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¿Qué es un bebedor social?

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bebedor social en fiestas

9 rasgos que definen a personas con este tipo de alcoholismo

Foto de cabecera: cottonbro en Pexels

El consumo de alcohol en encuentros sociales representa una costumbre ampliamente aceptada en España, y en gran parte del mundo. Pero lo cierto es que hay personas que no pueden dejar de beber en estas circunstancias, que pierden el control, y terminan alcoholizadas, incluso en estado grave. Se trata de un perfil de alcoholismo conocido como “bebedor social”.

Como siempre, gran parte del problema para determinar cuándo un hábito deja de ser saludable es que los límites son siempre subjetivos y dependen de las costumbres y creencias sociales. Esto es: de lo que la mayoría acepta como normal. Incluso, cuando las consecuencias físicas y sociales de esas prácticas se pongan en evidencia por parte de un sector especializado.

Manuel Bobis
Manuel Bobis, psicólogo especializado en adicciones, residente en Sevilla, explica qué es un bebedor soscial.

Con qué frecuencia y cuánto beber para mantenerse dentro de la zona de consumo sin riesgos consituye un tema de amplio debate sobre el que existen diversas hipótesis. Según la web del Ministerio de Sanidad, el ejemplo bastante frecuente en España de una persona que toma una copa de vino y un chupito en la comida y, al salir del trabajo, se bebe dos cervezas, implica una práctica de consumo de riesgo (ver la infografía al final del artículo).

Por su parte, el psicólogo Manuel Bobis Reinoso, de Sevilla, considera que esto “dependerá de la cantidad de gramos de alcohol que ingiere la persona y de si se está desarrollando una dependencia psicológica al alcohol”.

Manuel Bobis Reinoso (ver su ficha en el directorio de psicólogos especialistas en adicciones) define en esta entrevista los principales rasgos que caracterizan a un bebedor social o una bebedora social. Y explica cómo debe proceder la familia si detecta que un miembro responde a este perfil.

Definición de bebedor social: nueve rasgos que le caracterizan

1. Una persona con problemas para inhibirse en la cantidad de alcohol que ingiere cuando se encuentra en entornos de sociabilidad: fiestas, eventos, reuniones, citas…

El bebedor social es una persona que no ha desarrollado una dependencia del alcohol ni física ni mental, aunque su hábito de beber alcohol sí le causa problemas familiares, laborales y sociales. Son personas que no suelen tener bebidas alcohólicas en casa, comen con agua o refrescos, no se acuerdan para nada de esta sustancia en toda la semana. Pero cuando salen a divertirse con amistades y comienzan a beber lo hacen de forma compulsiva. Incluso son incapaces de parar y acaban con intoxicaciones etílicas graves que les conduce a perder el sentido.

2. A diferencia de la persona que sufre alcoholismo, puede pasar toda la semana sin beber

¿Cuáles son las diferencias entre bebedor social y alcohólico?

Un alcohólico es una persona que ha desarrollado una dependencia al alcohol tanto física como psicológica. Necesita ingerir diariamente una cantidad nociva de alcohol para sentirse bien. Dicha cantidad nociva diaria va minando la salud de la persona, y puede provocarle enfermedades tan graves como hepatitis, cirrosis, pancreatitis o cáncer, entre otras.

El alcohólico puede tener problemas familiares, sociales o laborales, pero no necesariamente. Para que se entienda esto último: puede ser una persona que bebe en demasía a diario pero que puede no emborrachas e, incluso, al día siguiente realizar su trabajo con normalidad. Por eso decimos que es un alcohólico al que la sustancia no le causa problemas sociales. Su problema fundamental está en la dependencia al alcohol, el ser incapaz de contenerse, pese al daño físico que está sufriendo.

Un bebedor social, por el contrario, es una persona que no bebe diariamente ni tiene dependencia del alcohol. Pero cuando bebe en compañía de otras personas, la sustancia le causa graves problemas sociales. Son personas que pueden acabar tiradas en la calle. Personas a quienes sus familiares tienen que ir a recoger a menudo después de una reunión social, porque acaban sin poder mantenerse en pie. Y faltan al trabajo al día siguiente.

