Combinar drogas y sexo: causas y consecuencias
La relación entre sustancias y sexualidad es antigua y está rodeada de mitos
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La práctica de combinar drogas y sexo data ya del antiguo Egipto o el imperio Romano, y llega, claro, hasta la actualidad. Pero los motivos por los que las personas combinan ambos estímulos son muy diversos y complejos: van desde la búsqueda de la desinhibición para mantener relaciones íntimas, hasta la percepción de aumento de deseo y de placer, pasando por la sencilla intención de experimentar o la más triste necesidad de drogarse para poder tener sexo.
Esta diversidad de causas responde, entre otros aspectos, al perfil de consumo de la persona. No es lo mismo un individuo no consumidor o que lo hace ocasionalmente, y que busca descubrir nuevas sensaciones, que alguien con adicción, quien se ha acostumbrado a asociar la gratificación del sexo y las drogas.
Variarán asimismo las consecuencias de esa combinación según el perfil de consumo de la persona y el tipo de sustancia. En personas adictas, los estudios indican que el coctel termina perjudicando la función sexual, sea la droga que sea. Y cuando se trata de perfiles no dependientes, otras revisiones bibliográficas advierten que la mayoría de sustancias pueden modificar negativamente alguna de las fases sexuales: deseo, placer, excitación y orgasmo.
Las sustancias pueden ser de tres tipos: estimulantes (cocaína, anfetamina, nicotina), alucinógenas (LSD o Marihuana) o depresoras (alcohol, opioides…). Todas afectan al sistema nervioso central y modifican de alguna manera la función de los centros cerebrales relacionados con la actividad sexual. Algunas personas no dependientes pueden, con alguna de ellas, sentir mayor gratificación o nuevas sensaciones cuando combinan sexo y drogas. Pero también sufrir malas experiencias.
Ahora bien, todo lo expuesto hasta aquí aborda el tema de la combinación de sexo y drogas desde un enfoque meramente químico-farmacológico, es decir, según la respuesta fisiológica de las personas. Pero, como se desprende de la entrevista que el CIA de Adictalia realizó a la sexóloga Milena Marinova, tanto la sexualidad como el consumo de sustancias tienen trasfondos sociales y culturales, no son sólo respuestas biológicas.
Esto significa que, tanto el sexo como la ingesta de drogas, también responden a las características psicológicas de las personas, a sus creencias y a las tendencias culturales de su comunidad. Todos estos aspectos influyen en la manera que una persona percibe y experimenta el sexo y las drogas. Y, por tanto, pueden afectar en sus efectos, más allá de los mecanismos fisiológicos.
Entendiendo la relación drogas-sexoEl consumo de drogas y la sexualidad: mucho más que impulsos biológicos
– ¿Cómo define el consumo de drogas?
– El consumo de drogas o sustancias con efectos psicoactivos es tan variado como complejo de describir en cuanto a causas y finalidades. Una persona puede consumir de manera ocasional, con fines recreativos, mientras que otras lo hacen de forma problemática, de modo que sufren mayores consecuencias negativas para su salud y en relación con su entorno. El resultado de esto es el estado que se conoce como abuso o dependencia. Y está motivado por la interacción, entre otro, de la propia sustancia y:
- La historia del individuo
- Su vulnerabilidad biológica a la droga
- El contexto social, cultural, político y económico que la rodea
- Las dinámicas familiares
- Sus rasgos psicológicos
– ¿A qué se refiere concretamente con “drogas”?
– En cuanto a su tipología, las drogas pueden ser sustancias naturales o sintéticas, legales o ilegales, estimulantes, alucinógenas y depresoras. Pero, sobre todo, son químicos que afectan las funciones cerebrales y pueden generar tolerancia y dependencia. Es decir, que, por un lado, dañan el sistema nervioso central. Por otro, puede ocurrir que necesitemos cada vez más para sentir el mismo efecto (tolerancia) y que nos sintamos mal a todos los niveles si dejamos de consumir y, por tanto, seguimos haciéndolo (dependencia). En todo caso, el consumo de drogas es un fenómeno influido por las tendencias sociales y culturales de la época, no es un acto sujeto sólo a necesidades innatas del individuo.
– ¿Qué se entiende por sexo en cuanto a su conexión con las drogas?
– La sexualidad conforma un conjunto de emociones y comportamientos relacionados con el sexo. Todas las personas la experimentamos. Ahora bien, lo hacemos de forma diferente. Antes se la consideraba como una fuerza natural e innata. Actualmente, prima la idea de que la forma de vivir el sexo se encuentra influida de manera importante por creencias sociales y culturales. Del mismo modo que el uso de sustancias.
En este contexto, surgen aspectos medicolegales cuando se analizan las interacciones entre la sexualidad y el uso indebido de drogas que aumentan la percepción y, por tanto, pueden acelerar o aumentar el placer sexual. Sin embargo, no es necesario recurrir a las drogas y, de hecho, no todas las personas las emplean en su conducta sexual.
