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TRATAMIENTO DE ADICCIONES

Fármacos para dejar las drogas

Cuáles son los medicamentos que se utilizan en el tratamiento de la adicción

11 minutos
Publicado el
Fármacos para dejar las drogas

En ocasiones, en un tratamiento de adicciones suelen utilizarse ciertos fármacos o pastillas dependiendo del caso y el tipo de adicción que sufre la persona. Pero atención: estos fármacos no sirven para curar la adicción. Primero, porque la adicción es una enfermedad crónica, aunque sí se puede mantener a raya durante toda la vida si la persona mantiene su tratamiento terapéutico y sus pautas de vida. 

Y, segundo, porque estos medicamentos funcionan sólo de complementos dentro de un proceso terapéutico integral. Un tratamiento que abarca aspectos psicológicos, sociales, familiares, personales y biológicos que operan detrás de la adicción, y que exceden con mucho la acción de un fármaco sobre el organismo. Éstos son sólo una ayuda concreta.

La mayoría de los medicamentos y pastillas que se emplean en los tratamientos de adicciones cumplen la función de conseguir que el síndrome de abstinencia sea lo menos traumático posible, durante la desintoxicación de drogas. Su papel, por tanto, interviene al inicio de un proceso integral (en la fase de desintoxicación). Este proceso combina terapias psicológicas, reconstrucción de hábitos de vida y adquisición de valores, entre otros aspectos.

En este sentido, los medicamentos más frecuentes son sólo una forma de apoyo para mitigar las reacciones de dejar la sustancia principal o la conducta compulsiva (por ejemplo, el juego o el sexo compulsivos). 

No obstante, en etapas posteriores a la desintoxicación, en algunas adicciones como el alcoholismo o a la heroína, también se administran fármacos que sirven para evitar que la persona consuma. Aquí, antes de hacer un recorrido por los distintos medicamentos administrados en los tratamientos de adicciones, cabe precisar una distinción entre dos grandes grupos: antagonistas y agonistas.

Fármacos agonistas y antagonistas

Diferenciación entre fármaco antagonista y agonista

Como se comentó, una parte importante de los medicamentos administrados en los tratamientos cumple la función de anestesiar o calmar los síntomas desagradables de la abstinencia, que conducen de forma automática a la persona a consumir. Así, reduciendo esos síntomas, se consigue reforzar la sobriedad durante la desintoxicación, en las primeras semanas o meses. 

Para ello se emplean, por ejemplo, las benzodiacepinas. Este otro tipo de  drogas aún como ansiolíticos, sedantes, hipnóticos, relajantes musculares. Contribuyen a sobrellevar los síntomas desagradables de las primeras semanas de abstinencia, después de que la persona corte el consumo de repente. 

Por otra parte, existen dos grupos de fármacos que se utilizan a lo largo del tratamiento de algunas adicciones para incidir directamente sobre los mecanismos cerebrales que activa la droga principal. Y lo hacen de modos completamente opuestos: como antagonistas y como agonistas. 

Los antagonistas son aquellos medicamentos que producen una reacción de rechazo en el organismo cuando se consume la droga principal de la adicción. Por ejemplo, la naltrexona bloquea los efectos de los opiáceos, así como la sensación positiva del alcohol. Si una persona que consume heroína recae en medio del tratamiento, al estar consumiendo este fármaco sentirá una desagradable y fuerte sensación al inyectarse la droga. Lo mismo pasa con el alcohol.

Por su parte, los agonistas son aquellos que actúan sobre las mismas neuronas que la sustancia principal, emulando su mecanismo, pero sin generar los efectos psicoactivos de ésta. Algo así como decirle al cerebro: “tranquilízate, estás recibiendo el estímulo que me pides”, pero darle en realidad un placebo que no producirá el subidón buscado.

