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¿Qué son los 12 pasos de Alcohólicos Anonimos y N.A.?

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grupo de los 12 pasos de alcohólicos anónimos

El famoso tratamiento de los 12 pasos para el alcoholismo y las adicciones

Foto: Tima Miroshnichenko en Pexels

Quien ha buscado en algún momento cómo dejar una adicción, probablemente haya escuchado mencionar el método de los 12 pasos de Alcohólicos Anónimos o NA. Se trata de una herramienta terapéutica creada por la primera de estas organizaciones para tratar y superar el alcoholismo, pero que luego se ha extendido al tratamiento de otras adicciones.

De hecho, los 12 pasos de Alcohólicos Anónimos en gozan de gran aceptación y popularidad como herramienta terapéutica. Incluso en grupos guiados por psicólogos en centros privados han incorporado esta escalera evolutiva de valores para superar la adicción. Y numerosas organizaciones de ayuda mutua (personas adictas que ayudan a otras personas adictas) se basan en este programa de vida.

La teoría de los 12 pasos se sistematizó en el año 52 dentro del libro «Doce Pasos y Doce Tradiciones«, escrito por uno de los co-fundadores de Alcohólicos Anónimos. Esta obra, reeditada en dos oportunidades, conforma la biblia de la organización si bien esta ya había surgido en los años 30 y alimenta el funcionamiento de otras entidades de ayuda mutua. Puedes consulta el libro «Doce Pasos y Doce Tradiciones» completo en este enlace.

Los 12 pasos de Alcohólicos Anónimos constituyen un plan de valores escalonado que la persona adicta debe integrar y recorrer desde que ingresa en un grupo terapéutico para adicciones. Son doce frases fundamentales y potentes que, cuando se interiorizan por medio de la terapia grupal y se practican en el día a día, conducen a la recuperación de la persona adicta.

TERAPIA DE 12 PASOS

¿Qué son los grupos de apoyo de 12 pasos?

Consisten en grupos de ayuda mutua, es decir, donde unas personas ayudan a las otras por medio del relato de su experiencia con la adicción y la resolución de conflictos. Funcionan como un sistema de espejos donde cobra especial importancia el factor de la identificación: verse reflejado o reflejada en la persona que habla tiene un poder terapéutico potente.

En los grupos de 12 pasos, que se han introducido en muchos centros de desintoxicación privados, se aplica este programa terapéutico. Las personas interiorizan y luego experimentan en su día a día los valores de esta guía, que les conduce a la abstinencia y con suerte a un despertar espiritual (no religioso sino emocional). Este despertar tienen más que ver con llenar con sentido el vacío interior que antes se cubría con la sustancia, que con profesar una religión. Por eso en el ámbito terapéutico se prefiere hablar de un despertar de consciencia.

Los 12 pasos de Alcohólicos Anónimos representan, en definitiva, un programa de cambio que apunta a la recuperación de la persona alcohólica o adicta. Y se propone en cada sesión grupal por medio de las experiencias personales, se asimila en el ámbito individual por medio de su práctica cotidiana y se valora en la relación con un padrino o madrina, que es una persona adicta .

Esta figura del padrino o madrina actúa de mentora de quienes empiezan su recuperación. Son personas que ya han conseguido la sobriedad o abstinencia en su adicción o que, al menos, tienen más antigüedad en el tratamiento y que, por tanto, pueden ejercer de referentes. También, a menudo, representan verdaderas sostenes, consejeras, de la persona que transita el programa y que puede sufrir recaídas o tentaciones de volver a consumir, a causa de problemas personales, familiares, etcétera.

persona alcohólica
Reconocer la enfermedad del alcoholismo es uno de los primeros de los 12 pasos de Alcohólicos Anónimos. Imagen de Лечение Наркомании en Pixabay

Los 12 pasos de Alcohólicos Anónimos y NA comprenden tres aspectos fundamentales:

  1. El reconocimiento de la adicción que sufre la persona como una enfermedad crónica;
  2. El rendimiento frente a un poder superior (no ligado a ninguna religión) que ayudará a la persona en su camino de recuperación;
  3. La enmienda de daños causados a otras personas pero también a sí mismo

“Mi nombre es Pedro y soy un alcohólico” o “Mi nombre es María  y soy una adicta”. Esta es la frase con que se presenta e inicia cada persona que asiste a los grupos de AA o NA. Se trata de una rotunda declaración de intenciones de cambio hacia una nueva vida, hacia una nueva etapa que deja atrás otra dependiente de la sustancia.

