DEBATE: VAPER O TABACO
¿Qué es «más sano»: fumar cigarrillos o fumar vaper?
Respuestas a la pregunta ¿qué es más sano: el vaper o el tabaco?
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Los cigarrillos electrónicos pueden generar adicción y otros problemas de salud, no son inocuos. Esta es la certeza que tienen hasta hoy las personas expertas en tabaquismo, y que contradice el mito que parte del imaginario social viene sosteniendo: que vapear es un hábito inofensivo. Tampoco está claro para el campo científico que sea una práctica “menos nociva” que fumar tabaco normal.
“El aerosol producido por los cigarrillos electrónicos no es vapor de agua y en ningún caso es inocuo; los cigarrillos electrónicos suele ser una mezcla de sustancias químicas nocivas” asociadas con el desarrollo de graves problemas de salud, asegura a Adictalia Raúl de Simón Gutiérrez, coordinador nacional del grupo de Tabaquismo de la Sociedad Española de Médicos de Atención Primaria (SEMERGEN).
Esta es la segunda entrevista que publica Adictalia para responder a cuestiones muy consultadas en internet, como “¿Qué es peor: fumar cigarrillo o el cigarrillo electrónico?” o “¿Es más sano vapear que fumar tabaco?”.
Diferencias entre uno y otroVariedad de cigarrillos electrónicos o vapers
– ¿Cuáles son las principales diferencias entre el tabaco y los cigarrillos electrónicos?
– Los cigarrillos electrónicos o vapeadores son dispositivos que, mediante un atomizador y una batería recargable, calientan un líquido dispuesto en un cartucho. Estos líquidos en ocasiones contienen, entre otras sustancias, nicotina. Al calentarse generan un aerosol, que es inhalado por la persona.
El cigarrillo tradicional contiene tabaco, cuya combustión origina la formación e inhalación de más de 4.000 productos tóxicos diferentes. Entre ellos, destacan por su especial peligrosidad los alquitranes y el monóxido de carbono.
Tipos de vapers– ¿Existen diferentes tipos de cigarrillo electrónico, como ocurre con el tabaco tradicional, donde encontramos Virginia, Kentucky, Burley, Orientales…?
– Existen en el mercado una amplia variedad de productos y tipos de recarga, que han ido evolucionando con el paso del tiempo y que, según su desarrollo tecnológico, permite clasificarlos por generaciones.
Los cigarrillos electrónicos pueden tener la apariencia de los cigarrillos de tabaco tradicionales (en ese caso, se usa el término cig-a-likes en inglés), de un cigarro, de una pipa o hasta de artículos de aspecto reconocible, como bolígrafos o memorias USB portátiles. También hay otros dispositivos que pueden tener un aspecto distinto, como los que incorporan un tanque recargable.
Independientemente del diseño y el aspecto, estos dispositivos por lo general funcionan de forma similar y están compuestos por piezas semejantes. Conviene señalar que en la actualidad hay más de 460 marcas diferentes de cigarrillos electrónicos en un mercado en constante evolución.

– Cuando un cigarrillo electrónico presenta la etiqueta ‘sin nicotina’, ¿significa que conlleva menos peligro a largo plazo que uno normal?
– La nicotina es un alcaloide encontrado principalmente en la planta del tabaco, considerándose la sustancia responsable de la adicción en los fumadores. Por tanto, la ausencia de nicotina puede suponer hipotéticamente un menor riesgo de adicción.
No obstante, el aerosol producido por los cigarrillos electrónicos no es vapor de agua y en ningún caso es inocuo. El aerosol inhalado de los cigarrillos electrónicos suele ser una mezcla de sustancias químicas nocivas como el formaldehído, identificado como causa de cáncer, y la acroleína, que se utiliza como herbicida y puede provocar daños pulmonares irreversibles.
Estudios científicos– ¿Existe evidencia científica que compare la peligrosidad de los efectos a corto y largo plazo del consumo de tabaco y de cigarrillos electrónicos para la salud pulmonar, cardiovascular y general?
– No tenemos certeza absoluta de que los cigarrillos electrónicos sean menos peligrosos que el tabaco tradicional. No se disponen de datos de estudios a largo plazo, por lo que la actitud más prudente, desde el punto de vista científico, sería equiparar estos dispositivos al tabaco en lo que a seguridad se refiere.
