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UN ENEMIGO INVISIBLE

Síndrome amotivacional por consumo de cannabis

Los efectos de la marihuana o el hachís en el cerebro

14 minutos
Publicado el
sindrome amotivacional marihuana y porros

Aparece en este artículo

Luis Miguel Real Psicologo
Psicólogo especialista en adicciones en/de Valencia | Web

Juan sufre lo que se denomina síndrome amotivacional por consumo de cannabis: “un término que se utiliza para describir un conjunto de síntomas cognitivos y comportamentales que pueden surgir en algunas personas que consumen cannabis de manera crónica y prolongada”, explica el psicólogo Luis Miguel Real a Adictalia.

Juan es un joven universitario de 22 años. Antes de empezar a consumir de forma crónica cannabis, Juan era un estudiante destacado en la universidad, siempre participativo en clases y activo en grupos de estudio. Además, era un apasionado de la guitarra y solía tocar en un grupo con sus amigos los fines de semana. Era conocido por su energía y entusiasmo, siempre planeando viajes, salidas y actividades con sus amigos y familiares. Tenía metas claras: quería terminar su carrera con honores y hacer un máster en el extranjero.

Un día, Juan comenzó a consumir cannabis de manera ocasional en fiestas; fue durante su segundo año de universidad. Con el tiempo, este consumo se volvió más frecuente, pasando a ser diario. Al cabo de un año, los cambios en su comportamiento empezaron a ser notorios, en diferentes aspectos de su vida:

  • Estudios: Juan empezó a faltar a clases con regularidad. Cuando asistía, se le veía distraído y desinteresado. Sus notas, que antes eran sobresalientes, empezaron a decaer. Dejó de participar en los grupos de estudio y postergaba constantemente la entrega de trabajos y proyectos.
  • Pasatiempos y aficiones: Abandonó su grupo de música, argumentando que «ya no le encontraba sentido». Su guitarra, que antes era su compañera inseparable, ahora acumulaba polvo en un rincón de su habitación.
  • Relaciones Sociales: Juan comenzó a aislarse de sus amigos y familiares. Evitaba compromisos, reuniones y cualquier actividad que requiriera esfuerzo o planificación. Sus amigos notaron que, cuando se juntaban, Juan parecía apático y desinteresado en las conversaciones.
  • Metas y Futuro: Las aspiraciones de Juan de terminar con honores y estudiar en el extranjero se desvanecieron. Cuando se le preguntaba sobre sus planes a futuro, respondía con evasivas o simplemente decía que «no lo había pensado».
  • Comportamiento Cotidiano: Juan pasaba la mayor parte del día en su habitación, muchas veces consumiendo cannabis. Mostraba poco interés en actividades diarias básicas como cocinar, limpiar o incluso cuidar su higiene personal.

Los amigos y familiares de Juan estaban preocupados por su drástico cambio de comportamiento. Lo que antes era un joven lleno de vida y aspiraciones, ahora parecía una sombra de lo que fue. Después de varias conversaciones y apoyo, decidieron buscar ayuda profesional para Juan, sospechando que podría estar enfrentando el síndrome amotivacional debido a su consumo crónico de cannabis.

Características

¿Qué es el síndrome amotivacional por consumo de cannabis, cuáles son sus características? 

Es importante mencionar que no todos los consumidores de cannabis experimentarán este síndrome, pero es una preocupación relevante en el ámbito clínico y terapéutico.

Características del Síndrome Amotivacional:

  • Falta de Motivación: Como su nombre indica, una de las características principales es una notable disminución en la motivación para realizar actividades diarias, ya sean laborales, académicas o recreativas. Por ejemplo, una persona que antes disfrutaba de salir a correr por las mañanas, podría empezar a postergarlo o evitarlo por completo.
  • Apatía: Junto con la falta de motivación, se puede observar una indiferencia general hacia diversos aspectos de la vida. Esta apatía puede manifestarse en la falta de interés por socializar, participar en actividades familiares o perseguir metas personales.
  • Dificultades Cognitivas: Algunos estudios, como los realizados por Pope et al. (1995), han señalado que el consumo crónico de cannabis puede estar asociado con déficits en la memoria, la atención y la capacidad de procesamiento de información. Un ejemplo podría ser alguien que olvida citas importantes o tiene dificultades para concentrarse en una tarea.
  • Disminución del Rendimiento Académico o Laboral: Relacionado con los puntos anteriores, es común observar una disminución en el rendimiento en el trabajo o en los estudios. Esto puede ser el resultado de la combinación de falta de motivación, apatía y dificultades cognitivas.
  • Anhedonia: Es la incapacidad para experimentar placer en actividades que antes resultaban gratificantes. Por ejemplo, alguien que solía disfrutar de la música podría encontrarla indiferente o incluso molesta.
  • Cambios en la Personalidad: Algunos familiares o amigos cercanos pueden notar cambios en la personalidad del consumidor, como un comportamiento más retraído, menos comunicativo o incluso irritable.
  • Desinterés por el Futuro: Las personas con síndrome amotivacional pueden mostrar poco interés en planificar o pensar en el futuro, viviendo más en el «aquí y ahora» sin preocuparse por las consecuencias a largo plazo de sus acciones.

La relación exacta entre el consumo de cannabis y el síndrome amotivacional no está completamente esclarecida. Pero se cree que el THC (tetrahidrocannabinol), el principal compuesto psicoactivo del cannabis, puede influir en el sistema de recompensa del cerebro, alterando la liberación de neurotransmisores como la dopamina, que juega un papel crucial en la motivación y el placer.

Causas

¿Por qué se produce el síndrome amotivacional, cuáles serían las causas fisiológicas?

El síndrome amotivacional asociado al consumo crónico de cannabis es un tema de investigación en constante evolución. Pero se han identificado varias causas fisiológicas y mecanismos que podrían estar detrás de este fenómeno. A continuación, te presento una explicación detallada basada en la evidencia científica actual:

  • Sistema Endocannabinoide: El cuerpo humano tiene un sistema endocannabinoide, que está involucrado en una variedad de funciones, incluyendo el apetito, el dolor, el estado de ánimo y la memoria. El THC, el principal compuesto psicoactivo del cannabis, actúa sobre los receptores CB1 y CB2 de este sistema. Un consumo crónico puede llevar a una desregulación de este sistema, afectando la liberación de neurotransmisores y alterando funciones cerebrales clave.
  • Alteración de Neurotransmisores: El cannabis afecta la liberación y reabsorción de neurotransmisores como la dopamina y el GABA. La dopamina, en particular, juega un papel crucial en la motivación y la recompensa. Un consumo crónico puede llevar a una disminución en la liberación de dopamina, lo que podría explicar la falta de motivación y el desinterés en actividades que antes eran placenteras.
  • Cambios en la Estructura Cerebral: Algunos estudios han mostrado que el consumo crónico de cannabis puede ocasionar cambios en áreas del cerebro relacionadas con la motivación, como el núcleo accumbens y el hipocampo. Estos cambios pueden afectar a la capacidad del individuo para sentir placer, motivarse y establecer prioridades.
  • Desregulación del Ciclo del Sueño: El cannabis puede alterar el ciclo del sueño, en particular la fase de sueño REM, que es esencial para el descanso y la consolidación de la memoria. Un sueño de mala calidad puede llevar a fatiga crónica, falta de energía y, por ende, a una disminución en la motivación.
  • Tolerancia: Con el tiempo, el cuerpo se acostumbra a la presencia constante de cannabis, lo que lleva a una necesidad de consumir cantidades cada vez mayores para obtener el mismo efecto (tolerancia). Esta adaptación del cerebro puede llevar a una mayor apatía y falta de motivación cuando el individuo no está bajo los efectos de la droga.
Factores que contribuyen a su aparición

¿Qué condiciones de consumo deben darse para que se produzca este síndrome: tiempo y frecuencia de consumo mínimos, rasgos personales…? 

