GUÍA PARA FAMILIARES
Cómo actuar cuando un familiar adicto abandona el tratamiento
Cómo actúa el centro y cómo actuar desde el entorno cuando la persona deja el tratamiento
Aparece en este artículo

Equipo Adictalia
El abandono de tratamientos de adicciones es una de las situaciones más dolorosas a las que se enfrentan las familias. Lamentablemente, son más frecuentes de lo que desearíamos. Pero la posibilidad está ahí, pues el proceso terapéutico para salir de una dependencia es complicado y duro. La persona que sufre la enfermedad debe tener claro, ser muy consciente, que quiere embarcarse en este trayecto que suele durar unos 2 años y que conlleva una reconstrucción total de su vida.
La otra cara del abandono es el entorno familiar. Padres, madres, hermanos, agobiados por la impotencia y la incertidumbre sobre qué hacer, cómo actuar, cuando su ser querido decide regresar a casa sin un alta terapéutica. Por eso, en esta guía, intentamos responder las principales dudas que surgen en la familia frente a un abandono del tratamiento de adicciones.
Qué puede y qué no puede hacer el centro– ¿Qué hace el centro si la persona decide abandonar?
– En la mayoría de los casos intentan convencer a la persona para que continúe y termine el tratamiento. Tanto el equipo profesional como el grupo de personas en recuperación buscan “darle la vuelta” al malestar de la persona y desmontar su impulso de salir. También se llama a la familia para que practique el “amor duro” y le transmita al familiar que, si deja el centro, estará solo/a. Que cortarán cualquier apoyo y no le darán ningún tipo de ayuda que no sea la de continuar con su tratamiento.
El ingreso es un ejercicio voluntario. Un centro de desintoxicación nunca puede retener a una persona ingresada.
– ¿Qué estrategias tiene el centro para retener a mi familiar?
– Cuando la persona desea marcharse por su cuenta y lo ha hablado de forma calmada con el equipo, se intenta intervenir terapéuticamente para darle la vuelta a sus pensamientos. Si no es posible, se efectúa el protocolo de alta voluntaria y se le abre la puerta.
Hay que tener muy presente que el ingreso en un centro es un ejercicio voluntario. Un centro nunca puede retener a una persona ingresada. Retener a alguien contra su voluntad es un claro y marcado delito, tipificado como secuestro. Si acaso, existen estrategias terapéuticas para que la persona se autoconvenza de continuar en tratamiento.
Una práctica aplicada en algunos centros consiste en que el paciente firme un acuerdo de 48 horas. Así, en una labor intensiva de dos días, el equipo profesional del centro trabaja con la persona que quiere darse de alta, para conseguir convencerla de no abandonar.
Otra estrategia muy recurrida es llamar a la familia y que ésta le diga, alto y claro: “Déjate de hacer tonterías. Si te sales del centro, no cuentes con nosotros”. O sea, practicar el amor duro.
– ¿Qué pasa cuando mi familiar se escapa del centro?
– El equipo terapéutico notifica en primera instancia a la familia de que la persona se ha marchado sin aviso, y aguarda a tener noticias de ella. Al ser personas mayores de edad, hasta que no pasen 24 horas no se puede dar aviso a las autoridades.
En algunos centros, en función del perfil de la persona que se ha escapado, activan un dispositivo de búsqueda. Es diferente el caso de una persona con patología dual que se encuentre en pleno brote, con ideas autolíticas, que el de una persona con adicción sin otras patologías que acaba de entrar con una actitud prepotente.
El rol de la familiaLa actitud familiar frente al abandono del tratamiento
– ¿Cómo debo actuar como familiar si la persona abandona el tratamiento?
– Una salida voluntaria significa que la persona no ha terminado el tratamiento. Por tanto, la familia debe evitar a toda costa una vuelta a la normalidad, un retorno al hogar como si se hubiese recibido un alta terapéutica o la persona hubiese regresado de vacaciones.
Para ello, se recomienda seguir las pautas que marca el equipo terapéutico. Si los profesionales consideran que es bueno dejarle unos días en la calle, porque necesita tocar fondo, la familia debe coger fuerzas y hacerlo. Si los profesionales consideran que lo mejor es derivarle a otro centro, conviene seguir esas indicaciones. La familia es un actor importante en la recuperación.
Te puede interesar...