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¿El cigarrillo electrónico crea adicción?
– ¿Cómo afecta a nivel cerebral las diferentes modalidades de fumar?
– Las personas que fuman cigarrillos aumentan su riesgo de ictus y, mientras más fuman, mayor es ese riesgo. Esto es especialmente marcado en personas jóvenes, hasta el punto de que algunos estudios han mostrado que los hombres que fumaban tenían un 88% más de probabilidades de sufrir un ictus que aquellos que nunca habían fumado.
En otros estudios se ha observado que el uso dual de cigarrillos electrónicos y de cigarrillos convencionales se asocia con un riesgo de ictus 2,91 veces más elevado, en comparación con los adultos jóvenes no fumadores. Y 1,83 veces más elevado en comparación con aquellos que sólo usaban cigarrillos convencionales. Esto viene a confirmar el efecto potenciador de los cigarrillos electrónicos sobre el daño cerebral adquirido.
– En este sentido, ¿cuál de las dos modalidades es más adictiva?
– Ambas formas de consumo son altamente adictivas. El riesgo de dependencia a la nicotina, ya sea con tabaco o con cigarrillos electrónicos, deriva de diversos factores como
- La concentración de nicotina inhalada
- La cantidad consumida
- El patrón de consumo o factores propios del fumador o vapeador
– ¿Qué peligros conlleva la figura del fumador pasivo? Se dice que tienen un 20 y 30% más de riesgo de sufrir una enfermedad coronaria o cáncer de pulmón, por ejemplo.
– La exposición al humo ambiental de tabaco es muy evidente en espacios compartidos entre fumadores y no fumadores, especialmente si no se puede mantener distancias de seguridad. Además, conviene recordar que, según datos de la Organización Mundial de la Salud, hasta 1,3 millones de personas no fumadoras mueren anualmente por la exposición al humo ajeno, no existiendo un nivel seguro de exposición al humo ambiental del tabaco.
Sustancias nocivas del vaper– Además de la nicotina, ¿qué otras sustancia nociva contienen los cigarrillos electrónicos?
– Los líquidos utilizados en los cigarrillos electrónicos se componen principalmente de:
- Glicerina
- Propilenglicol
- Nicotina en cantidades variables.
- Los fabricantes suelen incorporar saborizantes y aromatizantes para que resulten más atractivos al consumidor.
La combustión de estos compuestos generan pequeños elementos orgánicos, como el formaldehído, el acetaldehído y la acroleína. Estas sustancias han sido clasificadas por las agencias de seguridad como mutagénicas y cancerígenas.
– ¿Quedan aún sustancias por identificar en los cigarrillos electrónicos? Un estudio de la revista ‘Tabacco Control’ concluye que se encontraron metales pesados, como plomo o uranio, en la orina.
– Efectivamente, un original reciente publicado en la revista Tobacco Control mostraba la presencia de biomarcadores de exposición a metales (cadmio, plomo y uranio) en la orina de adolescentes usuarios de cigarrillos electrónicos, y advertía de que existe correlación con la frecuencia de vapeo y el sabor. En este sentido, el vapeo en los primeros años de vida puede aumentar el riesgo de exposición a metales, lo que puede perjudicar el desarrollo del cerebro en estas etapas.
Vaper para dejar el tabaco¿Vapear ayuda a dejar el cigarrillo?
– ¿Es verdad que el cigarrillo electrónico ayuda a dejar de fumar tabaco?
– No es así. Las nuevas formas de consumo de nicotina, ya sean cigarrillos electrónicos o dispositivos de tabaco calentado, no son métodos para dejar de fumar. Lejos de ello, muchos de estos consumos pueden suponer una puerta de entrada al tabaco tradicional, además de contribuir a perpetuar la dependencia gestual mano-boca.
– ¿Se han constatado hoy casos de adicción al cigarrillo electrónico?
– Sí, en clara relación con las concentraciones de nicotina que incorporan los cartuchos.
– ¿Es diferente el síndrome de abstinencia del cigarrillo electrónico que del tabaco?