Si bien la salud de estas personas también corre riesgos, pues toda borrachera es nociva, su problema fundamental se centra en el ámbito social.

3. Su problema fundamental con la incontinencia para beber afecta al ámbito social y laboral, antes que a su salud física

Tipos de alcoholismo

Podemos clasificar entonces diferentes tipos de personas con alcoholismo:

  • La dependiente psicológicamente del alcohol, que consume una cantidad nociva a diario, la cual que mina su salud. Puede tener problemas sociales o no.
  • La persona considerada bebedor social, no dependiente psicológicamente del alcohol en su vida cotidiana. Es decir, que puede pasar perfectamente sin beber toda la semana. Su problema fundamental se encuentra en el ámbito social, ya que cuando sale y comienza a beber es incapaz de parar.

4. Sufre problemas familiares, económicos, laborales, de imagen personal, de autoestima

¿Qué problemas supone ser un bebedor social, desde el punto de vista psicológico, pero también físico y social?

  • Problemas familiares. A menudo los familiares tienen que ir a buscar al bebedor social absolutamente ebrio con lo que ello conlleva de molestias y desagrado.
  • Económicos. El bebedor social gasta grandes cantidades de dinero en alcohol.
  • Laborales. Es muy frecuente que el bebedor social se vea afectado en su vida laboral por no acudir al trabajo o hacerlo bajo los efectos de resacas incapacitantes.
  • Imagen. No es rara la imagen del bebedor social tirado en el suelo con los pantalones mojados por los orines.
  • Autoestima. El bebedor social suele verse afectado en su autoestima.
  • Físicos. Los riesgos que conlleva una intoxicación grave por consumo del alcohol, que puede desembocar en un coma etílico.

5. Un perfil de bebedor social o bebedora social puede derivar en uno de alcoholismo

¿Cuándo un bebedor social se considera alcohólico?

¿Puede un bebedor social transformarse en una persona que sufre alcoholismo? ¿De qué dependerá esto?

Sí. La diferencia está en la dependencia psicológica del alcohol. Un bebedor social de fines de semana, que durante los días entre semana no bebe nada, puede comenzar a desarrollar esa dependencia, que desembocará en una necesidad diaria de consumo de alcohol.

mujer con perfil de bebedor social
Una persona con perfil de bebedor social pierde el control sobre el consumo de alcohol y suele terminar sus encuentros sociales en estado de ebriedad o incluso de inconsciencia. Foto de Julia Larson.

6. Mientras que el bebedor social necesita beber en contextos sociales, la persona alcohólica siente vacío si no bebe a diario y está obsesionada con la sustancia

Bebedor social y alcoholismo

Algunas señales que indican que se está gestando una adicción al alcohol:

  • Sensación de tristeza y de vacío si no se bebe. Este hecho se cumple en cualquier contexto social, ya sean fiestas, visitas momentáneas o eventos. Cualquier momento en el que no se pueda beber se experimenta como algo que produce malestar, sobre todo cuando hay botellas a la vista.
  • Beber cada vez con mayor frecuencia. El consumo de alcohol pasa a ser tan cotidiano que resulta extraño beber algo que no contenga alcohol. Personas con este problema empiezan a considerar que bebidas de poca graduación, como la cerveza, no son bebidas alcohólicas “verdaderas” y, por tanto, tienen una excusa para consumir más.
  • Asegurarse de que quedan botellas de sobras se convierte en un quehacer cotidiano. Requiere un cierto tiempo, pero se considera que quedarse sin reserva es lo peor que puede pasar.
  • Beber rápido. Suele apreciarse en reuniones y es uno de los signos más llamativos que alertan de la adicción al alcohol. La acción de beber, según su opinión, es en sí misma una de las tareas principales de la reunión, y no hay tiempo que perder. Las personas que sufren adición al alcohol estructuran su vida social alrededor de las reuniones en las que, por defecto, se bebe. De esta manera, se irá deteriorando progresivamente el contacto con las personas abstemias o que beban poco.