El síndrome amotivacional asociado al consumo de cannabis es un fenómeno complejo y no hay un único patrón de consumo que garantice su aparición. Sin embargo, hay ciertos factores y condiciones que se han identificado como potencialmente contribuyentes:

Duración y Frecuencia del Consumo:

  • Consumo crónico: Aunque no hay un tiempo específico establecido, el riesgo de desarrollar el síndrome amotivacional parece aumentar con el consumo prolongado de cannabis. Hablamos de meses o años de consumo regular.
  • Frecuencia: El consumo diario o casi diario de cannabis se ha asociado con un mayor riesgo de desarrollar síntomas amotivacionales.

Edad de inicio

  • Las personas que comienzan a consumir cannabis en la adolescencia tienen un mayor riesgo de desarrollar el síndrome amotivacional en la adultez. El cerebro adolescente todavía está en desarrollo, y el consumo de sustancias durante este período crítico puede tener efectos duraderos en la estructura y función cerebral.

Cantidad de THC:

  • El THC es el principal compuesto psicoactivo del cannabis. Las variedades de cannabis con altos niveles de THC parecen estar más asociadas con el síndrome amotivacional. El consumo de grandes cantidades de THC de manera regular puede intensificar los efectos sobre la motivación.

Rasgos personales y genéticos:

  • Algunas personas pueden tener una predisposición genética o biológica que las hace más susceptibles al síndrome amotivacional.
  • Los individuos con ciertos rasgos de personalidad o con historias de trastornos del estado de ánimo, ansiedad o trastornos de la personalidad pueden ser más vulnerables.

Factores ambientales:

  • El entorno en el que se consume cannabis puede influir. Por ejemplo, si una persona está en un entorno donde la apatía y la falta de motivación son la norma, es más probable que desarrolle síntomas amotivacionales.
  • La presencia de factores estresantes, como problemas familiares, laborales o académicos, puede exacerbar los efectos del cannabis en la motivación.

Consumo concomitante de otras sustancias:

  • El consumo simultáneo de cannabis con otras drogas, especialmente depresoras del sistema nervioso central como el alcohol, puede potenciar los efectos amotivacionales.
La relación con el THC
sindrome amotivacional por consumo de porros
El THC puede influir en el sistema de recompensa del cerebro, alterando la liberación de neurotransmisores como la dopamina, que juega un papel crucial en la motivación y el placer.

¿Cómo se relaciona el síndrome amotivacional con el THC?

El THC (tetrahidrocannabinol) es el principal compuesto psicoactivo del cannabis y juega un papel central en la relación entre el consumo de esta planta y el síndrome amotivacional. A continuación, te explico cómo se relaciona el THC con este síndrome desde una perspectiva basada en años de experiencia en terapia cognitivo-conductual con adictos:

Efectos agudos del THC en el cerebro:

  • Cuando una persona consume cannabis, el THC interactúa con el sistema endocanabinoide del cerebro, un sistema que está involucrado en una variedad de funciones, incluyendo el apetito, el dolor, el estado de ánimo y la memoria. El THC se une a los receptores CB1, que se encuentran principalmente en el cerebro, produciendo los efectos psicoactivos característicos del cannabis, como la euforia o el «colocón».

Alteración del sistema de recompensa:

  • El THC estimula la liberación de dopamina, un neurotransmisor relacionado con el placer, la recompensa y la motivación. Con el consumo crónico y frecuente de cannabis, este sistema de recompensa puede desensibilizarse, lo que significa que se necesita más THC para obtener el mismo efecto (tolerancia) y que, en ausencia de THC, los niveles de dopamina pueden disminuir. Esta reducción en la dopamina puede estar relacionada con la falta de motivación y el desinterés que caracterizan al síndrome amotivacional.

Efectos a largo plazo en la estructura y función cerebral:

  • Estudios de neuroimagen han mostrado que el consumo crónico de cannabis puede originar cambios en áreas del cerebro relacionadas con la motivación, como el núcleo accumbens y el hipocampo. Estos cambios pueden contribuir al síndrome amotivacional al alterar la forma en que el cerebro procesa las recompensas y responde a los estímulos motivacionales.