La metadona, por ejemplo, actúa sobre los mismos neurotransmisores cerebrales que la heroína. Por tanto, el cuerpo siente que está recibiendo la dosis que necesita, pero no experimenta “el viaje” que aquella droga produce. Ese viaje es el efecto psicoactivo típico que buscan las personas que consumen dicha sustancia. La molécula de la metadona funciona así como un clon amigable de la heroína, que permite engañar al cerebro: un agonista.

Adicción a sustancias

La sociedad científica Socidrogalcohol ha publicado una Guía de Adicciones para Especialistas en Formación en la que describe una serie de medicamentos que se emplean en el tratamiento de adicciones. 

Alcohol

Medicamentos y pastillas que se usan para tratar el alcoholismo

En España, el alcohol se encuentra en los puestos altos de la lista de drogas psicoactivas más consumidas, según la Encuesta sobre alcohol y drogas de España (EDADES 2022) hecha a la población de 15 a 64 años de edad. 

Los españoles, además, se encuentran a la cabeza en cuanto a litros consumidos anuales, con respecto a sus vecinos europeos. Los datos que arroja el informe Health at Glance 2023, de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico, posicionan a España como uno de los países donde más alcohol se consume por persona en un año. La cifra supera los 10 litros en población mayor de 15 años.

Los tratamientos asociados al alcohol, y las demás drogas, se dividen en: un tratamiento orientado a la abstinencia y otro orientado a la reducción de consumo

En el tratamiento orientado a la abstinencia del alcohol hay cuatro fases. La desintoxicación, la deshabituación, la rehabilitación y la reinserción. La desintoxicación puede ir desde 7 a 21 días. Las otras tres fases son más largas y comprenden hasta dos años

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Fármacos utilizados para combatir el síndrome de abstinencia del alcohol

La desintoxicación suele conllevar la aparición de síntomas incómodos, desde las 48 horas después de dejar de consumir y hasta varias semanas sin hacerlo. Esta etapa se realiza con cobertura farmacológica, y sólo en algunos casos se prescinde de ella. En los tratamientos para hacer frente a la desintoxicación del alcohol se usan las benzodiacepinas: ansiolíticos, sedantes, relajantes musculares, hipnóticos… para tratar los síntomas derivados del síndrome de abstinencia. 

Los medicamentos se administran cuando la persona en tratamiento de su alcoholismo:

  • Presenta algún síntoma de abstinencia.
  • Manifiestan signos de abstinencia por la mañana.
  • Muestra haber desarrollado abstinencia antes.

Los fármacos también se pueden administrar de manera preventiva, pues el síndrome de abstinencia no tiene síntomas previos que avisen de su aparición. 

Las benzodiacepinas suelen descartarse cuando la persona no acusa síntomas de abstinencia. Esto se da, con frecuencia, en perfiles de pacientes que se ponen en tratamiento y cuyo consumo diario no llega a determinadas cantidades. En concreto, 15 Unidades de Bebida Estándar por día en varones (1 UBEs equivale a una copa de 100 mililitros de vino o un vaso de 300 ml de cerveza) y 10 UBEs en mujeres. Si no se consume a diario esta cantidad, no se suele administrar medicación. 

No existe un tipo dentro de las benzodiacepinas que sea superior a otro. Por tanto, la elección de cuál usar dependerá de varios factores y del criterio médico. 

  • Diazepam. La más asociada con consumos adictivos e intoxicaciones. Se recomienda reservar para usos hospitalarios. 
  • Clordiazepóxido. Tarda más en llegar a la sangre. Por eso, no son tan adictivas. Se recomienda su uso en tratamiento ambulatorio. 
  • Lorazepam. Suele ser la benzodiazepina elegida para personas de avanzada edad. 