– ¿Qué motiva a una persona a combinar el sexo con las drogas en la práctica sexual?
– Usar drogas en combinación con prácticas sexuales, lo cual se conoce en inglés por las siglas USD, provoca a nivel cerebral un importante refuerzo positivo en la persona. Es una modalidad en la que la persona experimenta una gratificación tanto física como emocional.
Los placeres derivados del uso de drogas en combinación con sexo trascienden lo corporal. Abarcan aspectos como la socialización, el descubrimiento sexual y la desinhibición. Y, aunque el objetivo sea alcanzar más placer, también pueden enmarcarse en situaciones y experiencias con altas cuotas de sufrimiento y angustia.
– ¿Realmente las drogas mejoran la actividad sexual en cuanto a que la intensifican o potencian?
– Es un mito o, mejor, una excusa para su consumo. Las drogas son sustancias químicas que generan o activan un estado de alerta falso. Las consecuencias del consumo son bien conocidas para todos. Por ejemplo, la más habitual, la marihuana (cannabis), en pequeñas dosis aumenta las sensaciones. Sin embargo, el uso regular afecta la producción de hormonas masculinas y puede conducir a la impotencia. También provoca la disminución de la libido. Los opiáceos disminuyen drásticamente la libido y la función sexual por el simple daño que provoca la sustancia. Por no hablar de las consecuencias en el desempeño de cuerpo y mente, los efectos sobre la salud en general: sistema cardiovascular, circulación sanguínea, etcétera. Y, por tanto, sobre la sexualidad.
– ¿Combinar drogas con sexo es hablar de Chemsex?
– No, no es lo mismo.
– ¿En qué se diferencia del USD?
– El Chemsex, según David Stuart, trabajador social británico que acuñó el término en 2013 como acrónimo de Chemical Sex, se trata de un comportamiento referido a las relaciones sexuales entre hombres, bajo el consumo de drogas estimulantes conocidas como Chems: metanfetamina, mefedrona y ácido hidroxibutírico, y se encuadra en la idiosincrasia de la cultura gay.
El fenómeno Chemsex se identifica, por tanto, con el dopaje sexual o la orgía. Se suele practicar en grupo, algunas veces en grupos grandes, lo que supone emplear numerosas drogas, incluidas las inyectables, y su efecto es duradero. Esta actividad se ha popularizado en ciertas comunidades, especialmente masculinas homosexuales, que mantienen relaciones de alto riesgo, sobre todo en esferas sociales elevadas, en que no se utilizan preservativos. Esto implica un mayor riesgo de contagio de patologías de transmisión genital como el VIH y otras como la hepatitis B.
Este concepto también se asocia también a quienes utilizan apps de citas, dado que, según ciertos criterios, esa actividad está más conectada al comportamiento mencionado que para las personas que no utilizan esas apps.
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– ¿Y el USD o combinación de sexo y drogas?
– La combinación de sexo y drogas, por su parte, responde a realidades complejas con muchos aspectos a tener en cuenta, no se puede simplificar sus motivos. Se requiere un enfoque amplio, despojado de estigmas y prejuicios. No se limita, como el citado Chemsex, a personas que desarrollan “conductas de riesgo” en su búsqueda del placer.
Más bien se trata de personas que gozan de una vida social activa, que asisten a eventos, que interactúan mediante redes sociales o aplicaciones de citas. Y que desarrollan dinámicas sociales que van más allá de una perspectiva estrictamente morbosa del fenómeno, y que se basa en el ejercicio de la libertad sexual.
Incluso, estas personas emplean drogas en la práctica sexual dentro de un marco reglado, tomando las estrategias adecuadas para prevenir riesgos. Se trata de estrategias relacionadas con las propiedades farmacológicas de las sustancias que consumen, pero también con el contexto en el que las usan.
Consecuencias de esta combinaciónConsecuencias de combinar drogas y sexo
– ¿La combinación de sexo y drogas es un fenómeno nuevo?
– Las personas han empleado sustancias para aumentar su placer sexual desde tiempos antiguos. Drogas que influyen en el deseo, la excitación y el orgasmo. Pero atención: esto no quiere decir que esas sustancias siempre mejoran la experiencia sexual. De hecho, muchas reducen el deseo sexual. Otras, en cambio, actúan como afrodisíacos.
En todo caso, en general las personas desconocen los riesgos para la salud de usar drogas con fines sexuales. Esto puede ocasionar consecuencias graves e irreversibles.
– ¿Cuáles pueden ser las consecuencias para la salud de quienes combinan sexo y drogas?
– En las mujeres, el uso de drogas con fines sexuales puede:
- Alterar el ciclo menstrual
- Causar problemas de ovulación
- Disminuir el deseo sexual
- Provocar anorgasmia
- Reducir la lubricación vaginal
- Generar infertilidad.
