TRATAMIENTO DE ADICCIONES

Cómo salir solo de las drogas

Claves y opiniones especializadas sobre dejar una adicción sin ayuda profesional

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como salir solo de las drogas

Tal vez te estés preguntando si es posible dejar la dependencia o adicción a esa sustancia o comportamiento sin ayuda profesional. No eres la única persona que se pregunta cómo salir solo de las drogas o cómo romper con un hábito destructivo por su cuenta, más allá de los tratamientos formales. Pero la sensación de poder hacerlo de forma aislada, de tener el control de lo que nos pasa, de ser capaces de contrarrestar esos impulsos cuando se nos antoje, puede ser el resultado, precisamente, de uno de los rasgos de la adicción: el autoengaño.

Esto no quiere decir que existan personas que sí hayan conseguido dejar un hábito al que se sentían atadas sin asistir a terapia, es decir, por voluntad propia. Pero no es lo más común. En Adictalia sabemos que en general es todo lo contrario.

Los diferentes grados de consumo

Aquí conviene hacer una precisión. Expertos y expertas en adicciones de todo el mundo coinciden en que existen diferentes grados de consumo

  • Hay quienes abusan puntual y esporádicamente
  • Hay quienes desarrollan un trastorno por abuso
  • Hay quienes convierten el trastorno en una dependencia
  • Hay quienes terminan conformando una adicción

La diferencia entre estos tipos de consumo radica en:

  • El nivel de deterioro y desestructuración que ha sufrido su vida personal, familiar y social a causa de la sustancia o hábito compulsivo. 
  • El tiempo que dedica la persona en pensar en consumir y en buscar ese uso. 
  • La cantidad de responsabilidades que elude por este motivo. 
  • Y de cuán perjudicada está su salud emocional y física como resultado de consumir.

Cuando una persona sufre una dependencia o una adicción, todo esto se encuentra muy comprometido y resulta muy difícil que pueda salir sola de las drogas o las conductas compulsivas sin ayuda profesional. Más adelante en este artículo, integrantes del equipo de Adictalia y expertos de centros te explican por qué.

