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UN ENEMIGO INVISIBLE

Síndrome amotivacional por consumo de cannabis

Los efectos de la marihuana o el hachís en el cerebro

14 minutos
Publicado el
sindrome amotivacional marihuana y porros

Aparece en este artículo

Luis Miguel Real Psicologo
Psicólogo especialista en adicciones en/de Valencia | Web

Juan sufre lo que se denomina síndrome amotivacional por consumo de cannabis: “un término que se utiliza para describir un conjunto de síntomas cognitivos y comportamentales que pueden surgir en algunas personas que consumen cannabis de manera crónica y prolongada”, explica el psicólogo Luis Miguel Real a Adictalia.

Juan es un joven universitario de 22 años. Antes de empezar a consumir de forma crónica cannabis, Juan era un estudiante destacado en la universidad, siempre participativo en clases y activo en grupos de estudio. Además, era un apasionado de la guitarra y solía tocar en un grupo con sus amigos los fines de semana. Era conocido por su energía y entusiasmo, siempre planeando viajes, salidas y actividades con sus amigos y familiares. Tenía metas claras: quería terminar su carrera con honores y hacer un máster en el extranjero.

Un día, Juan comenzó a consumir cannabis de manera ocasional en fiestas; fue durante su segundo año de universidad. Con el tiempo, este consumo se volvió más frecuente, pasando a ser diario. Al cabo de un año, los cambios en su comportamiento empezaron a ser notorios, en diferentes aspectos de su vida:

  • Estudios: Juan empezó a faltar a clases con regularidad. Cuando asistía, se le veía distraído y desinteresado. Sus notas, que antes eran sobresalientes, empezaron a decaer. Dejó de participar en los grupos de estudio y postergaba constantemente la entrega de trabajos y proyectos.
  • Pasatiempos y aficiones: Abandonó su grupo de música, argumentando que «ya no le encontraba sentido». Su guitarra, que antes era su compañera inseparable, ahora acumulaba polvo en un rincón de su habitación.
  • Relaciones Sociales: Juan comenzó a aislarse de sus amigos y familiares. Evitaba compromisos, reuniones y cualquier actividad que requiriera esfuerzo o planificación. Sus amigos notaron que, cuando se juntaban, Juan parecía apático y desinteresado en las conversaciones.
  • Metas y Futuro: Las aspiraciones de Juan de terminar con honores y estudiar en el extranjero se desvanecieron. Cuando se le preguntaba sobre sus planes a futuro, respondía con evasivas o simplemente decía que «no lo había pensado».
  • Comportamiento Cotidiano: Juan pasaba la mayor parte del día en su habitación, muchas veces consumiendo cannabis. Mostraba poco interés en actividades diarias básicas como cocinar, limpiar o incluso cuidar su higiene personal.

Los amigos y familiares de Juan estaban preocupados por su drástico cambio de comportamiento. Lo que antes era un joven lleno de vida y aspiraciones, ahora parecía una sombra de lo que fue. Después de varias conversaciones y apoyo, decidieron buscar ayuda profesional para Juan, sospechando que podría estar enfrentando el síndrome amotivacional debido a su consumo crónico de cannabis.

Características

¿Qué es el síndrome amotivacional por consumo de cannabis, cuáles son sus características? 

Es importante mencionar que no todos los consumidores de cannabis experimentarán este síndrome, pero es una preocupación relevante en el ámbito clínico y terapéutico.

Características del Síndrome Amotivacional:

  • Falta de Motivación: Como su nombre indica, una de las características principales es una notable disminución en la motivación para realizar actividades diarias, ya sean laborales, académicas o recreativas. Por ejemplo, una persona que antes disfrutaba de salir a correr por las mañanas, podría empezar a postergarlo o evitarlo por completo.
  • Apatía: Junto con la falta de motivación, se puede observar una indiferencia general hacia diversos aspectos de la vida. Esta apatía puede manifestarse en la falta de interés por socializar, participar en actividades familiares o perseguir metas personales.
  • Dificultades Cognitivas: Algunos estudios, como los realizados por Pope et al. (1995), han señalado que el consumo crónico de cannabis puede estar asociado con déficits en la memoria, la atención y la capacidad de procesamiento de información. Un ejemplo podría ser alguien que olvida citas importantes o tiene dificultades para concentrarse en una tarea.
  • Disminución del Rendimiento Académico o Laboral: Relacionado con los puntos anteriores, es común observar una disminución en el rendimiento en el trabajo o en los estudios. Esto puede ser el resultado de la combinación de falta de motivación, apatía y dificultades cognitivas.
  • Anhedonia: Es la incapacidad para experimentar placer en actividades que antes resultaban gratificantes. Por ejemplo, alguien que solía disfrutar de la música podría encontrarla indiferente o incluso molesta.
  • Cambios en la Personalidad: Algunos familiares o amigos cercanos pueden notar cambios en la personalidad del consumidor, como un comportamiento más retraído, menos comunicativo o incluso irritable.
  • Desinterés por el Futuro: Las personas con síndrome amotivacional pueden mostrar poco interés en planificar o pensar en el futuro, viviendo más en el «aquí y ahora» sin preocuparse por las consecuencias a largo plazo de sus acciones.