- Facilitar enfermedades de transmisión genital (porque favorece el descuido de método de prevención de ETS).
- Imposibilidad de marcar límites y, por tanto, hacer cosas que en realidad no se desean
En relación con los hombres, las drogas en la práctica sexual pueden provocar:
- Disminución de testosterona
- Problemas en la producción de espermatozoides
- Disfunción eréctil
- Impotencia
- Infertilidad y otros trastornos sexuales
- Enfermedades de transmisión genital
- El efecto desinhibidor del alcohol, por ejemplo, se encuentra detrás de muchas infidelidades y comportamientos impulsivos
Drogas y abuso sexual
– ¿Cómo se relaciona el uso de drogas en la práctica sexual con los abusos sexuales?
– El papel de las drogas y el alcohol en casos de agresión sexual ha sido destacado en diferentes estudios. En este sentido, se habla de dos tipologías de agresión sexual en relación con el consumo de drogas:
- Violación en citas o date rape. El agresor aprovecha el consumo de sustancias por parte de la víctima para, cuando se encuentra más vulnerable por sus efectos, abusar de su situación.
- Violación mediante drogas o drug rape. El agresor administra intencionalmente drogas a la persona para poder abusar de ella. Esto se conoce como «agresión sexual facilitada por drogas» representan un grave problema social y legal.
– ¿Qué drogas están involucradas en casos de agresión sexual?
– Muchas sustancias, ya se consuman solas o combinadas, pueden utilizarse para facilitar agresiones sexuales. Entre ellas, se encuentran el alcohol, las benzodiazepinas, los antihistamínicos, los antidepresivos, la marihuana, la cocaína y el gamma-hidroxibutirato. Es una lista que crece al ritmo de los descubrimientos de nuevas sustancias cuyos efectos vuelven más vulnerables a las personas.
– Siendo así, ¿por qué no se denuncian más casos de agresiones sexuales facilitadas por drogas?
– Porque son drogas que el organismo metaboliza y elimina rápidamente. Así que, en muchos casos, cuando la víctima se da cuenta de que ha sufrido una agresión sexual ya es demasiado tarde para detectar las sustancias en su cuerpo. Esto explica la baja tasa de denuncias cuando se producen agresiones sexuales facilitadas por drogas.
Referencias empleadas por la entrevistada
Chemsex, según el Ministerio de Sanidad
Aunque la combinación de términos anglosajones Chemsex (chemicals -drogas- y sex -sexo-) hace referencia a combinar drogas y sexo, se trata de una modalidad particular, la cual no abarca a todas las conductas donde ambas prácticas están involucrados. El Chemsex se asocia a la cultura gay masculina, según el Ministerio de Sanidad de España. En estos encuentros, que pueden durar incluso días, se consumen sustancias con un alto poder desinhibidor y de excitación, con fines sexuales, entre hombres gais y bisexuales.
Según el Ministerio de Sanidad, el tipo de drogas, la duración, el patrón de comportamiento sexual, el número de parejas y los lugares que definen la práctica del chemsex, lo diferencia del uso de drogas en otros contextos sexuales. Por ejemplo, el de la prostituación femenina, el de quienes consumen sustancias mientras ven pornografía o el de quienes simplemente buscan experimentar los efectos potenciadores del placer mientras mantienen sexo con sus parejas, puntuales o estables.
Es habitual que las personas que practican Chemsex consuman varias drogas. Las sustancias más habituales son: GHB/GBL, cocaína, mefedrona (y otras catinonas), poppers, ketamina, metanfetamina, speed, éxtasis o MDMA, y fármacos para favorecer la erección.
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6 comentarios
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Adriana 04 Abr • 13:26Hola tengo una duda los dos consumimos pero al principio era por placer y así estuvimos un tiempo pero de un tiempo ala fecha yo solo me siento usada y de echo por eso la empecé a dejar pero el siempre que nos vemos la usa como pretexto y por... Leer másHola tengo una duda los dos consumimos pero al principio era por placer y así estuvimos un tiempo pero de un tiempo ala fecha yo solo me siento usada y de echo por eso la empecé a dejar pero el siempre que nos vemos la usa como pretexto y por más que le digo que ya no es lo mismo el se aferra y terminamos mal Leer menos
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Mayra Diaz 19 Ene • 06:18
Mi pareja se droga todos los días con cocaina , consume de 3 , 4 y 5 bolsas diarias . Es posible que halla perdido el interés de tener relaciones sexuales
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Pedro 25 Sep • 02:25
Hola. Una pregunta.
Si cada vez se reduce el tiempo de sexo y mi pareja termina cansada, agotada en solo 15 minutos es señal de problemas con las drogas?
Me refiero que al terminar está mareada y necesita descanso.
Mientras dura el sexo está excitada pero después queda totalmente decaída.
Gracias
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