ADOLESCENTES Y FIESTAS
Cloretilo: de la prescripción médica a la droga de abuso
Un análisis para comprender una de las drogas que gana protagonismo entre adolescentes.
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En el minuto 40 del primer tiempo, un jugador de España cae al suelo después de recibir una patada. Recibe asistencia médica. En el sillón de su casa, Adrián le pregunta a su padre, Luis, que qué es aquel spray que le rociaba la asistente sobre la pierna. Su padre le contestó con tono condescendiente: “Un spray para curarle el daño, hijo”. Cinco años más tarde, el Adrián adolescente se vería en una fiesta inhalando ese mismo spray por la nariz.
Ambos, el que le echaban al jugador en la cancha y el que inhaló el joven, son cloretilo: cloruro de etilo o cloroetano (C2H5Cl). La asociación Energy Control, especializada en análisis de sustancias, la define en su web como “un gas de hidrocarburo halogenado incoloro”. Se trata de un anestésico local que actúa “desestabilizando las terminaciones nerviosas de la zona donde se aplica, a consecuencia del frío”, precisan.
En los últimos años, el uso del cloretilo se ha extendido más allá de la medicina. Hoy en España puede detectarse en ambientes de fiesta de jóvenes adolescentes, como a la que acudió Adrián. Lo claro es que la aplicación inapropiada de este medicamento trae consigo graves consecuencias para la salud, advierte al Centro Informativo de Adicciones de Adictalia, quien ha conversado con Enrique Pepiol, vocal de Farmacia Comunitaria del Muy Ilustre Colegio Oficial de Farmacéuticos de Valencia (MICOF).
¿Qué es el cloretilo?¿Qué es concretamente el cloretilo?
El cloretilo se sintetizó por primera vez a mediados del siglo XVIII, concretamente en 1759. A finales del siglo XIX y principios del XX se empleó como anestésico general. Pero, con el paso de los años, el cloretilo perdió protagonismo en esta función, “porque era muy tóxico y salieron otros gases anestésicos generales mucho más seguros y con menos efectos secundarios”, explica Javier García, presidente de la Sociedad Española de Anestesiología, Reanimación y Terapéutica del dolor, en una entrevista a Europa Press.
Desde Energy Control añaden otros motivos:
- “Por no tener un perfil de seguridad estable”.
- “Por un desagradable periodo de recuperación de las personas tratadas”.
- “Por el descubrimiento de otros anestésicos generales más seguros y eficaces”.
Estas razones han relegado al cloretilo a otros campos. Desde finales del siglo XIX, y hasta la actualidad, su uso se reduce al de anestésico local. Por ejemplo, se emplea en el mundo de la medicina deportiva, la industria de las perforaciones y el tatuaje, la limpieza de curas o realización de pequeñas incisiones.
El mecanismo de acción del cloretilo es la crioanestesia. El diccionario médico de la Clínica Universidad de Navarra define esta práctica como la “técnica anestésica en donde se aplica frío con el fin de alcanzar un estado adecuado de alteración de la sensibilidad nerviosa del dolor”.
En este caso, el cloretilo se administra para eliminar la sensibilidad de las terminaciones nerviosas en la zona aplicada. Este efecto dura unos pocos segundos y, tras él, la persona recupera la sensibilidad. De ahí el uso del cloretilo, por ejemplo, en el ámbito deportivo.
“No hay ninguna autorización hoy día para el uso del cloretilo como droga” para utilización fuera del ámbito sanitario, aclara Javier García. Sin embargo, en las farmacias de España vienen observando cómo en los últimos años la demanda de este anestésico ha aumentado. “Se ha empezado a usar el cloretilo como un producto con fines recreativos en lugar de su verdadera función: la anestesia”, advierte Enrique Pepiol al CIAA.
¿Por qué se ha vuelto popular?Al no requerir prescripción médica hay distintas maneras de conseguir cloretilo.
¿Por qué se ha vuelto tan popular el cloretilo?