La relación exacta entre el consumo de cannabis y el síndrome amotivacional no está completamente esclarecida. Pero se cree que el THC (tetrahidrocannabinol), el principal compuesto psicoactivo del cannabis, puede influir en el sistema de recompensa del cerebro, alterando la liberación de neurotransmisores como la dopamina, que juega un papel crucial en la motivación y el placer.

Causas

¿Por qué se produce el síndrome amotivacional, cuáles serían las causas fisiológicas?

El síndrome amotivacional asociado al consumo crónico de cannabis es un tema de investigación en constante evolución. Pero se han identificado varias causas fisiológicas y mecanismos que podrían estar detrás de este fenómeno. A continuación, te presento una explicación detallada basada en la evidencia científica actual:

  • Sistema Endocannabinoide: El cuerpo humano tiene un sistema endocannabinoide, que está involucrado en una variedad de funciones, incluyendo el apetito, el dolor, el estado de ánimo y la memoria. El THC, el principal compuesto psicoactivo del cannabis, actúa sobre los receptores CB1 y CB2 de este sistema. Un consumo crónico puede llevar a una desregulación de este sistema, afectando la liberación de neurotransmisores y alterando funciones cerebrales clave.
  • Alteración de Neurotransmisores: El cannabis afecta la liberación y reabsorción de neurotransmisores como la dopamina y el GABA. La dopamina, en particular, juega un papel crucial en la motivación y la recompensa. Un consumo crónico puede llevar a una disminución en la liberación de dopamina, lo que podría explicar la falta de motivación y el desinterés en actividades que antes eran placenteras.
  • Cambios en la Estructura Cerebral: Algunos estudios han mostrado que el consumo crónico de cannabis puede ocasionar cambios en áreas del cerebro relacionadas con la motivación, como el núcleo accumbens y el hipocampo. Estos cambios pueden afectar a la capacidad del individuo para sentir placer, motivarse y establecer prioridades.
  • Desregulación del Ciclo del Sueño: El cannabis puede alterar el ciclo del sueño, en particular la fase de sueño REM, que es esencial para el descanso y la consolidación de la memoria. Un sueño de mala calidad puede llevar a fatiga crónica, falta de energía y, por ende, a una disminución en la motivación.
  • Tolerancia: Con el tiempo, el cuerpo se acostumbra a la presencia constante de cannabis, lo que lleva a una necesidad de consumir cantidades cada vez mayores para obtener el mismo efecto (tolerancia). Esta adaptación del cerebro puede llevar a una mayor apatía y falta de motivación cuando el individuo no está bajo los efectos de la droga.
Factores que contribuyen a su aparición

¿Qué condiciones de consumo deben darse para que se produzca este síndrome: tiempo y frecuencia de consumo mínimos, rasgos personales…? 

El síndrome amotivacional asociado al consumo de cannabis es un fenómeno complejo y no hay un único patrón de consumo que garantice su aparición. Sin embargo, hay ciertos factores y condiciones que se han identificado como potencialmente contribuyentes:

Duración y Frecuencia del Consumo:

  • Consumo crónico: Aunque no hay un tiempo específico establecido, el riesgo de desarrollar el síndrome amotivacional parece aumentar con el consumo prolongado de cannabis. Hablamos de meses o años de consumo regular.
  • Frecuencia: El consumo diario o casi diario de cannabis se ha asociado con un mayor riesgo de desarrollar síntomas amotivacionales.

Edad de inicio

  • Las personas que comienzan a consumir cannabis en la adolescencia tienen un mayor riesgo de desarrollar el síndrome amotivacional en la adultez. El cerebro adolescente todavía está en desarrollo, y el consumo de sustancias durante este período crítico puede tener efectos duraderos en la estructura y función cerebral.

Cantidad de THC:

  • El THC es el principal compuesto psicoactivo del cannabis. Las variedades de cannabis con altos niveles de THC parecen estar más asociadas con el síndrome amotivacional. El consumo de grandes cantidades de THC de manera regular puede intensificar los efectos sobre la motivación.

Rasgos personales y genéticos:

  • Algunas personas pueden tener una predisposición genética o biológica que las hace más susceptibles al síndrome amotivacional.
  • Los individuos con ciertos rasgos de personalidad o con historias de trastornos del estado de ánimo, ansiedad o trastornos de la personalidad pueden ser más vulnerables.

