ADICCIÓN A BENZODIACEPINAS
Manual de Ashton para dejar las benzodiacepinas gradualmente
Una revisión del trabajo de Heather Ashton con sus recomendaciones para el proceso de reducción y suspensión
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Equipo Adictalia
El abuso de las benzodiacepinas, incluso cuando se hace de manera involuntaria bajo prescripción médica, puede conllevar que la persona desarrolle adicción a este fármaco. Es decir, que acabe generando tolerancia (cada vez necesita más para conseguir el mismo efecto) y dependencia (si no las toma, se siente mal física y psicológicamente). Estos dos mecanismos son las patas de toda adicción.
El Manual Ashton es una guía metodológica creada por la Doctora Heather Ashton que contiene pautas para dejar las benzodiacepinas, reduciendo la dosis de forma progresiva. Probablemente, el tratamiento de adicción a esta droga sea diferente en este sentido al de otras, como el alcohol o la cocaína, donde el consumo puede y debe cortarse de forma radical.
Aviso:
Adictalia siempre recomienda ponerse en manos de profesionales médicos y especialistas formados en el mundo de la adicción. Ninguno de los consejos que aparecen en este artículo deben hacer que la persona interrumpa la ingesta de benzodiacepinas, así como reemplazar las directrices de un médico o profesional. Si se siguen algunos de los consejos que aparecen en este artículo, será bajo la responsabilidad de cada uno.
Información oficial sobre el manual:
Para más información detallada sobre cómo dejar las benzodiacepinas de forma segura, se recomienda consultar el Manual de Ashton, una guía reconocida internacionalmente que explica el proceso de reducción gradual y sus fundamentos.
Las benzodiacepinas son un grupo de fármacos que se emplean, bajo receta, para tratar ansiedad, depresión e irritabilidad. Estos episodios son frecuentes en las fases de desintoxicación del tratamiento integral de adicciones. Y, por supuesto, también en personas que no sufren dependencias.
En todos los casos, estas crisis se suelen tratar con benzodiacepinas por parte del personal sanitario. La diferencia con otros medicamentos es que en este caso la persona puede terminar desarrollando adicción al propio remedio.
De hecho, son cada vez más los casos de adicción a las benzodiacepinas en el mundo occidental. España es uno de los países donde más benzos se consumen. En parte por la forma de vida, en parte por abuso en la prescripción médica, el caso es que el número de personas dependientes aumenta, sobre todo entre adolescentes y mujeres.
¿Es posible superar esta dependencia? Este es el objetivo del manual desarrollado por la doctora Ashton.
OrigenOrigen del Manual de Ashton
Hablar de tratamiento de benzodiacepinas es, sin duda, referenciar en algún momento a la doctora Heather Ashton, licenciada en Medicina y miembro del Royal College of Physicians.
Durante los 60, ciertas benzodiacepinas, como el diazepam, ya eran consideradas eficaces para tratar episodios de ansiedad e insomnio. Sin embargo, el consumo a largo plazo estaba asociado con la aparición de efectos adversos para el metabolismo.
Es entonces cuando la doctora Ashton decide investigar la forma óptima de consumir este medicamento, concluyendo que no se debe prolongar el uso más allá de las 4 semanas. En 1999, la preocupación por los problemas relacionados con el uso de benzodiacepinas a largo plazo se hacía oír en Canadá, Australia, Reino Unido y los Estados Unidos.
En ese mismo año, Ashton decide publicar su manual, el cual, posteriormente, sería traducido a varios idiomas. Este es un libro que se creó, según su autora, para “ofrecer información valiosa a todo aquel que consuma benzodiacepinas y que no tenga la posibilidad de encontrar apoyo de ninguna otra forma”. Un manual, añade su creadora, que, tal vez, “también pueda ayudar a quienes ejercen su profesión en el campo de la medicina a tomar conciencia de los peligros que trae aparejada la prescripción de benzodiacepinas de forma excesiva y por tiempo prolongado”.
El trabajo que Ashton volcó en su manual es el reflejo de 12 años dirigiendo una clínica para el tratamiento de la adicción a las benzodiacepinas. Esta experiencia ayudó a la doctora a tener los conocimientos necesarios sobre los efectos del medicamento y las consecuencias de un consumo a largo plazo.