– ¿Debo recoger a mi familiar cuando decide darse el alta voluntaria?
– Cuando la persona se marcha, con la excusa que sea, lo está haciendo en condiciones anti terapéuticas, pues significa que no ha querido acabar el tratamiento. Por tanto, algunos especialistas recomiendan que no vayan a recogerla al centro.
Cuando sí existe un alta terapéutica, por supuesto se avisa a la familia para que intente recogerle o se le lleva a una terminal de transporte.
– ¿Cuál es la actitud familiar ideal tras un abandono?
– En todo caso, practicar el “amor duro”. Esto se traduce en actitudes firmes como:
- «Tienes dos caminos, el de la recuperación, en el que estaremos a tu lado para todo lo que necesites, o el camino del consumo, por el que estarás completamente solo y sin apoyos. La decisión es tuya, pero tendrás que ser consecuente»
- «Si abandonas tienes que entender que a partir de ahora estás solo».
- «No me llames, a no ser que sea para reanudar tu recuperación».
- “Si te vas, no me llames”.
- “Bloquearé tu número si es preciso”.
- “Si me llama alguien desde un teléfono desconocido, no lo cogeré”.
- «Se acabaron las ayudas económicas, no volveré a darte dinero ni para comer»
- “A casa solo podrás volver en el caso de que hayas terminado tu tratamiento»
- “No vengas a casa si no es así, ya que no te abriré la puerta”.
- “Dormirás en el rellano, o incluso en la calle, si es preciso”.
- Y, por supuesto: “Solo tendrás mi ayuda para volver al centro. Toda la ayuda para ello. Pero no obtendrás ayuda para nada más”.
Ahora bien, ningún sentido tiene decir esto si luego es imposible sostenerlo en la práctica. Hay que cumplir las decisiones tomadas en base al amor duro y hacerlo con firmeza. Una vez tomada la decisión no podemos echarnos atrás pues, de lo contrario, le estaremos dando el mensaje equivocado y aprenderá a jugar con nuestra debilidad.
– ¿Qué argumentos puedo esperar de mi familiar que quiere abandonar el tratamiento?
– Las personas adictas suelen anteponer excusas a la familia cuando deciden su alta voluntaria. Las más comunes consisten en críticas hacia el centro, en la mayoría de casos irreales o poco fundamentadas, tras las cuales amparan su decisión.
Algunos ejemplos de estas excusas son:
- “No me gusta la cama”
- “tengo calor”
- “la comida no me gusta”
- “no me tratan bien”
- “me están dando medicación que yo no necesito”
- “no me daban de comer”
- “no me dejaban comerme un segundo plato”
- “no he visto al psicólogo”
- “allí todos eran adictos en mucho peor estado que yo”
- “en un mes ya me he recuperado”
- “ya no avanzaba”
- “ya he aprendido todo lo que tenía que aprender”
- “pasaba frío por las noches”
- “los profesionales eran adictos”
- Entre muchas otras…
Te puede interesar...
– ¿Cómo saber si los argumentos que da mi familiar son reales o mentira?
– Una regla de oro que tenemos en Adictalia es: escucha, pero no valides todo lo que te dice. En general, la persona con adicción miente sobre estos aspectos, sencillamente porque la enfermedad tira muy fuerte hacia la recaída, el volver a consumir. Por tanto, la familia siempre debe hablar con el equipo terapéutico y acudir a Adictalia para corroborar las acusaciones o argumentos de la persona que quiere abandonar el tratamiento.
Una persona adicta en recuperación puede tender a la manipulación, la mentira, el chantaje emocional, con tal de conseguir lo que quiere: consumir otra vez. Esto le puede llevar a inventar todo tipo de razones para abandonar el centro, por eso es importante escuchar atentamente, pero no validarlo todo, ni mucho menos tomárselo como si fuera “la verdad”. Algo que suele suceder cuando las familias sufren coadicción o codependencia.
Si apela a motivos o razones que rozan lo irreal o surreal, es probable que lo sean. Si argumenta motivos que rozan la ilegalidad, como que había personas que consumían en el centro, entonces hay que escuchar atentamente y hablar con el equipo terapéutico del centro, o llamar a Adictalia.