Durante el proceso de desintoxicación, la persona puede sufrir efectos convulsivos. Para tratar estos episodios, el equipo médico puede prescribir fármacos como:

  • Gabapentina – Pregabalina.
  • Ácido valproico.
  • Antipsicóticos.
  • Betabloqueantes.
uso de fármacos en el tratamiento de adicciones
El uso de fármacos en la primer etapa del tratamiento, brinda las condiciones para comenzar con el trabajo terapéutico de la mejor manera.

Fármacos utilizados para la prevención del consumo o de recaídas en el alcoholismo

Una vez se ha superado la fase de desintoxicación, se pasa a las de deshabituación, rehabilitación y reinserción . En ellas, la persona aprende, con un intenso trabajo terapéutico y multidisciplinar, a vivir sin consumo para evitar recaídas. En esta etapa, con el fin de apoyar el trabajo terapéutico de reconstrucción de vida, en el caso del alcoholismo se puede empezar a usar fármacos antagonistas: medicamentos que generan rechazo orgánico cuando se bebe. 

Los únicos tres medicamentos aprobados por la Food and Drug Administration (FDA) para apoyar el tratamiento del alcoholismo son: 

  • Disulfiram (Antabus). Fármaco antagonista que trabaja sobre el metabolismo, es decir, a nivel hepático, generando una reacción aversiva al entrar en contacto con el alcohol. La persona padece cefalea y sudoración
  • Naltrexona. Antagonista que bloquea los efectos reforzantes del alcohol a nivel neuronal. Ha demostrado en numerosos estudios su eficacia durante la fase de la deshabituación del alcohol y tiene pocos efectos secundarios. 
  • Acamprosato.Ha demostrado una eficacia similar a naltrexona a la hora de prevenir las recaídas en pacientes con dependencia al alcohol. 

Además, la Unión Europea ha aprobado el nalmefeno en adultos que presentan alto riesgo, sin síntomas de abstinencia físicos ni que necesiten una desintoxicación inmediata. Otro medicamento que ha sido aprobado como medida preventiva en recaídas es el oxibato sódico

En algunos casos en la etapa de deshabituación, la que sigue a la desintoxicación, también se pueden usar fármacos anticonvulsivantes, como: 

  • Carbamazepina.
  • Ácido valproico.
  • Topiramato.
  • Pregabalina-Gabapentina.
  • Lamotrigina.
  • Baclofeno.
Opiáceos

Medicamentos que se usan para tratar la adicción a los opiáceos

En el proceso de desintoxicación de los opiáceos, suprimir el consumo o usar fármacos antagonistas precipita la aparición del síndrome de abstinencia. Para lograr que la persona deje de consumir la droga principal, además del tratamiento terapéutico multidisciplinar, se le suelen suministrar dos medicamentos para mantener a raya el deseo incontrolable: 

  • Metadona: es el más común y popularmente conocida: un medicamento agonista con potencia similar a la heroína, pero sin los efectos psicoactivos (el viaje) de ésta.
  • Buprenorfina: un analgésico con el que se logra que el síndrome de abstinencia sea de menor intensidad.
Cocaína

Medicamentos que se usan para tratar la adicción a la cocaína

No existe ningún fármaco aprobado por la Food And Drug Administration (FDA) para tratar la adicción a la cocaína. El tratamiento integral requiere de terapia psicológica y técnicas de reconstrucción de vida, valores, habilidades de gestión emocional, hábitos…

En la fase de desintoxicación a esta droga se habitúa el uso de benzodiacepinas, como diazepam, cloracepato, clonacepam. Y otros sedantes como la olanzapina o la risperidona, para calmar síntomas derivados del síndrome de abstinencia. 

Si bien no existe un fármaco ni pastilla que trate la adicción a la cocaína, se han realizado estudios con antagonistas dopaminérgicos, agentes liberadores de dopamina y agonistas. Aún no se ha comprobado su eficacia y no existe evidencia científica de que funcionen. El tratamiento terapéutico multidisciplinar es la opción más recomendable para las personas que sufren dependencia a esta droga.

Toda adicción se puede superar, con la ayuda adecuada.