“Escuchando con atención las historias de más de 300 ‘pacientes’ y observando cuidadosamente el progreso que iban haciendo (semana tras semana y, en algunos casos, día tras día), poco a poco aprendí lo que implicaba el empleo prolongado de las benzodiacepinas y la posterior suspensión de la ingestión”, explica la doctora en el mismo manual.
¿Qué es?Qué es el Manual de Ashton
A grandes rasgos, el manual de Ashton conforma un libro de tres capítulos en el que se examinan las benzodiacepinas. Explica cómo funcionan estos medicamentos, la forma óptima de dejarlos en caso de desarrollar dependencia, y cómo gestionar el síndrome de abstinencia. Este consiste en los síntomas desagradables que se producen cuando se corta la ingesta de una droga a la que el cerebro, el organismo, estaba acostumbrado para funcionar.
El Manual se basa en tres ideas que la doctora Ashton considera importantes:
- Ningún paciente está obligado a dejar las benzodiacepinas. Es la propia persona quien decide hacerlo, desarrollando ella misma el programa de reducción, con ayuda y supervisión médica. Determina aspectos como el tiempo que se tarda en dejar el medicamento, cómo debe ser la retirada y su velocidad.
- Control del alcohol. En el caso de beber durante el proceso, hay que hacerlo con moderación, porque las benzodiacepinas afectan a los mismos receptores que esta sustancia.
- Antibióticos. Puede ser un problema consumir estos fármacos para aquellas personas que están pasando por el síndrome de abstinencia. En especial, hay que tener cuidado con las quinolonas.
Cómo se aplica el Manual de Ashton
Quien quiere eliminar el consumo de benzodiacepinas de su vida porque le ha generado una dependencia, encontrará en el manual de Ashton pautas concretas.
Conoce las benzodiacepinas
La propia doctora Ashton menciona en su manual que es posible que alguien acuda a consultarlo sólo para saber cómo reducir la dosis, pero seguir consumiendo. Aunque cada persona es libre de hacer lo que quiera, no es recomendable tomar cartas en el asunto sin antes conocer bien qué son las benzodiacepinas, cómo afectan al organismo y por qué aparecen los síntomas cuando la dosis disminuye o se reduce por completo.
Siguiendo las directrices de la autora, conviene hacer una primera aproximación sobre este medicamento.
Existen muchas benzodiacepinas y su potencia difiere de forma notoria. Comprender esta diferencia es clave para cuando se pase de una benzodiacepina a otra en el proceso de reducción y suspensión.
También difiere la velocidad que tarda el organismo en metabolizar y eliminar el medicamento.
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Este factor está relacionado con la duración de los efectos de las benzodiacepinas. Por lo general, los efectos duran menos que la vida media del medicamento.
Es importante destacar que, aunque la persona no sienta los efectos de las benzodiacepinas, porque solo duran unas horas, la droga sigue actuando de manera sutil en el organismo. Estos efectos que, en un principio, no son perceptibles, pueden acabar evidenciándose cuando la persona decide reducir el consumo o al cortarlo.
Al margen de la potencia, velocidad de eliminación y efectos, y, por supuesto, de la marca, “ejercen una acción similar” y, generalmente, se comercializan como ansiolítico, hipnótico o como anticonvulsivante.
Con esta información clara, se pueden resaltar dos ideas que la doctora Ashton recoge en su Manual:
- Las benzodiacepinas están diseñadas para aplicarlas en el corto plazo. Prolongar su uso más allá de las 2-4 semanas supone problemas para el metabolismo.
- La mayoría de los beneficios de las benzodiacepinas se ven en el corto plazo. Cuando se excede el uso a más de las semanas recomendadas, comienzan a aparecer las desventajas de estos medicamentos.
El consumo a largo plazo provoca efectos adversos en el metabolismo de la persona. Alguno de estos son:
- Sedación excesiva. Cuando se toman benzodiacepinas por la noche como somníferos, a la mañana siguiente los efectos pueden seguir presentes.
- Conflicto con otras sustancias sedantes. Las benzodiacepinas tienen efectos adictivos cuando se combinan con drogas sedativas. Pueden llegar a causar la muerte cuando hay una sobredosis de drogas sedativas.
- Deterioro de la memoria. Se sabe que las benzodiacepinas producen amnesia y por eso se usan antes de cirugías. La pérdida de memoria no es de palabras o recuerdos, sino ‘episódica’ de eventos recientes.
- Tolerancia. El organismo se acostumbra a funcionar con ellas y cada vez necesita más dosis para sentir el mismo efecto.
