conductas y comunicación tóxicas con la otra persona y el resto de relaciones.

Este tipo de terapias son en general de tipo cognitivo conductual. Una corriente que considera que los pensamientos y emociones están marcados por las experiencias, rasgos individuales y entornos de la persona. Y que son los que determinan las conductas en el presente. Por tanto, para cambiar comportamientos hay que revisar y reformular creencias y sentimientos.

Las parejas de personas adictas acuden a terapias individuales y también con sus parejas. Pero, sobre todo, en formato grupal, donde se encuentran con otras familias con las que comparten sus testimonios. Este compartir genera identificación entre quienes asisten, ayuda a revisar y modificar comportamientos, así como aprender estrategias para gestionar conflictos comunes en todas las relaciones con parejas adictas.

Los centros de desintoxicación disponen de grupos para parejas y familiares, así como de terapias específicas. También existen otras asociaciones, como la reconocida Al-Anon.

Prevención de recaídas en la pareja

Las parejas en la prevención de recaídas

Las parejas no consumidoras también cumplen un papel importante en ayudar a evitar las recaídas de las personas ya recuperadas. Una recaída es la incapacidad mantener la abstinencia frente a una situación de riesgo, la cual produjo niveles de estrés y ansiedad que condujeron al consumo.

Las terapias de pareja conductuales se han mostrado efectivas para que las personas mantuvieran la abstinencia y enfrentarán con éxito situaciones de riesgo. Este formato terapéutico, añadido al individual, incrementa la tasa de abstinencia. Consiste en un recurso recomendable, sobre todo, cuando la pareja del individuo con adicción no consume.

Si tienes una pareja adicta recuperada, puedes ayudarle a prevenir recaídas con medidas como:

  • Evita tener alcohol en el hogar
  • Evita las drogas ilegales y las legales psicoactivas en casa
  • Evita un acceso fácil a medicamentos con efectos psicoactivos como calmantes, sedantes o estimulantes, que tienen un alto poder adictivo
  • No permitas imágenes decorativas que estimulen el consumo de sustancias
  • Fomenta el consumo de comidas saludables: frutas, cereales, yogur. Evitar procesados
  • Fomenta el consumo de líquidos sin alcohol para hidratarse permanentemente, principalmente agua
  • Incentiva los ambientes ordenados, aseados, abiertos. La adicción se caracteriza por sumir en el caos a quienes la sufren, quienes deben mantener una vida disciplinada una vez recuperados
  • Genera espacios confortables que inviten al descanso y la meditación, al mismo tiempo que inspiren seguridad
  • Dispón de libros de autoayuda, relacionados con el bienestar emocional, de fácil acceso
  • Cuelga carteles con frases inspiradoras para tu pareja, que le recuerden su objetivo de recuperación
  • Decora los ambientes con flores frescas y plantas, que simbolicen la etapa de crecimiento en la que se encuentra tu pareja

Fuentes:

👉🏼 Guía para familias de American Addiction Centers: https://americanaddictioncenters.org/rehab-guide/guide-for-families-i

👉🏼 Guía para parejas de American Addiction Centers: https://admin.sunrisehouse.com/wp-content/uploads/2019/07/guide-for-spouses.pdf

👉🏼 Artículo sobre dependencia emocional de PatologíaDual.es: https://patologiadual.es/docs/revista/2017_07.pdf

👉🏼 Guía de apoyo familiar de la Universidad de La Laguna: https://riull.ull.es/xmlui/bitstream/handle/915/1091/

👉🏼Guía clínica de intervención psicológica de Socidrogalcohol: https://socidrogalcohol.org/wp-content/Pdf/publicaciones/manuales-guias/

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Redacción

Equipo Adictalia
Comité Editorial | comunicacion@adictalia.es

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2 comentarios

  1. Paola 01 May • 22:16

    Me gusto mucho leer esto.
    Informarme ya que mi pareja esta pasando esta situación. Y me gustaría ayudarle por que esta afectando mucho a nuestro hogar.

    • Equipo Adictalia 03 May • 09:49

      Gracias por leer y comentar, Paola. Lamentamos no trabajar fuera de España, desconocemos la realidad en Ecuador. Pero te sugerimos acudir a un terapeuta o un grupo de apoyo a familias de personas con adicción. Mucha suerte.

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