Efectos cognitivos:

  • El THC puede afectar la memoria, la atención y la capacidad de procesar información. Estas alteraciones cognitivas pueden contribuir a la apatía y la falta de iniciativa observadas en el síndrome amotivacional. Por ejemplo, si una persona tiene dificultades para concentrarse o recordar tareas, es menos probable que se sienta motivada para llevar a cabo actividades o perseguir objetivos.

Efectos emocionales:

  • Además de los efectos cognitivos, el THC puede influir en el estado de ánimo. Algunas personas experimentan síntomas de ansiedad o depresión con el consumo crónico de cannabis, lo que puede exacerbar la falta de motivación y el desinterés en actividades previamente placenteras.

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Tratamiento

¿Cómo superar el síndrome amotivacional por cannabis?

Superar el síndrome amotivacional por cannabis requiere un enfoque multifacético que combine intervenciones terapéuticas, cambios en el estilo de vida y, en algunos casos, apoyo farmacológico. Basándome en años de experiencia en terapia cognitivo-conductual con adictos, te presento un enfoque detallado sobre cómo abordar y superar este síndrome:

  1. Evaluación inicial: Antes de comenzar cualquier tratamiento, es esencial realizar una evaluación exhaustiva para determinar la gravedad del síndrome, el patrón de consumo de cannabis, la presencia de otros trastornos mentales y las áreas de la vida del paciente que se ven más afectadas.
  2. Desintoxicación: El primer paso es interrumpir el consumo de cannabis, y alejar a la persona de los entornos y personas que fomentasen el consumo en el pasado. Dependiendo de la gravedad de la dependencia, esto puede requerir una desintoxicación supervisada en un entorno clínico para manejar los síntomas de abstinencia.
  3. Terapia cognitivo-conductual (TCC): La TCC es una de las terapias más efectivas para tratar las adicciones. Ayuda a los pacientes a identificar y cambiar patrones de pensamiento y comportamiento que contribuyen al consumo de cannabis y al síndrome amotivacional. Por ejemplo, un paciente puede aprender a identificar pensamientos automáticos negativos («No puedo hacer nada sin fumar») y reemplazarlos por pensamientos más adaptativos («Puedo enfrentar desafíos sin depender del cannabis»).
  4. Terapia motivacional: Esta terapia se centra en fortalecer la motivación interna del paciente para cambiar. A través de la exploración y resolución de ambivalencias, el paciente puede encontrar razones personales para dejar el cannabis y superar la amotivación.
  5. Desarrollo de habilidades: Los pacientes pueden beneficiarse de aprender habilidades de afrontamiento para manejar el estrés, la ansiedad y otros desencadenantes que pueden llevar al consumo de cannabis. Además, las habilidades de manejo del tiempo y organización pueden ser útiles para aquellos que luchan con la procrastinación y la falta de dirección.
  6. Terapia grupal: Participar en grupos de apoyo o terapia grupal puede proporcionar a los pacientes un sentido de comunidad y comprensión. Escuchar y compartir experiencias con otros que enfrentan desafíos similares puede ser una fuente valiosa de apoyo y motivación.
  7. Intervenciones farmacológicas: Aunque no existe un medicamento específico para tratar el síndrome amotivacional por cannabis, algunos medicamentos pueden ser útiles para tratar síntomas coexistentes, como la ansiedad o la depresión.
  8. Seguimiento y prevención de recaídas: Una vez que el paciente ha completado un programa de tratamiento, es crucial continuar con sesiones de seguimiento para monitorear el progreso y abordar cualquier desafío que pueda surgir. La prevención de recaídas es una parte esencial de este proceso, y el paciente puede aprender técnicas y estrategias para evitar volver al consumo de cannabis.
  9. Valoración de resultados: A lo largo del tratamiento, es esencial evaluar regularmente el progreso del paciente. Esto puede hacerse a través de cuestionarios, entrevistas y observaciones clínicas. Estas evaluaciones permiten ajustar el tratamiento según sea necesario y asegurar que el paciente esté avanzando hacia sus objetivos.
Duración

¿Cuánto tiempo dura el síndrome amotivacional?