Tolerancia a las benzodiacepinas
La tolerancia a las benzodiacepinas se da cuando el consumo se extiende en el tiempo. El cuerpo va necesitando cada vez más dosis para sentir los efectos del medicamento. Para gestionarla, los/as médicos/as suelen recetar dosis más altas de benzodiacepinas o, en algunos casos, recetan otra, haciendo que el consumo de los dos fármacos sea simultáneo.
La abstinencia es un concepto a tener en cuenta a la hora de hablar de adicción. Se produce cuando el organismo, habituado a recibir una dosis de sustancia para funcionar, reacciona a la falta de ese estímulo al cortarse el consumo. Esto se produce por el abuso de consumo. Y determina la dependencia de una droga o hábito: si no consumo, me siento mal.
La tolerancia conduce a la dependencia. En este caso, la dependencia de benzodiacepinas se evidencia con los siguientes síntomas:
- Cuando la persona necesita consumir benzodiacepinas para llevar a cabo funciones diarias, incluso después de un tiempo consumiéndola.
- Cuando necesita consumir, más allá de que el problema que la llevó a medicarse esté solucionado.
- La persona es incapaz de dejar la droga o reducir la dosis por sí misma.
- Necesita tomar dosis extras cuando se presentan situaciones de estrés.
Cómo dejar las benzodiacepinas según el Manual de Ashton
Lo que se desarrolla a continuación no son reglas estrictas que se deben seguir, más bien, conforman una serie de recomendaciones formuladas por la doctora Ashton que recoge en su Manual, que una persona puede, y debe, valorar a la hora de dejar las benzodiacepinas.
En todo caso, se ha de poner en conocimiento al o la profesional médico que acompaña en el proceso y supervisa los pasos.
Cada persona es única y la forma de retirar las benzodiacepinas depende de las razones por las que se recetó el medicamento. Por tanto, influye en las pautas de retirada:
- El tipo de benzodiacepina.
- Cuánto tiempo se lleva consumiendo.
- Factores personales.
- Ingesta de otros medicamentos.
Una idea que resalta el manual de Ashton es la de evitar las comparaciones con otras personas que están en proceso de dejar las benzos.
Antes de reducir o suspender el consumo de benzodiacepinas hay que considerar ciertos aspectos:
- Consultar con profesionales. Evitar quedarse con una única opinión, hay profesionales que aconsejan un uso prolongado de benzodiacepinas en algunos casos de ansiedad. Otros creen que es bueno suministrar el medicamento de manera intermitente.
- Es imprescindible que el profesional médico esté de acuerdo y colabore, porque va a ser quien expida la receta.
- Apoyo psicológico. Acudir a la familia, amistades o, incluso, a grupos de apoyo. También ayuda encontrar a una persona que pueda servirnos de guía.
- Tener confianza en el proceso. Practicar la paciencia y elegir el método que más se ajuste a cada persona.
A la hora de reducir o suspender la dosis de benzodiacepinas, el manual de Ashton aconseja lo siguiente.
Reducir la dosisReducir la dosis
Una reducción de la dosis rápida de benzodiacepinas solo puede traer consigo síntomas graves como las convulsiones, estados agudos de agresividad o reacciones psicóticas. Lo que recomienda la doctora Ashton es ir reduciendo poco a poco y de manera mantenida en el tiempo la cantidad. Solo así, señala, el cerebro, el sistema nervioso, pueden volver a funcionar de forma estable sin necesidad de consumo.
“La experiencia de la mayoría de los pacientes es que una reducción lenta es mucho mejor, especialmente cuando es el paciente el que establece su propio ritmo”, explica la doctora.
Heather Ashton cree que la velocidad de reducción no es importante cuando se han consumido benzodiacepinas durante años. Por ello, no determina un límite de tiempo. “En verdad, mientras sea suficientemente lento, el ritmo de la reducción del fármaco no es de importancia fundamental; que lleve 6, 12 o 18 meses es de poca importancia si ha ingerido benzodiacepinas durante años”, indica.
Cambiar a una benzodiacepina de larga duraciónCambiar a una benzodiacepina de larga duración
El manual de Ashton apunta a tres factores cuando se usa una benzodiacepina de larga duración para combatir a otra.
- Para las benzodiacepinas de acción corta se aconseja usar una de vida larga.
- Las benzodiacepinas tienen mecanismos de acción levemente diferentes.
- La dosis de las distintas benzodiacepinas que están a la venta.