La popularidad del cloretilo se debe, explica Pepiol, a que “el medicamento pasó de ser un producto con prescripción médica a un producto sanitario”. Esto “facilita la accesibilidad, sobre todo de los jóvenes, que son quienes abusan de él”, añade.
La etiqueta “con prescripción médica” implica la necesidad de contar con una receta prescrita por un médico en la que se indica el medicamento que la farmacia debe proporcionar al paciente, así como las normas para su correcta administración. Sin esa prescripción la persona es incapaz de adquirir el medicamento. Pero un producto sanitario no necesita este requisito, cualquiera puede adquirirlo.
La popularidad que esta sustancia está ganando entre la población adolescente preocupa a profesionales sanitarios. “Al no requerir prescripción médica hay distintas maneras de conseguir cloretilo”, argumenta Pepiol. Estas vías de hacerse con cloretilo, según el vocal, son:
- A través de las farmacias, dado que el producto no requiere prescripción y cualquiera lo puede comprar.
- A través de tiendas o farmacias virtuales, es decir, de manera online. En estos casos no hay un seguimiento de quién lo adquiere. Por tanto, “un adolescente lo pide por internet, llega al punto de recogida y nadie se entera”, describe Pepiol.
Este aumento de la demanda de cloretilo “ocurre en toda España”, asegura el vocal del MICOF. A tal punto ha llegado la situación, que el Colegio de Farmacéuticos de Madrid emitió un comunicado donde instaba a la colaboración de las farmacias “para detectar una posible demanda creciente de espráis de cloruro de etilo (cloretilo) para un uso fraudulento y recreativo por parte de jóvenes y adolescentes”.
A esta iniciativa también se sumó el MICOF. “En 2019 tuvimos noticias del fenómeno del cloretilo en poblaciones de la Comunidad Valenciana y el Colegio envió una circular a los farmacéuticos advirtiendo del problema para que los farmacéuticos extremaran las precauciones en la dispensación, asegurando su uso solo en las indicaciones autorizadas”, detalla su vocal, quien recuerda que en verano de 2024 se volvió a mandar otro comunicado en este sentido.
Pepiol reconoce que ha habido un cambio tras estas acciones: “Pensamos que han sido efectivas porque los profesionales se han concienciado y ha disminuido el consumo. Por lo menos, se pone más cuidado en la dispensación”. Aunque admite que es “inevitable frenar el consumo total, porque el cloretilo se puede conseguir online”.
EfectosLos efectos más serios derivados del consumo de cloretilo son las alteraciones del comportamiento: la agresividad, el juicio alterado y la impulsividad.
Qué efectos tiene el Cloretilo
Actualmente, los datos referidos al consumo y distribución del cloretilo son opacos: falta información. Ello impide hacer una radiografía para comprender quién lo demanda, en qué cantidad y cuánto consume. Sin embargo, expertos como el farmacólogo Antón Gómez-Escolar sostienen que el fenómeno no es nuevo, sino más bien cíclico, que aparece cada tanto. Y que actualmente parece estar poniéndose otra vez de moda.
De hecho, en EE. UU., por ejemplo, su uso se popularizó en la década del 80, según el NIH (Centro Nacional de información de Biotecnología). Y que hoy vuelve a irrumpir en la escena juvenil por sus efectos neuroestimulantes.
Sin embargo, el vocal del MICOF se aventura a decir que el consumidor recurrente de cloretilo suele ser “gente joven que busca evadirse por los efectos eufóricos y excitatorios del cloretilo. La forma inhalada de consumo hace que el producto llegue rápidamente al cerebro”.
Además de estos efectos, según Energy Control, quien consume cloretilo experimenta:
- Analgesia
- Cosquilleo y sensación de calor.
- Evasión y desconexión del entorno.
- Altera el grado de consciencia porque es una sustancia que deprime el sistema nervioso central.
- La persona siente cambios en la percepción del tiempo.
- Risa incontrolable.
- Confusión o estado de ensueño.
- Disociación.
- Alteraciones auditivas y visuales.