7. Un bebedor social experimenta ansiedad, depresión, problemas familiares, pérdida de trabajo…

Tipos de problemas que manifiestan las personas bebedoras sociales:

  • Ansiedades
  • Depresiones
  • Discusiones familiares
  • Problemas económicos
  • Separaciones
  • Pérdida de trabajo
  • Accidentes
  • Ser víctimas de robos.

8. La familia debe alertar al bebedor social de que tiene un problema y que debe empezar a tratarse antes de que sea demasiado tarde

Cuando tenemos a un bebedor social en la familia, ¿qué podemos hacer para evitar que esta persona desarrolle un problema de alcoholismo más severo?

Hacerle comprender que tiene un problema serio. En el momento en el que el paciente comprende qué es lo que le ocurre y acepta que tiene que cambiar, que necesita ayuda, se puede iniciar el tratamiento. Este proceso terapéutico suele ofrecer muy buenos resultados en un corto espacio de tiempo, sobre todo si no se ha comenzado a desarrollar la dependencia psicológica al alcohol.

9. Aunque se habla de un tipo de consumo “seguro”, estudios recientes advierten de que toda ingesta de alcohol tiene efectos nocivos en el organismo.

¿Qué consecuencias para la salud tiene a largo plazo beber alcohol diariamente en cantidades pequeñas, es decir: uno o dos tercios diarios o una o dos copas de vino?

Sobre este aspecto existen grandes controversias. Por un lado, se asegura que un consumo diario moderado del alcohol no destilado (cerveza o vino), es incluso beneficioso para la salud por sus efectos vasodilatadores y antioxidantes.

Recientemente se han dado a conocer estudios en los que se demuestra que cualquier cantidad de alcohol ingerida diariamente, aun en pequeñas cantidades, aumenta el riesgo de padecer cáncer.

Entonces, ¿cuál es la medida “segura” de consumo de alcohol?

Hablar de gramos de alcohol resulta difícil de comprender para la población, por lo que prefiero hablar de unidades del alcohol. Un vaso de cerveza de 250ml o una copa normal de vino equivalen a una unidad de alcohol. Una copa normal de licor destilado (ron, ginebra, whisky, vodka, coñac, anis, etc.) equivale a dos unidades de alcohol. Hasta ahora se ha considerado como un consumo diario seguro un máximo de tres unidades de alcohol.

cuánto alcohol consumir sin riesgos

«Me encuentro en consulta con niños de 14 años que admiten que consumen marihuana diariamente»

Una reflexión sobre la aceptación social de los porros

Cada vez son más las personas que se preguntan si, con el tiempo, la marihuana se convertirá en una droga cuyos efectos nocivos pasen desapercibidos (o ignorados) por la sociedad, como ocurre con el alcohol. En otras palabras, que se termine por normalizar el consumo de una sustancia subestimando sus efectos. ¿No es acaso lo que ocurre con el consumo de alcohol, cada vez más presente en exceso a edades tempranas?

Sobre esta normalización del consumo de cannabis, también consultamos al psicólogo Manuel Bobis.

Hay quienes piensan que en España se condena injustamente el consumo de marihuana y se exageran y hasta “inventan” sus riesgos sobre la salud. ¿Qué reflexión puede hacer al respecto?

– La adicción a los cannabinoides suele ser una adicción muy potente que una vez consolidada es trabajosa de erradicar del paciente. El consumo diario de cannabinoides es muy peligroso para la salud, sobre todo mental. Resulta vergonzoso observar con la benevolencia que se trata en los medios el consumo de marihuana o de hachís. Se habla incluso de consumo terapéutico y de la posibilidad de legalización.

Esta circunstancia está provocando que la población no esté suficientemente informada de los gravísimos riesgos que conlleva el consumo diario de cannabinoides. Se toma como algo natural,  levemente dañino, cuando esto no es así.

Nos estamos enfrentando a un problema social de enormes dimensiones. La edad de inicio en el consumo de cannabinoides es cada vez menor. De hecho, me encuentro en consulta con niños de catorce o quince años que admiten que consumen diariamente, que lo toman como algo normal, no nocivo y que no están dispuestos a dejarlo.

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