13 claves para dejar solo las drogas

Claves para dejar solo o sola una adicción sin ayuda

  1. Acepta tu problema. El primer paso ante cualquier tratamiento es aceptar que necesitamos ayuda. En Adictalia sabemos que iniciar un trabajo terapéutico es costoso para la mayoría de quienes sufren una adicción, con o sin sustancias. Y lo sabemos, precisamente, porque uno de nuestros objetivos es asistir a las familias que llaman cada día para que sus seres queridos, que se encuentran en negación de la enfermedad, tomen consciencia de que necesitan tratarse
  2.  Establece metas claras. Intenta marcarte objetivos realistas que te ayuden a mantenerte lejos de la sustancia o hábito compulsivo.
  3. Busca apoyo emocional. Rodéate de personas que te aporten, que te enriquezcan espiritualmente, y que te escuchen cuando tienes problemas. Aléjate de amistades tóxicas, que te inciten a consumir o te provoquen emociones desagradables, incómodas.
  4. Elimina las tentaciones. Mantente fuera de espacios de consumo, como los bares adonde acudías habitualmente. Tampoco tengas bebidas u otras sustancias, así como acceso a hábitos a los que eres dependiente, en casa o cerca de ti.
  5. Aprende sobre la adicción. Infórmate, hay mucho material, libros, estudios y blogs especializados, como el de Adictalia, donde aprender sobre esta enfermedad, que afecta a diferentes aspectos de la persona. Las investigaciones demuestran cada vez más mecanismos que intervienen en la adicción. Conocer es poder.
  6. Encuentra distracciones saludables. Analiza cuál es tu rutina diaria e intenta diseñar un cronograma con actividades que te enriquezcan, tanto mental, emocional como físicamente. Nutre tu mente y tu cuerpo con imágenes, ideas y actividades saludables.
  7. Construye una red de apoyo. En aquellos momentos en que las emociones nos juegan una mala pasada, conviene tener a personas a las que acudir para que nos contengan, para que nos respalden, personas que sepan de nuestra tendencia. Así podremos evitar buscar en las sustancias la evasión de ese malestar y vacío.
  8. Cuida tu salud física y mental. La actividad física genera químicos en nuestro organismo que nos ayudan a mantener el equilibrio mental y emocional, y no precisar la sustancia. Además de resultar saludable para otras funciones orgánicas. Nutrirnos de ideas positivas y revisar nuestras creencias nos ayudará a fortalecer nuestra mente.
  9. Mantén un diario. Escribir lo que te sucede, expulsarlo de tu mente y plasmarlo es un ejercicio liberador. Te sirve para reflexionar, revisar creencias y, sobre todo, soltar cargas mentales y emocionales que te empujan al consumo.
  10. Busca ayuda profesional si es necesario. Si ves que no puedes solo/a, busca a un/a especialista en adicciones: terapeuta o psicólogo/a. Estos profesionales conocen técnicas que sirven para reconducir conductas, romper creencias y modificar emociones que te despiertan la necesidad de consumir.
  11. Enfrenta las recaídas con compasión. La dependencia es una enfermedad que afecta a diferentes aspectos de la persona: psicológico, emocional y biológico. El sistema de recompensa se encuentra condicionado a buscar el consumo y esto muchas veces resulta incontrolable, sobre todo cuando atravesamos emociones que no sabemos gestionar. Recaer es una posibilidad más frecuente de lo que crees. Si lo haces, no te castigues, ponte de pie y continúa.
  12. Mantén el contacto con tu red de apoyo. No dejes de asistir al grupo terapéutico o de amistades que te sirve para trabajar tu crecimiento personal porque creas que ya tienes controlada la compulsión. La dependencia es mucho más que consumir, forma parte de una estructura profunda que debes trabajar toda la vida. Continúa trabajando en tu evolución para aprender a gestionar contingencias que surjan en el día a día. Siempre podemos tener momentos malos que pueden conducirte a consumir.
  13. Establece un plan a largo plazo. Marcarse objetivos en el tiempo siempre es positivo cuando se trata de mantener el barco en una dirección. Más allá de que los cumplas o de que puedas cambiarlos en algún momento, determinar un horizonte nos ayuda a guiarnos, ordenarnos, y evitar la sensación de vacío. Cuando menos, nos permite mantener una motivación lejos de las sustancias.

Conclusión sobre cómo salir solo de las drogas y otros hábitos

En Adictalia entendemos que la adicción es una enfermedad compleja. Por tanto, conformarse con un listado de recomendaciones resulta insuficiente para comprender si es posible dejar las drogas solo o sola. Sobre todo, cuando entendemos que se está hablando de una patología crónica, cuya sombra acompaña a la persona a lo largo de su vida. Por tanto, más que de “salir” se trata de aprender a “mantenerla a raya”.

Así que hemos consultado con especialistas del equipo de Adictalia y de centros de desintoxicación asociados para que aportaran su opinión. 

A Antonio Peña, médico psiquiatra experto en adicciones, le resulta “difícil” la posibilidad de salir de las drogas solo. “Sobre todo”, explica, “porque se llega al consumo y a la adicción por no saber dar respuesta a cada una de las situaciones que nos vamos encontrando en la vida sin la fórmula de bloquear nuestro cerebro” con las sustancias.

La adicción se puede superar, con la ayuda adecuada.
Cuentas con nosotros.

Cuando la persona aprende que el consumo es una alternativa “fácil, cómoda y rápida” de evadir, estimular o disminuir sensaciones incómodas, será “complicado” que deje de hacerlo sin conocer técnicas, sin ayuda profesional, considera Peña.

Montserrat, experta en adicciones con 30 años de experiencia e integrante del equipo de Adictalia, explica que “cuando una persona puede dejarlo por sí misma es porque posiblemente no sea adicta”. En otras palabras: que haya pasado una temporada donde abusó de alguna sustancia o conducta, quizá motivada por algún problema personal, pero “sin llegar a desarrollar la enfermedad de la adicción”. En ese caso, sí que la fuerza de voluntad puede bastar para, por ejemplo, cumplir las sugerencias detalladas más arriba.