Factores ambientales:

  • El entorno en el que se consume cannabis puede influir. Por ejemplo, si una persona está en un entorno donde la apatía y la falta de motivación son la norma, es más probable que desarrolle síntomas amotivacionales.
  • La presencia de factores estresantes, como problemas familiares, laborales o académicos, puede exacerbar los efectos del cannabis en la motivación.

Consumo concomitante de otras sustancias:

  • El consumo simultáneo de cannabis con otras drogas, especialmente depresoras del sistema nervioso central como el alcohol, puede potenciar los efectos amotivacionales.
La relación con el THC
sindrome amotivacional por consumo de porros
El THC puede influir en el sistema de recompensa del cerebro, alterando la liberación de neurotransmisores como la dopamina, que juega un papel crucial en la motivación y el placer.

¿Cómo se relaciona el síndrome amotivacional con el THC?

El THC (tetrahidrocannabinol) es el principal compuesto psicoactivo del cannabis y juega un papel central en la relación entre el consumo de esta planta y el síndrome amotivacional. A continuación, te explico cómo se relaciona el THC con este síndrome desde una perspectiva basada en años de experiencia en terapia cognitivo-conductual con adictos:

Efectos agudos del THC en el cerebro:

  • Cuando una persona consume cannabis, el THC interactúa con el sistema endocanabinoide del cerebro, un sistema que está involucrado en una variedad de funciones, incluyendo el apetito, el dolor, el estado de ánimo y la memoria. El THC se une a los receptores CB1, que se encuentran principalmente en el cerebro, produciendo los efectos psicoactivos característicos del cannabis, como la euforia o el «colocón».

Alteración del sistema de recompensa:

  • El THC estimula la liberación de dopamina, un neurotransmisor relacionado con el placer, la recompensa y la motivación. Con el consumo crónico y frecuente de cannabis, este sistema de recompensa puede desensibilizarse, lo que significa que se necesita más THC para obtener el mismo efecto (tolerancia) y que, en ausencia de THC, los niveles de dopamina pueden disminuir. Esta reducción en la dopamina puede estar relacionada con la falta de motivación y el desinterés que caracterizan al síndrome amotivacional.

Efectos a largo plazo en la estructura y función cerebral:

  • Estudios de neuroimagen han mostrado que el consumo crónico de cannabis puede originar cambios en áreas del cerebro relacionadas con la motivación, como el núcleo accumbens y el hipocampo. Estos cambios pueden contribuir al síndrome amotivacional al alterar la forma en que el cerebro procesa las recompensas y responde a los estímulos motivacionales.

Efectos cognitivos:

  • El THC puede afectar la memoria, la atención y la capacidad de procesar información. Estas alteraciones cognitivas pueden contribuir a la apatía y la falta de iniciativa observadas en el síndrome amotivacional. Por ejemplo, si una persona tiene dificultades para concentrarse o recordar tareas, es menos probable que se sienta motivada para llevar a cabo actividades o perseguir objetivos.

Efectos emocionales:

  • Además de los efectos cognitivos, el THC puede influir en el estado de ánimo. Algunas personas experimentan síntomas de ansiedad o depresión con el consumo crónico de cannabis, lo que puede exacerbar la falta de motivación y el desinterés en actividades previamente placenteras.
Tratamiento

¿Cómo superar el síndrome amotivacional por cannabis?

Superar el síndrome amotivacional por cannabis requiere un enfoque multifacético que combine intervenciones terapéuticas, cambios en el estilo de vida y, en algunos casos, apoyo farmacológico. Basándome en años de experiencia en terapia cognitivo-conductual con adictos, te presento un enfoque detallado sobre cómo abordar y superar este síndrome:

  1. Evaluación inicial: Antes de comenzar cualquier tratamiento, es esencial realizar una evaluación exhaustiva para determinar la gravedad del síndrome, el patrón de consumo de cannabis, la presencia de otros trastornos mentales y las áreas de la vida del paciente que se ven más afectadas.
  2. Desintoxicación: El primer paso es interrumpir el consumo de cannabis, y alejar a la persona de los entornos y personas que fomentasen el consumo en el pasado. Dependiendo de la gravedad de la dependencia, esto puede requerir una desintoxicación supervisada en un entorno clínico para manejar los síntomas de abstinencia.
  3. Terapia cognitivo-conductual (TCC): La TCC es una de las terapias más efectivas para tratar las adicciones. Ayuda a los pacientes a identificar y cambiar patrones de pensamiento y comportamiento que contribuyen al consumo de cannabis y al síndrome amotivacional. Por ejemplo, un paciente puede aprender a identificar pensamientos automáticos negativos («No puedo hacer nada sin fumar») y reemplazarlos por pensamientos más adaptativos («Puedo enfrentar desafíos sin depender del cannabis»).
  4. Terapia motivacional: Esta terapia se centra en fortalecer la motivación interna del paciente para cambiar. A través de la exploración y resolución de ambivalencias, el paciente puede encontrar razones personales para dejar el cannabis y superar la amotivación.
  5. Desarrollo de habilidades: Los pacientes pueden beneficiarse de aprender habilidades de afrontamiento para manejar el estrés, la ansiedad y otros desencadenantes que pueden llevar al consumo de cannabis. Además, las habilidades de manejo del tiempo y organización pueden ser útiles para aquellos que luchan con la procrastinación y la falta de dirección.
  6. Terapia grupal: Participar en grupos de apoyo o terapia grupal puede proporcionar a los pacientes un sentido de comunidad y comprensión. Escuchar y compartir experiencias con otros que enfrentan desafíos similares puede ser una fuente valiosa de apoyo y motivación.
  7. Intervenciones farmacológicas: Aunque no existe un medicamento específico para tratar el síndrome amotivacional por cannabis, algunos medicamentos pueden ser útiles para tratar síntomas coexistentes, como la ansiedad o la depresión.
  8. Seguimiento y prevención de recaídas: Una vez que el paciente ha completado un programa de tratamiento, es crucial continuar con sesiones de seguimiento para monitorear el progreso y abordar cualquier desafío que pueda surgir. La prevención de recaídas es una parte esencial de este proceso, y el paciente puede aprender técnicas y estrategias para evitar volver al consumo de cannabis.
  9. Valoración de resultados: A lo largo del tratamiento, es esencial evaluar regularmente el progreso del paciente. Esto puede hacerse a través de cuestionarios, entrevistas y observaciones clínicas. Estas evaluaciones permiten ajustar el tratamiento según sea necesario y asegurar que el paciente esté avanzando hacia sus objetivos.
Duración

¿Cuánto tiempo dura el síndrome amotivacional?

El síndrome amotivacional causado por el consumo crónico de cannabis puede variar en duración dependiendo de la persona. Generalmente, se observan tres fases:

  • Fase aguda de abstinencia: Dura de unos días a varias semanas. Se presentan síntomas como irritabilidad, ansiedad e insomnio.
  • Fase de recuperación temprana: Las primeras semanas o meses tras dejar el consumo, la persona comienza a recuperar motivación y energía, aunque no completamente.
  • Recuperación a largo plazo: Puede llevar desde meses hasta años para que la persona se recupere completamente.

La duración exacta depende de factores como la cantidad y frecuencia del consumo previo, la participación en terapia, y el apoyo de familiares y amigos.

La adicción al cannabis se puede superar con la ayuda adecuada,
no tengas miedo de pedir ayuda
.

Consecuencias

¿Qué consecuencias tiene a largo plazo el síndrome amotivacional?

El síndrome amotivacional relacionado con el consumo crónico de cannabis puede tener varias consecuencias a largo plazo si no se aborda adecuadamente:

  • Dificultades laborales y académicas: La falta de motivación y energía puede llevar a un rendimiento pobre en el trabajo o en los estudios, lo que puede resultar en pérdida de empleo o fracaso académico.
  • Relaciones interpersonales afectadas: La apatía y la falta de interés pueden causar tensiones en las relaciones familiares, de pareja y amistades, ya que la persona puede parecer desinteresada o distante.
  • Baja autoestima: La incapacidad de cumplir con las responsabilidades y metas personales puede llevar a sentimientos de inutilidad o baja autoestima.
  • Problemas de salud mental: El síndrome puede exacerbar o contribuir a trastornos como la depresión, ansiedad o anhedonia (incapacidad para sentir placer).
  • Desarrollo de otras adicciones: Algunas personas pueden buscar otras sustancias o comportamientos adictivos para llenar el vacío o aliviar los síntomas del síndrome amotivacional.
  • Problemas cognitivos: Aunque se necesita más investigación, algunos estudios sugieren que el consumo crónico de cannabis puede afectar la memoria, la atención y otras funciones cognitivas, lo que puede ser exacerbado por el síndrome amotivacional.
  • Dificultades en la toma de decisiones: La falta de motivación y el pensamiento nublado pueden dificultar la toma de decisiones, lo que puede llevar a la procrastinación y la evitación.
¿Sólo lo produce el cannabis?

¿El síndrome amotivacional se produce sólo con el consumo de cannabis? 