En aquellos casos en que reconocemos que somos verdaderamente codependientes de la persona ingresada, puede ser buena idea que algún familiar o amistad actúe en la conversación sobre el alta voluntaria, y llegue a sus propias conclusiones. Cuanto más dependientes somos de la persona adicta a nivel emocional, menos capaces vamos a ser de tomar distancia y saber discernir entre la verdad y la mentira propia de la adicción.
Cómo afrontar un abandonoUna estrategia muy utilizada es llamar a la familia y que ésta le diga, alto y claro: “Déjate de hacer tonterías. Si te sales del centro, no cuentes con nosotros”. O sea, practicar el amor duro.
La vida familiar después de que la persona adicta abandona el centro
– ¿Cómo debe seguir la vida familiar después del abandono de un centro?
– La persona en esta situación no ha terminado el tratamiento y debería asistir a otro centro para terminar el proceso terapéutico. La vuelta a casa no debería producirse, y menos aún tomarse como algo normal después de un abandono.
La familia debe tomar conciencia sobre lo que ha pasado. No debe culpabilizar a su familiar por lo ocurrido, pero sí tomar perspectiva y aplicar más firmeza ante la vida en consumo de la persona adicta. Aprender sobre lo ocurrido implica que la familia responsabilice (no culpe) a su familiar para que siga en tratamiento. Nunca debemos tomar el rol de perro policía, constantemente vigilando todos sus movimientos.
Podemos y debemos establecer un contrato de mínimos ante el regreso de nuestro familiar. Por ejemplo: “Si tú eres mi hijo menor y tengo una responsabilidad contigo, si vuelves a casa, debes saber que las cosas han cambiado: ahora tendrás que respetar unas normas, unos horarios, seguir en terapia, etc.” Es importante que le mostremos que los actos tienen consecuencias, porque una adicto solo deja de consumir cuando las consecuencias de su consumo son más graves que el placer que le produce consumir.
– ¿Qué debo transmitir a mi familiar en recuperación para que desista de abandonar?
– Ocurre con frecuencia que las familias, ante la evolución positiva que suele darse tras la fase de desintoxicación, la cual solo es el inicio del tratamiento, se relajan. Y creen que su ser querido ya está bien: lo ven muy cambiado, habla mejor, no está tan ansioso, duerme mejor, respeta unos horarios, “sigue” haciendo ejercicio, ha cambiado muchas cosas…
Este cambio suele ser muy breve. Tarde o temprano, si no hemos hecho un buen proceso terapéutico, solemos reincidir en ciertas conductas o hábitos antiguos. Y, tarde o temprano, recaer en los consumos que nos reportaban placer. Esto acaba generando a la familia mucha frustración, mucha desazón, impotencia, dolor, cabreos, tiranteces, y una profunda sensación de “esto no ha servido para nada, y ya no hay nada que hacer”.
– ¿El abandono significa que el tratamiento ha fracasado, que ya no hay alternativa?
– Si bien existe más probabilidad de que la persona recaiga si no ha acabado el proceso, no podemos considerar el abandono como un fracaso. Hay veces que se van voluntariamente y, más adelante, continúan en un centro de día o ambulatorio hasta alcanzar un buen estado. Pero no es lo normal: siempre hay que intentar continuar y finalizar el tratamiento.
El abandono significa que la persona “no está lista” para cambiar, para dejar el consumo, y tomar la responsabilidad sobre su vida. No es un fracaso en el tratamiento, tampoco significa que la persona nunca cambiará ni que no haya nada más que hacer. Implica que, de momento, pese a que diga que quiera hacerlo, sus actos o acciones no acompañan a sus (aparentes) deseos, ideas o pensamientos de cambio. Su voluntad no es suficiente, por el momento.
– ¿Cómo puedo ayudar a que mi familiar no abandone el tratamiento?
– Entrar en un tratamiento terapéutico y terminarlo es complejo, duro y, por momentos, remueve muchas cosas profundas. Hay que estar dispuesto/a a hacerlo. Muchas personas entran y acaban el tratamiento cada año. En este sentido, el gran responsable de empezar y terminar es la persona que quiere recuperarse, pero también la propia familia.
En Adictalia, solemos decir que una alta voluntaria o una expulsión a veces equivale a que no era el momento “adecuado” para esa persona. Y, en este sentido, el papel del “amor duro” es tan relevante ante un alta o una expulsión para ayudar a tomar consciencia: “Si abandonas el tratamiento o te expulsan por mal comportamiento, debes aprender que tus actos conllevan unas consecuencias”.