Además de los efectos deseados, el cloretilo también deja ‘rastros’ que pueden delatar el consumo. “Al ser un éter frío que la persona se acerca a la cara para inhalar los vapores, el consumo de cloretilo puede producir dermatitis, debido al contacto, así como rojeces en boca y nariz”, explica Enrique Pepiol. Si bien confiesa que “estos detectores de consumo no siempre aparecen” y que “no necesariamente quien consume cloretilo se va a quemar la boca o la nariz”.
Pepiol asegura que “los efectos más serios derivados del consumo de cloretilo son las alteraciones del comportamiento: la agresividad, el juicio alterado y la impulsividad”.
El consumo de cloretilo, a su vez, “puede derivar en arritmia, asfixia, convulsiones y serios problemas en el sistema nervioso, pudiendo llegar a la muerte súbita”. A largo plazo, añade el vocal del MICOF, “puede causar daños permanentes en el sistema nervioso central como: temblores, depresión, descoordinación, trastornos del lenguaje, psicosis, epilepsia…”.
Combinación con otras drogasCombinación de cloretilo con otras drogas
En caso de combinar el cloretilo con sustancias estimulantes del sistema nervioso central, como la cocaína, “el cloretilo puede deprimir la actividad eléctrica del corazón, pero también hace que sea más sensible a las catecolaminas”, explican desde Energy Control. Las catecolaminas son sustancias que pueden actuar como hormonas o neurotransmisores. Entre ellas, están la adrenalina, noradrenalina y dopamina. Fruto de esta combinación la persona puede sufrir arritmias graves o convulsiones.
Si, por el contrario, la persona combina el consumo de cloretilo con sustancias depresoras del sistema nervioso central, como el alcohol, “se potencian los efectos depresores”, apuntan en Energy Control. Esta mezcla la consideran “de alto riesgo” y afirman que “no es recomendable realizarla”.
Los efectos que puede sentir una persona que mezcle cloretilo con sustancias depresoras del sistema nervioso central son:
- Mareos.
- Pérdida de coordinación.
- Sedación.
- Desmayos.
- Parada respiratoria. Estas combinaciones pueden reducir el número de respiraciones por minuto a niveles peligrosos.
En caso de combinar el consumo de cloretilo con sustancias psicodélicas, como el cannabis, se incrementan “considerablemente” los riesgos asociados a ambos tipos de sustancias, indican en Energy Control.
Y si se combina el cloretilo con sustancias disociativas, como la ketamina, también aumentan los riesgos asociados a ambos tóxicos, así como la sensación de disociación.
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¿Puede alguien volverse adicto al cloretilo?
“En principio, una persona sí puede volverse adicta al cloretilo”, advierte Pepiol. Aunque no tenga el poder adictivo de otras drogas, la sensación de euforia puede hacer que la persona busque repetir el consumo”.
El cloretilo no es una sustancia fiscalizada en España debido a que se usa para fines médicos. Lo que sí creen los especialistas es que ha de regularse de otra manera. “Debería volver a ser un medicamento bajo prescripción médica, porque los riesgos del uso recreativo son importantes”, argumenta Pepiol.
Otra de las medidas que propone el vocal del MICOF es la sensibilización: “Hay que concienciar a los jóvenes para que sepan a qué se exponen si consumen cloretilo de manera recreativa”.

La adicción se puede superar, con la ayuda adecuada.
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Equipo Adictalia
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ismael 17 Ago • 23:13Por el 96 , que tendría 17 años. algunos conocidos ya tomaban cloretilo . sin receta, es más se que tenían que cambiar de farmacia porque ya no se las vendían . y si los efectos duraban poco, pero devastadores. también creo que había otra que eran los catobits... Leer másPor el 96 , que tendría 17 años. algunos conocidos ya tomaban cloretilo . sin receta, es más se que tenían que cambiar de farmacia porque ya no se las vendían . y si los efectos duraban poco, pero devastadores. también creo que había otra que eran los catobits o algo así, que si tomabas sobredosis también daba algún tipo de efecto. era especialistas en leer prospectos y buscar efectos secundarios .o sobredosis Leer menos
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