El síndrome amotivacional es un término que se ha utilizado para describir una disminución en la motivación y en el interés por actividades previamente placenteras, acompañado de apatía, dificultad para concentrarse y realizar tareas, y una disminución en el rendimiento académico o laboral. Aunque históricamente se ha asociado con el consumo crónico de cannabis, es importante aclarar varios puntos:

  • No exclusivo del cannabis: Aunque el síndrome amotivacional se ha vinculado con el consumo prolongado de cannabis, no es exclusivo de esta sustancia. Puede observarse en personas con depresión, trastornos de ansiedad, o como efecto secundario de ciertos medicamentos. También puede estar relacionado con otras drogas o con condiciones médicas.
  • Evidencia mixta: La relación entre el consumo de cannabis y el síndrome amotivacional ha sido objeto de debate en la literatura científica. Algunos estudios sugieren una relación clara, mientras que otros no encuentran una conexión directa. Por ejemplo, el consumo crónico de cannabis puede estar asociado con síntomas amotivacionales, pero estos síntomas también podrían estar influenciados por otros factores, como la depresión (que también puede ser influida por el consumo de cannabis).
  • Factores individuales: No todos los consumidores de cannabis experimentan síntomas amotivacionales. La aparición de este síndrome puede depender de factores individuales, como la predisposición genética, la presencia de trastornos mentales coexistentes, la edad de inicio del consumo, y la cantidad y frecuencia de uso.
  • Ejemplo práctico: Imagina a Juan, un estudiante universitario que consume cannabis regularmente. Comienza a notar que le cuesta más concentrarse en sus estudios y ha perdido interés en salir con amigos o practicar deportes, actividades que antes disfrutaba. Podría ser fácil atribuir estos síntomas al consumo de cannabis, pero también es posible que Juan esté experimentando un episodio depresivo o que esté enfrentando otros desafíos en su vida que afecten su motivación.
Cada vez más THC en la planta de cannabis

En este sentido, teniendo en cuenta que el cannabis actual tiene más carga de THC, ¿es más frecuente evidenciar pacientes con este síndrome?

El contenido de THC (tetrahidrocannabinol) en el cannabis ha aumentado en las últimas décadas. El THC es el principal compuesto psicoactivo del cannabis y es responsable de la mayoría de los efectos eufóricos y psicotrópicos de la planta. A medida que el contenido de THC en el cannabis ha aumentado, también ha crecido la preocupación sobre los posibles efectos adversos en la salud mental de los consumidores.

En relación con el síndrome amotivacional y el aumento del contenido de THC en el cannabis:

  • Mayor potencia: Es cierto que muchas variedades de cannabis que se venden hoy en día tienen un mayor contenido de THC en comparación con las de décadas anteriores. Esto puede llevar a efectos más intensos y a una mayor probabilidad de experimentar efectos secundarios no deseados.
  • Riesgo aumentado: Con un mayor contenido de THC, existe un riesgo potencialmente mayor de experimentar síntomas amotivacionales, especialmente en consumidores frecuentes o en aquellos que comienzan a consumir cannabis a una edad temprana. Sin embargo, la relación directa entre el aumento del THC y el síndrome amotivacional aún se está investigando.
  • Otros factores a considerar: Aunque el contenido de THC es una variable importante, hay otros factores que pueden influir en la aparición del síndrome amotivacional, como la predisposición genética, la presencia de trastornos mentales coexistentes, y el uso simultáneo de otras sustancias.
  • Ejemplo práctico: Imagina a dos personas, Ana y Pedro. Ana consume cannabis con un alto contenido de THC ocasionalmente y no presenta síntomas amotivacionales. Pedro, por otro lado, consume la misma variedad de cannabis, pero de manera más frecuente, y ha comenzado a mostrar signos de apatía y falta de interés en sus actividades diarias. Esto ilustra cómo la frecuencia de consumo y otros factores individuales como la genética pueden influir en la aparición del síndrome.
El impacto en la adolescencia

¿Este síndrome se evidencia más en jóvenes que en adultos? 

Sí, el síndrome amotivacional se evidencia más en jóvenes que en adultos. Las razones principales son:

  • El cerebro de los jóvenes aún está en desarrollo, especialmente áreas relacionadas con la toma de decisiones y el control de impulsos.
  • Los adolescentes son más vulnerables a los efectos neuropsicológicos del cannabis.
  • Comenzar a consumir cannabis a una edad temprana aumenta el riesgo de problemas de salud mental, incluido el síndrome amotivacional.

Por lo tanto, los jóvenes son más susceptibles a este síndrome en comparación con los adultos.

¿Hay más posibilidades de desarrollarlo si se empieza a consumir cannabis en la adolescencia que en la edad adulta? 

Sí, hay más posibilidades de desarrollar el síndrome amotivacional si se empieza a consumir cannabis en la adolescencia que en la edad adulta. La adolescencia es una etapa crítica de desarrollo cerebral, y el consumo de cannabis durante este período puede interferir con este proceso, aumentando el riesgo de síntomas amotivacionales y otros problemas de salud mental.

¿Por qué se dice que empezar a consumir cannabis durante la adolescencia, incluso antes de los 25, conlleva más riesgos? 

Claro, empezar a consumir cannabis durante la adolescencia o antes de los 25 años conlleva más riesgos porque:

  • El cerebro aún está en desarrollo, especialmente áreas clave como la corteza prefrontal.
  • Hay una mayor susceptibilidad a los efectos del THC en el cerebro joven.
  • Aumenta el riesgo de adicción y problemas de salud mental.
  • Puede afectar el rendimiento académico y social.