Tabaco

Medicamentos que se usan para combatir el tabaco

Según el Informe Anual del Sistema Nacional de Salud publicado por el Ministerio de Sanidad en 2023, cerca del 20% de la población total de España fuma a diario. Se trata de una de las adicciones con más muertes asociadas. Pese a esto, es una droga legal.

Al fumar, la nicotina libera dopamina en el núcleo accumbens (área de recompensa), lo cual produce una sensación de placer y calma. Al disminuir los niveles de dopamina entre cigarrillos, se producen síntomas de abstinencia como irritabilidad y estrés, por lo que la persona siente la necesidad de volver a fumar.

El objetivo del tratamiento farmacológico consiste en reducir los síntomas de abstinencia y facilitar la interrupción del consumo. Este tratamiento varía y se debe acompañar con intervención terapéutica. Los medicamentos usados en el tratamiento de adicción al tabaco son:

  • Chicles de nicotina. La masticación del chicle produce la liberación de la nicotina en la boca, y es absorbida a través de la mucosa orofaríngea. De esta forma, alcanza la sangre eludiendo el paso por el hígado.
  • Comprimidos para chupar. El mecanismo de absorción es el mismo que el de los chicles.
  • Spray bucal. Existe una sola presentación comercializada de nicotina en este formato en España. 
  • Parches de nicotina. Se trata de una tira adhesiva cargada de nicotina que se libera al pegarse a la piel.
  • Bupropión. Se trata de un antidepresivo de acción inhibidora. Ha demostrado ser efectivo, mejorando la tasa de éxito en los intentos de cese del hábito tabáquico.
  • Vareniclina. Se trata de un agonista desarrollado específicamente para el tratamiento de la dependencia a la nicotina. La vareniclina resulta más eficaz que el placebo, el parche de nicotina y el bupropión.
  • Nortriptilina. Tiene una eficacia similar al bupropión, quedando relegada como una opción de uso excepcional. 
  • Clonidina. Este fármaco se usa para la hipertensión arterial, pero puede ser útil en el tratamiento de la deshabituación del tabaco
  • Cigarrillo electrónico. Es un dispositivo electrónico que emite nicotina al inhalar. Su eficacia para dejar de fumar aún no está demostrada
  • Vacuna nicotínica. El objetivo es que el cuerpo genere anticuerpos que se unen a la nicotina del torrente sanguíneo. Su seguridad y eficacia todavía deben ser probadas y hasta el momento no se han encontrado diferencias significativas con respecto al placebo. 
Cannabis

Medicamentos empleados en la adicción al cannabis

No existen fármacos que ataquen directamente las ganas de consumo de marihuana. Pero hay medicamentos que reducen los síntomas del síndrome de abstinencia de la marihuana, conocido popularmente como ‘mono’, como la ansiedad o el insomnio.

Estos fármacos usados durante la desintoxicación del cannabis buscan tranquilizar a la persona. Por eso, si existe ansiedad intensa, se usan para calmarla benzodiacepinas: diazepam, clorazepato dipotásico o lorazepam.

Una vez se pasa a las fases siguientes de un tratamiento que puede durar hasta dos años, el objetivo consiste en mantener la abstinencia y evitar la recaída. Para ello, las herramientas son psicológicas, de cambio de hábitos y de gestión de emociones: no existe un medicamento para conseguir que la persona no desee consumir marihuana o que sienta un profundo rechazo si lo hace, como en el caso de los antagonistas del alcohol como el reconocido antabus.

Benzodiacepinas

Medicamentos para tratar la adicción a… otros medicamentos

Las benzodiacepinas son un conjunto de fármacos con efectos diferentes: sedantes, ansiolíticos, antidepresivos, hipnóticos… Medicamentos que se emplean, entre otros fines, para tratar los síntomas desagradables que surgen cuando se corta el consumo de una droga o, incluso, un comportamiento. Hablamos del síndrome de abstinencia o mono, que varía según cada dependencia y la gravedad del caso. 