El síndrome amotivacional causado por el consumo crónico de cannabis puede variar en duración dependiendo de la persona. Generalmente, se observan tres fases:

  • Fase aguda de abstinencia: Dura de unos días a varias semanas. Se presentan síntomas como irritabilidad, ansiedad e insomnio.
  • Fase de recuperación temprana: Las primeras semanas o meses tras dejar el consumo, la persona comienza a recuperar motivación y energía, aunque no completamente.
  • Recuperación a largo plazo: Puede llevar desde meses hasta años para que la persona se recupere completamente.

La duración exacta depende de factores como la cantidad y frecuencia del consumo previo, la participación en terapia, y el apoyo de familiares y amigos.

La adicción al cannabis se puede superar con la ayuda adecuada,
no tengas miedo de pedir ayuda
.

Consecuencias

¿Qué consecuencias tiene a largo plazo el síndrome amotivacional?

El síndrome amotivacional relacionado con el consumo crónico de cannabis puede tener varias consecuencias a largo plazo si no se aborda adecuadamente:

  • Dificultades laborales y académicas: La falta de motivación y energía puede llevar a un rendimiento pobre en el trabajo o en los estudios, lo que puede resultar en pérdida de empleo o fracaso académico.
  • Relaciones interpersonales afectadas: La apatía y la falta de interés pueden causar tensiones en las relaciones familiares, de pareja y amistades, ya que la persona puede parecer desinteresada o distante.
  • Baja autoestima: La incapacidad de cumplir con las responsabilidades y metas personales puede llevar a sentimientos de inutilidad o baja autoestima.
  • Problemas de salud mental: El síndrome puede exacerbar o contribuir a trastornos como la depresión, ansiedad o anhedonia (incapacidad para sentir placer).
  • Desarrollo de otras adicciones: Algunas personas pueden buscar otras sustancias o comportamientos adictivos para llenar el vacío o aliviar los síntomas del síndrome amotivacional.
  • Problemas cognitivos: Aunque se necesita más investigación, algunos estudios sugieren que el consumo crónico de cannabis puede afectar la memoria, la atención y otras funciones cognitivas, lo que puede ser exacerbado por el síndrome amotivacional.
  • Dificultades en la toma de decisiones: La falta de motivación y el pensamiento nublado pueden dificultar la toma de decisiones, lo que puede llevar a la procrastinación y la evitación.
¿Sólo lo produce el cannabis?

¿El síndrome amotivacional se produce sólo con el consumo de cannabis? 

El síndrome amotivacional es un término que se ha utilizado para describir una disminución en la motivación y en el interés por actividades previamente placenteras, acompañado de apatía, dificultad para concentrarse y realizar tareas, y una disminución en el rendimiento académico o laboral. Aunque históricamente se ha asociado con el consumo crónico de cannabis, es importante aclarar varios puntos:

  • No exclusivo del cannabis: Aunque el síndrome amotivacional se ha vinculado con el consumo prolongado de cannabis, no es exclusivo de esta sustancia. Puede observarse en personas con depresión, trastornos de ansiedad, o como efecto secundario de ciertos medicamentos. También puede estar relacionado con otras drogas o con condiciones médicas.
  • Evidencia mixta: La relación entre el consumo de cannabis y el síndrome amotivacional ha sido objeto de debate en la literatura científica. Algunos estudios sugieren una relación clara, mientras que otros no encuentran una conexión directa. Por ejemplo, el consumo crónico de cannabis puede estar asociado con síntomas amotivacionales, pero estos síntomas también podrían estar influenciados por otros factores, como la depresión (que también puede ser influida por el consumo de cannabis).
  • Factores individuales: No todos los consumidores de cannabis experimentan síntomas amotivacionales. La aparición de este síndrome puede depender de factores individuales, como la predisposición genética, la presencia de trastornos mentales coexistentes, la edad de inicio del consumo, y la cantidad y frecuencia de uso.
  • Ejemplo práctico: Imagina a Juan, un estudiante universitario que consume cannabis regularmente. Comienza a notar que le cuesta más concentrarse en sus estudios y ha perdido interés en salir con amigos o practicar deportes, actividades que antes disfrutaba. Podría ser fácil atribuir estos síntomas al consumo de cannabis, pero también es posible que Juan esté experimentando un episodio depresivo o que esté enfrentando otros desafíos en su vida que afecten su motivación.
Cada vez más THC en la planta de cannabis

En este sentido, teniendo en cuenta que el cannabis actual tiene más carga de THC, ¿es más frecuente evidenciar pacientes con este síndrome?