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Equipo Adictalia

Comité Editorial | [email protected]

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16 comentarios

  1. Miriam 19 Oct • 21:49
    Hola! Soy una mujer de 54 años y he consumido hachis desde los 14 años, en la actualidad llevo 2 meses sin consumir y también he dejado el tabaco.
    Mis síntomas ahora son: ansiedad, no duermo bien, depresión y dolores musculares.
    Mi médico de cabecera me llena a pastillas, aún así... Leer más
    Hola! Soy una mujer de 54 años y he consumido hachis desde los 14 años, en la actualidad llevo 2 meses sin consumir y también he dejado el tabaco.
    Mis síntomas ahora son: ansiedad, no duermo bien, depresión y dolores musculares.
    Mi médico de cabecera me llena a pastillas, aún así no mejora mi estado.
    Si tienen algún consejo, se lo agradecería.
    Pd. Y aunque no tengo un diagnóstico pienso que tengo tdah.
    Un saludo. Leer menos
    • Javier 20 Oct • 13:57
      Gracias por compartir tu experiencia y felicidades por estos dos meses de abstinencia, dejar el hachís y el tabaco es un logro enorme.

      Los síntomas que describes (ansiedad, insomnio, depresión y dolores) son frecuentes tras dejar sustancias y pueden durar semanas o meses. Es importante combinar el apoyo médico con seguimiento... Leer más

      Gracias por compartir tu experiencia y felicidades por estos dos meses de abstinencia, dejar el hachís y el tabaco es un logro enorme.

      Los síntomas que describes (ansiedad, insomnio, depresión y dolores) son frecuentes tras dejar sustancias y pueden durar semanas o meses. Es importante combinar el apoyo médico con seguimiento psicológico especializado y estrategias de autocuidado, como rutinas de sueño, ejercicio suave y técnicas de relajación.

      En Adictalia podemos orientarte sobre tratamientos integrales para dejar drogas y tabaco, y acompañarte en la gestión de los síntomas de abstinencia y posibles trastornos como el TDAH.

      Llámanos al 900 525 727 y te ayudaremos a seguir avanzando de manera segura. Leer menos

  2. Rosario 29 Ago • 16:45

    Hola, soy Rosario, quiero ayudar a mi hijo de 21 años que consumía marihuana… Hablamos con él y aceptó que se hizo adicción y descubrimos que consumía desde los 16. Tiene 15 días de abstinencia, y sus cambios de caracter son fuertes…

    • Javier 17 Sep • 10:10
      Gracias por compartir tu experiencia, Rosario. Lo que estás viviendo es totalmente comprensible: la abstinencia de marihuana, sobre todo después de años de consumo, puede generar cambios de carácter, irritabilidad o ansiedad.

      Es muy positivo que tu hijo reconozca su adicción y que ya lleve 15 días sin consumir. Eso es... Leer más

      Gracias por compartir tu experiencia, Rosario. Lo que estás viviendo es totalmente comprensible: la abstinencia de marihuana, sobre todo después de años de consumo, puede generar cambios de carácter, irritabilidad o ansiedad.

      Es muy positivo que tu hijo reconozca su adicción y que ya lleve 15 días sin consumir. Eso es un gran logro y muestra que tiene la motivación para seguir adelante. Mantener apoyo familiar, escuchar sin juzgar y animarle a acudir a orientación profesional puede hacer la diferencia.

      En Adictalia podemos orientaros sobre recursos y programas que acompañan a jóvenes en abstinencia, ayudando a manejar estos cambios y prevenir recaídas.

      Llámanos al 900 525 727 y te acompañaremos en este proceso tan difícil. Mucho ánimo ? Leer menos

  3. joan 28 May • 08:37
    Fumo thc en forma de aceite, marihuana, hachis, goldrock, munrock, etc… diariamente desde los 14 años y tengo 27.

    Desde los 16 hasta los 24 he consumido regularmente Cocaina, MDMA en forma de cristal y pastilla, Speed, Tranquilizantes, LSD y de forma esporádica Ketamina, mezcalina, setas y prácticamente cualquier cosa que... Leer más

    Fumo thc en forma de aceite, marihuana, hachis, goldrock, munrock, etc… diariamente desde los 14 años y tengo 27.

    Desde los 16 hasta los 24 he consumido regularmente Cocaina, MDMA en forma de cristal y pastilla, Speed, Tranquilizantes, LSD y de forma esporádica Ketamina, mezcalina, setas y prácticamente cualquier cosa que me pusieran delante.

    Desde los 16 hasta los 24 he estado bebiendo entre 1L y 2L de cerveza diarios + el alcohol duro que me apeteciera; Entre los 20 y los 24 años tuve una época de echar unos 3/4 cubatas diarios mínimo en el bar de abajo de mi casa.