Coincide con ella el psicólogo Pau López, experto en adicciones, para quien la posibilidad de salir solo de las drogas depende de factores como: 

  • El tiempo que la persona lleve consumiendo 
  • El tipo de substancia 
  • Y la cantidad y frecuencia con que consumía
  • Otras variables personales y sociales: características psicológicas y biológicas, estructura familiar y social, etcétera

“En medicina nunca dos más dos son cuatro”, asegura Antonio Peña. Con esto quiere decir que los casos aislados que rompen la regla no pueden torcer la respuesta generalizada frente a las adicciones. “Lo más habitual y lo más probable es que una persona que tenga una adicción no sea capaz superarla sin una ayuda”, concluye.

terapia de grupo para dejar las drogas
La terapia de grupo es una de las herramientas más utilizadas en el tratamiento de adicciones.
¿Por qué es difícil hacerlo sin tratamiento?

¿Por qué una adicción es difícil de superar sin tratamiento?

Para Montserrat la fuerza de voluntad de alguien que consigue cortar el consumo sin ayuda muchas veces depende de los valores de la propia persona. Pero también de otros aspectos externos, como la presión que ejerza su familia y su pareja para que deje de consumir. O incluso del miedo a perder lo que ha construido a nivel material.

En este sentido, la terapeuta considera indispensable diferenciar entre “mantenerse abstinente” y “recuperarse de una adicción”. La diferencia entre ambas, explica, es que la abstinencia consiste en obligarse a no consumir, a no cometer el acto. Y esto puede quedarse ahí, precisamente por la presión de los factores externos mencionados.

Mientras que la recuperación tiene que ver con “un cambio espiritual y mental profundo, la reprogramación de su estructura vital, de las creencias que le llevaban a sufrir frente a diferentes escenarios”. Y, como consecuencia de esto, la necesidad de consumir pasa a un segundo plano. Pero como resultado de que la persona ha encontrado motivación por vivir en otros aspectos, no porque sienta “miedo a”.

Hay veces en que, como relata Montserrat, por orgullo ante las críticas provenientes del entorno cercano, una persona que sufre una dependencia leve puede obligarse a dejar de consumir. “Por demostrar a los demás que sí puede, porque le duele lo que dicen de ella”, explica. Pero esta pausa “suele durar sólo un tiempo: no se puede mantener abstinente durante muchos años o durante un gran periodo de su vida”, porque no ha trabajado el trasfondo de su dependencia.  

Este trasfondo es el motor de la adicción, es decir, las emociones que alimentan el consumo: “Si una persona es adicta es porque no tiene la capacidad de gestionar sus miedos, frustraciones o defectos de carácter que le llevan a ese lugar”, sentencia la especialista.

El psicólogo Pau López coincide en que “la adicción es mucho más que el consumo en sí”. Esto es la punta del iceberg: la parte que sí se puede ver. “Pero hay que trabajar todo lo que hay detrás que lleva a una persona a eso: la gestión emocional, la autoestima, el control de impulsos, la frustración…”. 

Eso es, precisamente, lo que se hace en los tratamientos ambulatorios y en centros de desintoxicación, procesos terapéuticos multidisciplinares que duran alrededor de 2 años.

“Una persona puede abandonar el consumo, sí, pero sin ayuda profesional, es muy difícil que reflexione y comprenda la enfermedad, los motivos del consumo y, sobre todo, que aprenda realmente a gestionar y analizar todas las emociones que hay alrededor de él/ella”, insiste el psicólogo.

Si toda la parte que gira en torno de este ritual se desatiende, “es muy probable que en algún momento se vuelva a recurrir a la substancia o se busque una nueva”, advierte. La adicción manipula a la persona a nivel cognitivo, porque se autoengaña, y hacerla consciente de esto sin ayuda profesional es, en su opinión, “muy complicado”.

El miedo a dejar de consumir es un muro importante para que alguien decida emprender el camino de salida en solitario. “Es evidente que la adicción te está haciendo daño, pero el abandono de la sustancia implica un cambio profundo en toda tu vida, no es dejarlo y ya está: abandonas amistades, espacios en los que te mueves cada día, cortas rutinas…”, explica Montserrat. Y esto puede representar para la persona “estar de pie frente a un abismo, porque no sabe lo que le espera del otro lado”. Este miedo alimenta la negación, el autoengaño.