– No tiene por qué ser diferente, al ser una sintomatología derivada de la deprivación cerebral de la misma sustancia. Por ser la nicotina una sustancia fuertemente adictiva, la ausencia de ella en los receptores cerebrales puede manifestarse como un síndrome de abstinencia. Este cuadro se caracteriza por síntomas como
- Ansiedad
- Angustia
- Irritabilidad
- Deseos de volver a fumar (Craving)
Esto explica las dificultades reales que presentan muchas personas para conseguir dejar de fumar o vapear.
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– ¿Por qué se ha vuelto tan popular el cigarrillo electrónico entre jóvenes?
– Las razones no son muy diferentes a las que llevan a jóvenes a fumar tabaco. La mayoría de estas personas comienzan a utilizarlos por factores personales, ambientales y sociales que interactúan entre sí, combinándose unos con otros, sin que ninguno de ellos explique por sí solo dicha conducta (no existe una sola causa para desarrollar dependencia).
El cigarrillo electrónico se convierte en un elemento de autoconfianza y que facilita las relaciones sociales. Al mismo tiempo funciona como rito de acceso a la edad adulta, mediante la transgresión de la norma y la experimentación de lo prohibido. Por otro lado, la fascinación tecnológica y el marketing también son elementos clave en la popularidad de estos productos emergentes.
Situación en EspañaCuándo se comienza a vapear en España
– El inicio en el consumo de cigarrillos electrónicos en España se sitúa entre los 15 y 24 años de edad. ¿Es especialmente preocupante?
– Efectivamente, es un hecho especialmente preocupante la introducción de los cigarrillos electrónicos en la población adolescente. Según datos de la Encuesta sobre uso de drogas en Enseñanzas Secundarias en España (ESTUDES) para el año 2023, más de la mitad de los estudiantes de 14 a 18 años reconoce haber consumido alguna vez en su vida cigarrillos electrónicos (54,6%). Este dato se encuentra muy por encima del registrado en 2021 (44,3%): el uso de estos dispositivos está en el punto más alto de la serie histórica. Además, este consumo es por primera vez más habitual entre las chicas que entre los chicos (56,8% versus el 52,5%), reduciéndose estas diferencias según se incrementa la edad.
Hoy en día, podemos decir que, en adolescentes, la proporción de experimentadores de cigarrillos electrónicos es incluso superior a la del tabaco tradicional.
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– ¿Pueden las nuevas modalidades de fumar ser la puerta de entrada al consumo de drogas?
– En el caso del tabaco, los cigarrillos electrónicos pueden actuar como puerta de entrada. En algunos estudios de nuestro país se ha demostrado la asociación entre el uso de cigarrillo electrónico y ser varón, menor de 17 años, hacer botellón y tener amigos que consumen cannabis. Todos estos patrones aumentan la probabilidad de consumo de cigarrillos electrónicos.
– La sociedad ha normalizado fumar tabaco y beber alcohol, que son las adicciones que más muertes causan, pero ven mal otros consumos. ¿Qué opinión le merece esto?
– Los consumos crónicos de alcohol y tabaco son igualmente adicciones, muy normalizadas socialmente e incluso relativizadas como problema. Es fundamental contextualizarlos y abordarlos como lo que son, enfermedades y no “simples hábitos”. La buena noticia es que, a pesar de su naturaleza crónica, ambas son enfermedades tratables.
– ¿España está en la línea de trabajo acertada en cuanto a formular leyes de prevención de tabaco y nuevas formas de consumo?
– El recientemente aprobado Plan Integral de Prevención y Control del Tabaquismo 2024-2027, con 5 metas y 23 objetivos específicos, determinará si estamos en la ruta adecuada. Es un plan que recoge la mayoría de las peticiones demandadas por las sociedades científicas en materia de tabaquismo.
– ¿Qué opina de la efectividad de endurecer las leyes para prevenir el uso de cigarrillos electrónicos?
– Como profesionales sanitarios, estamos satisfechos con las líneas estratégicas incluidas en el Plan Integral de Prevención y Control del Tabaquismo. Por desgracia, algunos temas han quedado fuera de la agenda del Ministerio, como la petición de modificar al alza la fiscalidad y con ello el precio del tabaco y sus derivados. Una medida especialmente útil para evitar nuevas incorporaciones de jóvenes al consumo de tabaco. En cualquier caso, nuestro deseo es que se implemente de modo integral todas las líneas estratégicas y se cumpla su cronograma de ejecución.
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Equipo Adictalia
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