    Dejé las drogas duras por un tema de dinero y de salud prolongada, ya que consumir todo tipo de drogas a la larga PUEDE ser dañino, principalmente si se usan como drogas recreativas para pasárselo «bien». Para sacar el máximo de beneficio a las drogas y no perderte, precisamente se han de usar a modo de aprendizaje, para leer, para componer, para pasear, para tener conversaciones sobre historia, filosofía, medicina y de más. En mi caso siempre supe usarlas bien pero el dinero que gastaba en ellas y las sensaciones que su consumo prolongado me causaba no eran equitativas, no quería pasar a estar consumiendo más y más y más para prácticamente no poder desarrollarme más en los campos que me importaban por culpa de la tolerancia. Y obviamente estar subiendo dosis y acabar consumiendo 5 gramos de cocaína y medio de cristal diariamente por culpa de la tolerancia no era una opción, porque ahí sí que empieza el peligro. Pero cuando no me aportaron lo que empecé buscando en ellas al cabo de los años, simplemente las dejé y seguí fumando porros y bebiendo.

    Las dosis de alcohol las he reducido prácticamente al completo por el simple hecho de que me aburre el alcohol, si bebo por la mañana a la tarde tengo sueño. Si bebo mucho al medio día por la noche me siento lleno y no tengo hambre. He bebido tanta cerveza de pequeño que ahora de más mayor me da “palo” beberla porque sí…… Cuando estoy en una terraza de un bar, a la sombra, pero con calor, ahí si que no me importa beberme 8 cervezas teniendo una buena conversación mientras hecho un cigarro, pero eso sucede quizás solo 3 o 4 veces al mes.

    ¿Conclusión? He experimentado con todo tipo de drogas, he consumido alcohol de forma abusiva; Eso mismo me hizo conocer las drogas, como funcionan, que te hacen sentir y de más, cosa que me aportó muchísimo en la vida a modo cognitivo y de aprendizaje. También me enseñó que la mayoría de gente que habla sobre drogas no tiene ni p*ta idea de que son, que hacen y como sientan a la gente, ya que a NADIE le sienta igual…. La mayoría de gente se come una pastilla y se pone a dar brincos a los 5 minutos cuando las propiedades no han ni empezado a ser absorbidas por el cuerpo y puedes darte cuenta de que casi todo es mental y la gente se pone a actuar como en las películas o como su amigo de turno les ha contado que sientan, hasta que les da el subidón de verdad y se quedan planchados y les sienta mal porque ellos mismos se estaban autoinduciendo a un ciego que no era el de verdad, sino el que ellos se imaginaban que era (Y esto es lo que suele pasar a la mayoría de gente que realmente no son drogadictos, sino chavales y chavalas que de vez puntual salen de fiesta y consumen sin tener ni idea ni haber probado en espacios controlados esas drogas) .

    ¿Culpa de las drogas? No… más bien, culpa de la gente que tomando o sin dejar de tomar drogas decide ser unos idiotas incultos, que no les gusta trabajar ni leer, que ceden a la presión social y les encanta opinar sin tener ni un 5% de experiencia en las cosas que hablan. En mi trabajo prácticamente nadie fuma porros ni se emborracha de forma habitual o al menos eso es lo que dicen.
    ¿Pero sabes lo que si comparten casi todos ellos? Casi ninguno hace deporte de forma regular, más que ir alguna vez a “caminar” como si eso no tuviera que estar ligado con la propia condición de tener 2 piernas o van a gimnasios a hacer ejercicios mal hechos creyéndose que desarrollar el volumen del músculo es lo correcto porque las redes sociales y estigmas en general de la sociedad creen que esa es la forma de estar “Fuerte”, hasta que llego yo con mi cuerpo normal y algo definido prácticamente sin volumen y les enseño lo que mi 1’80m y 78Kg son capaces de hacer a base de manejarme en la montaña y en el agua desarrollando el potencial real del cuerpo humano.
    ¿Sabes en que más coinciden? En que yo debo de ser el único de toda la empresa que JAMAS se ha quejado por trabajar, que JAMAS ha dicho un solo comentario en plan “Que palo madrugar y venir a trabajar” y se me cae la cara de vergüenza cada vez que alguien tiene esa actitud. Cuando me envían a otro país, cuando he de coger el coche para una puesta en marcha a 12 horas, cuando he de estar dibujando o programando a las 7 de la mañana en el taller sin aire acondicionado y entrando sol directo, no me oirás quejarme, sino me verás al pie del cañón feliz por tener un trabajo y poder aprender y superarme cada día.