– Pero si la persona ha abandonado un tratamiento, ¿por qué puede querer permanecer en otro?
– Puede ser porque no ha encajado en el anterior. Cuando ingresa en otro centro más adecuado a su perfil, crea un vínculo mayor con otro equipo de profesionales y pacientes, y eso le permita avanzar con más confianza en su recuperación.
La importancia de que quiera recuperarse
Un tropezón no siempre es una caída, podemos ayudaros.
La actitud óptima de la persona adicta para ingresar
– ¿Conviene que la persona ingrese para complacer a la familia?
– A menudo sucede que la persona accede a otro tratamiento por complacer a los padres, a la familia o a su pareja, cuando realmente no lo hace por haber adquirido conciencia de enfermedad. Con frecuencia, las personas se sienten presionadas a entrar en tratamiento, pero su propio malestar, sus ganas de consumir, los conduce al abandono.
Es tanta la presión familiar, que la persona adicta está dispuesta a ingresar en un centro de desintoxicación con la única intención de acabar validando sus propias excusas delante de su entorno. Pero seguramente lo que suele querer, en realidad, es seguir consumiendo, aunque no lo reconozca.
Ejemplos:
- “Yo me ingreso, pero ya veréis como no sirve para nada”.
- Se ingresa, autosabotea su ingreso (la lía y monta un buen follón), culpa al centro y autojustifica sus acciones diciendo todo tipo de cosas en contra del centro”.
- “Mis padres me creen, y tras ese segundo ingreso, ellos acaban creyendo que no tengo solución, así que finalmente consigo lo que quiero: seguir consumiendo”.
– ¿Cuál es la actitud ideal de una persona que ingresa en el centro?
– En Adictalia hemos visto muchos casos de personas adictas en recuperación que entran y salen de centros, cuyos progenitores se han gastado verdaderas fortunas. Pero no porque los centros hicieran las cosas mal, sino porque los pacientes siempre ponían una excusa: “Me hacían trabajar”, “no me daban de comer”…
Existen muy buenos centros, la cuestión principal es querer ingresarse. Y, sobre todo, recuperarse y estar dispuesta a hacer todo lo que indique el equipo terapéutico.
– ¿Qué actitud debe tener la familia frente al tratamiento?
– La familia debe ceñirse a rajatabla a lo que diga el equipo terapéutico, el cual trabaja cada día para ayudar a la persona. El entorno juega un papel fundamental en la recuperación de la adicción, su colaboración resulta fundamental.
Si te gustó el artículo, ¡compártelo!
Aparece en este artículo

Equipo Adictalia
Sé parte de la conversación
2 comentarios
Escribe un comentario
Artículos relacionados
Mantente actualizado sobre las novedades del sector. La salida es colectiva.
LA GUÍA COMPLETA PARA ENTENDER LA CONEXIÓN ENTRE AMBOS CUADROS QUÉ TENER EN CUENTA ANTES DE VOLVER A LAS AULAS SIN PONER EN RIESGO EL TRATAMIENTO FAMILIA, PAREJA Y VÍNCULOS DESPUÉS DE UN PROCESO DE REHABILITACIÓN LA VUELTA AL MUNDO LABORAL ES UN RETO QUE SE DEBE AFRONTAR CON SEGURIDAD LA GUÍA COMPLETA PARA ENTENDER LA CONEXIÓN ENTRE AMBOS CUADROS LAS CLAVES DESDE LA PERSPECTIVA DE UN TERAPEUTA EXPERTO EN ADICCIONES Trastorno de conducta alimentaria (TCA) y adicción
5 minutos
Volver a estudiar después de una adicción: cuando la ilusión se junta con las dudas
7 minutos
Cómo recuperar la confianza y reconstruir las relaciones tras una adicción
6 minutos
Volver a trabajar después de una adicción: cuando la recuperación sale al mundo real
7 minutos
Patología dual: ¿Qué relación existe entre el trastorno límite de la personalidad (TLP) y la adicción?
6 minutos
Ingreso a distancia: ¿Es posible motivar el inicio del tratamiento estando lejos?
7 minutos



Buenas mi hijo ésta en un centro pero no me contaron que lo iban a medicar tampoco lo atiende el equipo puedo cambiarlo de centro tiene 17 años