Por otra parte, esta frase implica una acción de refuerzo clave en todo grupo de adicciones: la identificación del resto de asistentes con la persona que la pronuncia y se declara adicta; la creación de una alianza entre personas que sufren el mismo problema. En definitiva, sentirse acompañadas, no sentirse solos y solas.


Esta frase de reconocer adicto o adicta implica una acción de refuerzo clave en todo grupo de adicciones: permite al resto de asistentes identificarse con la persona que la pronuncia, verse reflejada en ella, aceptar.


El segundo punto refiere a la existencia de una instancia en la cual la persona puede apoyarse, sostener, para avanzar. La elección de este poder superior es libre, es decir, que quienes practican una religión pueden escoger una divinidad o ente espiritual ante el cual rendirse en los momentos de superación. Y quienes son ateos escogen cualquier elemento, figura, instancia, incluyendo el propio grupo.

La noción de poder superior conlleva mucho más que algo en qué creer para sostener la recuperación y la esperanza. Se trata, más bien, de un movimiento hacia un cambio espiritual, dentro del cual dejar de beber o drogarse es una consecuencia secundaria. Es decir: la abstinencia del consumo forma parte de un cambio mucho más profundo e integral de la persona. Dentro de esta transformación espiritual, llenará el vacío que suplía con sustancias o conductas compulsivas con valores.

La enmienda. Consiste en la oportunidad de pedir perdón o perdonarse errores del pasado. Esta acción no implica “lavarse las manos”, sino responsabilizarse individualmente de las decisiones tomadas y las consecuencias de las mismas. El valor de la responsabilidad se encuentra muy presente en el programa y las terapias de organizaciones que practican los 12 pasos.

En este sentido, rendirse ante un poder superior nada tiene que ver con desligarse de las responsabilidades de nuestros actos. Más bien consiste en rendirse ante algo más grande para sostenerse, para encontrar apoyo en momentos de debilidad, para soltar lo que no se puede controlar desde la obsesión. Por tanto, cada persona adicta debe de aprender a asumir de las consecuencias de sus actos como parte del programa para superar la adicción.


El valor de la responsabilidad se encuentra muy presente en el programa y las terapias de organizaciones que practican los 12 pasos de Alcohólicos Anónimos y grupos como NA.


¿CUÁLES SON LOS 12 PASOS DE ALCOHÓLICOS ANÓNIMOS?

  1. Admitimos que éramos impotentes ante el alcohol, que nuestras vidas se habían vuelto ingobernables.
  2. Llegamos a creer que un Poder superior a nosotros mismos podría devolvernos el sano juicio.
  3. Decidimos poner nuestras voluntades y nuestras vidas al cuidado de Dios, como nosotros lo concebimos.
  4. Sin miedo hicimos un minucioso inventario moral de nosotros mismos.
  5. Admitimos ante Dios, ante nosotros mismos, y ante otro ser humano, la naturaleza exacta de nuestros defectos.
  6. Estuvimos enteramente dispuestos a dejar que Dios nos liberase de nuestros defectos.
  7. Humildemente le pedimos que nos liberase de nuestros defectos.
  8. Hicimos una lista de todas aquellas personas a quienes habíamos ofendido y estuvimos dispuestos a reparar el daño que les causamos.
  9. Reparamos directamente a cuantos nos fue posible el daño causado, excepto cuando el hacerlo implicaba perjuicio para ellos o para otros.
  10. Continuamos haciendo nuestro inventario personal y cuando nos equivocábamos lo admitíamos inmediatamente.
  11. Buscamos a través de la oración y la meditación mejorar nuestro contacto consciente con Dios* como nosotros lo concebimos, pidiéndole solamente que nos dejase conocer su voluntad para con nosotros y nos diese la fortaleza para cumplirla.
  12. Habiendo obtenido un despertar espiritual como resultado de estos pasos, tratamos de llevar el mensaje a los alcohólicos y de practicar estos principios en todos nuestros asuntos.

* [NdR] La palabra Dios simboliza un poder superior, incluso terrenal, algo más grande que la persona a lo cual aferrarse, pero no necesariamente debe ser una deidad religiosa.

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