El paso al abismo, al tratamiento, se consigue con la renuncia: la rendición a la idea de que la enfermedad te controla, de que no puedes con ella solo, de que eres impotente frente a ella y, por tanto, debes pedir ayuda y dejarte caer en manos de especialistas, de un programa especializado. “Pero para que esto llegue, la persona tiene que gestionar todos los pensamientos y las emociones que le dicen: ‘qué vas a hacer sin esta muleta en tu vida, dónde te vas a apoyar para sortear las situaciones complicadas del día a día’”, sugiere Montserrat.“

Tú no puedes luchar contra algo que no conoces; si tú no conoces una enfermedad, difícilmente puedas luchar contra ella”, indica el médico Antonio Peña. Para él, los efectos indeseables de la enfermedad llevarán a la persona “buscar alternativas a su alcance” para paliar el deseo de consumo, conocido como «craving”.

Las posibilidades de recaer

Mayor posibilidad de recaer cuando se busca salir de las drogas sin ayuda

Para Pau López está claro que el riesgo de intentar una salida solo de la adicción es que se produzcan recaídas pronunciadas, es decir, que se prolonguen en el tiempo. Es normal que pueda producirse un bache en el transcurso de un tratamiento, consumir cuando creías que lo tenías todo controlado. Pero al estar dentro de un proceso regulado, en entornos seguros y con herramientas al alcance, la persona puede aferrarse al tronco más cercano para no dejarse llevar por la corriente.

Quienes logran cortar el consumo y mantenerse abstinentes sin la ayuda de un tratamiento adecuado, suelen conseguirlo gracias a encontrar otra muleta insana como la sustancia, afirma Montserrat. Y da ejemplos: hay quienes se vuelven adictos al éxito, al prestigio social, al entorno más cercano, y consumen emociones y conductas de forma compulsiva como si fueran las drogas”. Incluso pueden caer en el alcohol, que es algo aceptado socialmente.

El síndrome de abstinencia

El síndrome de abstinencia como factor de riesgo

Algunas substancias y grados de consumo pueden producir síndromes de abstinencia cuando se dejan de consumir. Esto es un conjunto de síntomas que pueden ser muy desagradables e incluso poner en riesgo la salud de la persona. “Todo depende de las cantidades, el tiempo y el tipo de sustancia”, explica Pau López. “El alcohol, los opiáceos y las benzodiacepinas son las que pueden generar mayores complicaciones”, precisa el psicólogo.

El médico Antonio Peña aclara que en todas las adicciones se manifiestan una serie de síntomas que son comunes al momento de cortar el consumo. “Da igual que consumamos: hachís, alcohol, heroína, cocaína…” 

Al dejar de consumir la sustancia pueden aparecer síntomas como:

  • Ansiedad
  • Depresión
  • Angustia
  • Insomnio
  • Taquicardia
  • Dificultades para concentrarse

A estos síntomas generales se pueden sumar los de los síndromes de abstinencia específicos a cada droga. La heroína puede provocar, además de los mencionados, otros diferentes como:

  • Temblores
  • Dolores musculares
  • Vómitos 
  • Diarrea
  • Calambres

En el caso del alcohol, se añaden síntomas como:

  • Convulsiones (tetania: espasmos musculares dolorosos, temblores o contracciones musculares intermitentes)
  • Delirium tremens, en los que pueden darse alucinaciones o fallos multiorgánicos que pueden conducir a la muerte de la persona.

El hachís, por ejemplo, puede producir brotes psicóticos. Y esto requiere a profesionales que sepan estabilizar a la persona. “En estos cuadros tienes que tener muchísimo cuidado, porque pueden llevar a acarrear efectos muy desagradables e incluso muy perjudiciales para la salud”, advierte Peña. 

Pensar que en general los síntomas del síndrome de abstinencia son menos graves de lo que parecen es algo bastante habitual. “Dicen: ‘bueno, esto no es tan grave’, pero depende de si el cuadro de abstinencia es muy elevado, el riesgo de autolisis puede ser proporcional”, aclara el médico. Peña asegura que “desgraciadamente ocurre en muchas ocasiones: personas que han estado consumiendo cocaína y que al dejar de consumirla la ansiedad, depresión, las han llevado a suicidarse”.

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Redacción

Equipo Adictalia
Comité Editorial | comunicacion@adictalia.es

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