El contenido de THC (tetrahidrocannabinol) en el cannabis ha aumentado en las últimas décadas. El THC es el principal compuesto psicoactivo del cannabis y es responsable de la mayoría de los efectos eufóricos y psicotrópicos de la planta. A medida que el contenido de THC en el cannabis ha aumentado, también ha crecido la preocupación sobre los posibles efectos adversos en la salud mental de los consumidores.

En relación con el síndrome amotivacional y el aumento del contenido de THC en el cannabis:

  • Mayor potencia: Es cierto que muchas variedades de cannabis que se venden hoy en día tienen un mayor contenido de THC en comparación con las de décadas anteriores. Esto puede llevar a efectos más intensos y a una mayor probabilidad de experimentar efectos secundarios no deseados.
  • Riesgo aumentado: Con un mayor contenido de THC, existe un riesgo potencialmente mayor de experimentar síntomas amotivacionales, especialmente en consumidores frecuentes o en aquellos que comienzan a consumir cannabis a una edad temprana. Sin embargo, la relación directa entre el aumento del THC y el síndrome amotivacional aún se está investigando.
  • Otros factores a considerar: Aunque el contenido de THC es una variable importante, hay otros factores que pueden influir en la aparición del síndrome amotivacional, como la predisposición genética, la presencia de trastornos mentales coexistentes, y el uso simultáneo de otras sustancias.
  • Ejemplo práctico: Imagina a dos personas, Ana y Pedro. Ana consume cannabis con un alto contenido de THC ocasionalmente y no presenta síntomas amotivacionales. Pedro, por otro lado, consume la misma variedad de cannabis, pero de manera más frecuente, y ha comenzado a mostrar signos de apatía y falta de interés en sus actividades diarias. Esto ilustra cómo la frecuencia de consumo y otros factores individuales como la genética pueden influir en la aparición del síndrome.
El impacto en la adolescencia

¿Este síndrome se evidencia más en jóvenes que en adultos? 

Sí, el síndrome amotivacional se evidencia más en jóvenes que en adultos. Las razones principales son:

  • El cerebro de los jóvenes aún está en desarrollo, especialmente áreas relacionadas con la toma de decisiones y el control de impulsos.
  • Los adolescentes son más vulnerables a los efectos neuropsicológicos del cannabis.
  • Comenzar a consumir cannabis a una edad temprana aumenta el riesgo de problemas de salud mental, incluido el síndrome amotivacional.

Por lo tanto, los jóvenes son más susceptibles a este síndrome en comparación con los adultos.

¿Hay más posibilidades de desarrollarlo si se empieza a consumir cannabis en la adolescencia que en la edad adulta? 

Sí, hay más posibilidades de desarrollar el síndrome amotivacional si se empieza a consumir cannabis en la adolescencia que en la edad adulta. La adolescencia es una etapa crítica de desarrollo cerebral, y el consumo de cannabis durante este período puede interferir con este proceso, aumentando el riesgo de síntomas amotivacionales y otros problemas de salud mental.

¿Por qué se dice que empezar a consumir cannabis durante la adolescencia, incluso antes de los 25, conlleva más riesgos? 

Claro, empezar a consumir cannabis durante la adolescencia o antes de los 25 años conlleva más riesgos porque:

  • El cerebro aún está en desarrollo, especialmente áreas clave como la corteza prefrontal.
  • Hay una mayor susceptibilidad a los efectos del THC en el cerebro joven.
  • Aumenta el riesgo de adicción y problemas de salud mental.
  • Puede afectar el rendimiento académico y social.

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Redacción

Equipo Adictalia
Comité Editorial | comunicacion@adictalia.es

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  1. Liliana 14 Jun • 19:53

    Muy onteresante. Para los que dicen que el consumo es menos peligrosos wue otros , aceptados socialmente como el alcohol..

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