Estas pastillas se emplean, en concreto, para contrarrestar esos efectos incómodos. Para hacer más tolerable y llevadera, si acaso, una etapa de mucha incomodidad física y psicológica que pueden conducir a la persona a recaer. La abstinencia, precisamente, implica un mecanismo por el cual el organismo demanda el estímulo al que estaba acostumbrado fisiológicamente y, si no lo recibe, se desequilibra: irritabilidad, ansiedad, depresión, insomnio. 

Las benzodiacepinas buscan equilibrar, amortiguar, este cuadro de síntomas. Pero atención, estos fármacos también generan tolerancia y dependencia. Es decir, que las benzodiacepinas también crean adicción, pues el organismo se acostumbra a funcionar con su efecto y, de hecho, cada vez necesita más para obtenerlo. ¿Qué pasa cuando la persona genera adicción a las benzodiacepinas?

Un clavo quita otro clavo, reza el dicho. Como existe más de una benzodiacepina (difieren en cuanto a principios activos), primero se intenta siempre reducir aquella que puede ser más peligrosa. El Alprazolam, por ejemplo, es la más adictiva de todas. Si la persona consume otra benzodiacepina, se suele subir la dosis de la más leve para compensar el efecto de la reducción de la más fuerte, hasta que sólo consuma una sola. Luego, se le va retirando progresivamente también este medicamento.

A diferencia de otras adicciones, en el caso de las benzodiacepinas la sustancia de consumo se retira poco a poco, no se corta el consumo de golpe. Como indicó a Adictalia en esta entrevista la psiquiatra Anna Ligoña Garreta: “La estabilización es la primera fase del tratamiento; implica determinar una dosis “suficiente”, pero, sobre todo, con una pauta muy marcada a nivel horario.”

Uso de benzodiacepinas en el tratamiento de la adicción
El uso responsable de benzodiacepinas implica una constante revisión del médico que las receta, para disminuir poco a poco la dosis y dejarlas, luego de haber avanzado en el tratamiento.
Adicciones comportamentales

Medicamentos en tratamiento de adicciones comportamentales: ludopatía, sexo, compras…

¿Qué ocurre con la medicación cuando la persona busca desengancharse de una conducta compulsiva? Estamos hablando de dependencias a comportamientos como el sexo, las nuevas tecnologías, el juego, las compras… Se trata de adicciones donde el objeto de consumo no es una sustancia tóxica. Pero donde la Ciencia ha demostrado que intervienen mecanismos cerebrales idénticos a las adicciones tóxicas, relacionados con el aumento de deseo y placer. 

En el tratamiento de estas adicciones comportamentales también aparece un síndrome de abstinencia o mono cuando la persona corta con el hábito. En otras palabras, cuando deja de jugar compulsivamente, experimenta síntomas desagradables generados por la fuerte demanda de estímulos, de apuestas, a la que su cerebro estaba acostumbrado. De hecho, puede sufrir ansiedad, irritabilidad, insomnio

Durante la etapa de desintoxicación a este hábito, las personas que se tratan una adicción comportamental pueden recibir medicación para disminuir estos síntomas. Es decir, fármacos que ayuden a pasar mejor el síndrome de abstinencia. Aquí entran en escena nuevamente las benzodiacepinas: calmantes, ansiolíticos, sedantes, relajantes musculares, hipnóticos… Medicamentos que deben administrarse con discreción profesional, pues también generan adicción.

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Redacción

Equipo Adictalia
Comité Editorial | comunicacion@adictalia.es

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2 comentarios

  1. Juan Ignacio 06 May • 10:37

    Busco ayuda para dejar el clonazepam

    • Javier 06 May • 11:11

      Juan, puedes llamarnos al 900 525 727, te ayudaremos a buscar soluciones. Un saludo.

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