Planear el programa y seguirlo
No existe un tiempo exacto ni estimado para dejar definitivamente las benzodiacepinas. Lo que sí se recomienda es que cada persona tome el tiempo que sea necesario para llevar a cabo el proceso. Para ello, es importante planearlo bien, con la ayuda y supervisión de profesionales médicos, y seguirlo.
La doctora Ashton recoge algunas recomendaciones en su manual para organizar el programa de reducción:
- Planear el programa según los síntomas que tenga cada persona. Ashton habla de tomar dosis según el momento del día que más lo requiera. “Si en su caso el insomnio es el mayor problema, tome la mayor parte de la dosis a la hora de acostarse”.
- No es necesario planear el programa al completo. Para Ashton, lo ideal es empezar con las primeras semanas y después revisarlo, con la supervisión de un profesional médico.
- Si es posible, nunca retroceder.
- Intentar no recurrir a los comprimidos extra cuando se pasa por momentos de estrés.
- No obsesionarse con el programa de reducción y tratar de integrarlo con normalidad en el día a día.
Es poco recomendable poner una fecha límite para dejar por completo de consumir. Es mejor que el proceso sea libre, abierto y flexible
Reducción o suspensión en mayores
Las personas mayores pueden reducir la dosis de benzodiacepinas con tanto éxito como las personas jóvenes, aun habiendo tomado durante años el medicamento.
El manual de Ashton habla de similitud en los métodos de reducción y suspensión, que se emplean tanto en la gente mayor como en la joven. “Un plan de reducción lento se tolera con facilidad, aun en el caso de personas que tienen 80 o más años y que han tomado benzodiacepinas por 20 o más años”.
AntidepresivosAntidepresivos
El Manual indica una reducción lenta para los antidepresivos, teniendo en cuenta que estos medicamentos también pueden provocar síndrome de abstinencia. Este se conoce como ‘reacción de discontinuidad de antidepresivos’.
También sugiere terminar el programa de las benzodiacepinas primero, para después empezar con el de los antidepresivos. “Si se está tomando un fármaco antidepresivo conjuntamente con una benzodiacepina, es mejor terminar el programa de suspensión de la benzodiacepina antes de empezar a reducir la dosis del antidepresivo”.
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106 comentarios
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Cecilia 01 Mar • 07:37Hola, tras diagnosticarme un cancer de mama mi medico de cabecera me recetó Lormetazepam para poder dormir. De esto ya hace diez años. Superé el cáncer pero sigo tomando las pastillas, las cuales e intentado dejar varias veces de forma gradual. He intentado buscar ayuda de algunos médicos de cabecera... Leer másHola, tras diagnosticarme un cancer de mama mi medico de cabecera me recetó Lormetazepam para poder dormir. De esto ya hace diez años. Superé el cáncer pero sigo tomando las pastillas, las cuales e intentado dejar varias veces de forma gradual. He intentado buscar ayuda de algunos médicos de cabecera pero no me dan apoyo, simplemente me dicen que vaya reduciendo. El problema que veo es que los mismos médicos que nos recetan estas pastillas no son conscientes de la dificultad en la que nos meten, al menos en mi caso, con lo cual no saben o no pueden ayudarme. Estoy de nuevo reduciendo la dosis, ahora estoy en tres quartos de pastilla de 2mg, pero necesito ayuda. Dónde puedo encontrar un médico especializado? Dónde tengo que buscar? Gracias, Leer menos
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LIZ LEYVA 23 Ene • 05:30hola soy LIZ soy de lima Peru un tiempo intente dejar los antidrepesivos y bensodiazepinas solas no contaba con trabajo para pagar un psiquiatra son muy caros en mi pais
investigue diversos productos naturales que me apoyyaran bueno les comento que tomaba harina de coca en mi pais PERU la venden... Leer máshola soy LIZ soy de lima Peru un tiempo intente dejar los antidrepesivos y bensodiazepinas solas no contaba con trabajo para pagar un psiquiatra son muy caros en mi pais
investigue diversos productos naturales que me apoyyaran bueno les comento que tomaba harina de coca en mi pais PERU la venden en tiendas naturistas .Los inkas lo consumian como energizante. yo TOMABA una cucharadita mezclada con un vaso de agua me relajaba. por la mañana y por la noche- Bueno es mi experiencia queria contarla . Pero volvi a tomar los antidepresivos nuevamente por un proceso de divorcio. tengo 45 años. Leer menos
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