    Y podría tirarme un buen rato así, hablándote de como me he pasado la vida viendo a la gente diciendo como he de vivir, que las cosas que hago no están bien, que mi vida no es normal pero a la hora de la verdad, llevo desde mucho más joven trabajando y sin una sola queja, desde los 14 años me he buscado la vida y no he pedido un solo euro a mis padres, estoy independizado desde los 23 años, tengo una relación con mi pareja desde los 16 años (Ya son más de 11 años) y jamás lo hemos dejado, puesto cuernos ni de nada, sino que vivimos juntos y felices FUMANDO PORROS DIARIAMENTE LOS DOS y trabajando como los que más y viendo como el resto que se creían unos tíos listos por no fumar ni drogarse ni emborracharse se están comiendo los mocos, viviendo con sus padres, quejándose de todo en vez de apechugar y gastar hasta la última gota de sudor en conseguir lo que se propongan.

    ¿¿Seguimos hablando de mi vida como drogadicto??

    – He sido el mejor de clase desde los 16 a los 21 años que finalicé los estudios.

    – Soy escalador y senderista practicando regularmente estos deportes todas las semanas. Además, en periodos más cálidos practico snorkel regularmente y submarinismo.

    – Llevo trabajando desde los 17 años y en su momento compaginándolo con los estudios, ganándome la vida por mi cuenta desde antes de ser mayor de edad.

    – Actualmente tengo una experiencia de 7 años como proyectista e Ingeniero Eléctrico-Neumático en Tünkers. No tengo título universitario, pero nunca me ha hecho falta para demostrarle a mi jefe y empresa de que estoy echo y que siempre estoy dispuesto a usar toda mi capacidad en ser el mejor ingeniero de la plantilla. Entre todas las funciones que hago, me dedico a la formación de ingenieros que, si están titulados, los cuales se los comen en cualquier trabajo por ser chavales que solo han vivido dentro de los libros sin salir, sin hacer algún delito, sin consumir alguna droga ni nada, viven en su mundo irreal que les vendió su madre de seguridad y confort lleno de miedos.

    – Con 20 años abrí mi propio local de grabación y producción musical + serigrafía + tatuajes a base de trabajo, trabajo, trabajo y más trabajo

    – Compaginando el deporte, con los estudios en su momento, con trabajar me he dedicado desde los 18 a los 24 a organizar conciertos y eventos gratuitos en diferentes ciudades y pueblos para dar oportunidades a artistas en crecimiento y poco conocidos en las que hacía de técnico de sonido, montador de escenarios, gestor de barra, organizador y planificador del evento, etc…..

    y podría tirarme así un buen rato, riéndome echándome otro de las tonterías que decís en el artículo; ¿Quieres que te cuente la realidad? Cada persona elige su camino y esfuerzo sin ningún tipo de excusa; Si te quieres convencer de que fumar porros te hace cosas como perder las ganas de hacer música, de estudiar, de trabajar, de socializar y de más, pues tú mismo, vive la mentira que te apetezca.
    La realidad es que solo has de acercarte a cualquier colegio y preguntar a los chavales de 4º de ESO (que casi ninguno consume regularmente) y preguntarles por sus objetivos, aspiraciones y de más que no van a tener nada de eso, la mayoría van a ser carne de cañón de la sociedad y de sus miedos. Yo con su edad ya era prácticamente un adicto, pero mis respuestas hubieran sido claras: Ser ingeniero eléctrico y pneumático + tener mi propio estudio de grabación y producción musical.

    No me voy a arrepentir de nada de lo que, hecho, he vendido y consumido, he delinquido y reflexionado, he hecho el bien y el mal teniendo claro quien soy, que quería y donde quiero llegar y aquí estoy, fumando uno bien gordo de DRY mientras me planteo si un motor de 0’55KW en estrella puede ser arrancado a través de un módulo IO-Link de entradas seguras. Leer menos

    • Gabriel 12 Jun • 04:51

      Yo también consumo desde los 17 años aproximadamente
      Toda clases de drogas de forma recreativa
      Para mí la vida sin drogas es insulsa

    • Equipo Adictalia 03 Jun • 09:36
      Hola, Joan, gracias por compartir tu historia. Por nuestra parte, sólo podemos decirte que la adicción es una enfermedad que afecta de forma muy diferente a cada persona. Y con mucho menos del consumo que tú has hecho, hay gente que ha destruido su vida. Probablemente, porque el consumo sea... Leer más
      Hola, Joan, gracias por compartir tu historia. Por nuestra parte, sólo podemos decirte que la adicción es una enfermedad que afecta de forma muy diferente a cada persona. Y con mucho menos del consumo que tú has hecho, hay gente que ha destruido su vida. Probablemente, porque el consumo sea la punta del iceberg de esta enfermedad. Lo realmente preocupante es lo que te lleva a consumir, lo que hay detrás, y es lo que te lleva al precipicio. Esto es lo que se aborda sobre todo en los tratamientos.
      Un saludo Leer menos
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