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PANORAMA ESPAÑOL

Fentanilo en España: Por qué no puede ocurrir lo mismo que en EE.UU.

Adictalia entrevista a dos expertos para despejar dudas sobre este potente fármaco

17 minutos
Publicado el
Fentanilo en España

Aparece en este artículo

David Pere Martínez Oro
Doctor en Psicología Social en/de Episteme Investigación e Intervención Social | Web
Claudio Vidal
Director estatal en/de  | Web

Desde hace algún tiempo, diferentes medios de comunicación y reportajes en redes sociales vienen alertando, a veces con imágenes impactantes, sobre el peligro inminente de que la crisis del fentanilo de Estados Unidos llegue a España. De hecho, hace unos meses la productora de un conocido programa de televisión de difusión nacional llamó a Adictalia para que le proporcionásemos testimonios de personas que hubieran ingresado por adicción a esta sustancia. 

El fentanilo es un fármaco sintético derivado del opio, 50 veces más potente que la morfina y 100 veces más fuerte que la heroína. Empleado en el uso médico controlado, ayuda a calmar dolores fuertes, tales como los derivados del cáncer. Pero se trata de una droga que puede rápidamente generar dependencia y adicción, como se ve en las angustiosas imágenes del oeste de Estados Unidos. 

Los efectos del ‘boom’ del fentanilo en dicho país se han difundido de tal manera que a más de una persona se le ha pasado por la cabeza: ‘¿Es posible que pase en España lo mismo que en Estados Unidos?’. Y teniendo en cuenta que las tendencias en el consumo de drogas se pueden globalizar, parece lógico que esta preocupación haya llegado a la península. Más aún, si se tiene en cuenta que los medios de comunicación tienen el poder de exportar el miedo a que se produzcan determinados escenarios, sin atender a contextos.

Como sea, la inquietud está sembrada. De hecho, el Ministerio de Sanidad se ha visto obligado a elaborar un estudio sobre la situación actual del fentanilo en España para aclarar el panorama.

El equipo terapéutico consultó la base de datos de Adictalia y pudo comprobar que los casos de ingreso for fentanilo eran ínfimos, y que los que habían terminado tratamiento, inexistentes. 

Para aportar claridad a esta polémica local a raíz de la crisis del fentanilo en EE.UU., Adictalia buscó a dos expertos que están al tanto de los mercados de sustancias en general, y de ésta en particular. Consultamos con David Pere Martínez Oro, psicólogo investigador, ensayista, doctor en Psicología Social por la Universidad Autónoma de Barcelona, experto en adicciones, y autor del informe sobre Fentanilo en España del Ministerio de Sanidad. Y con Claudio Vidal, Director de Energy Control, un servicio de monitorización de sustancias que actúa a nivel nacional.

Conviene abrir un paréntesis antes, para aclarar que, en aquella ocasión en que la productora televisiva se comunicó con Adictalia para solicitar el testimonio de alguien con adicción al fentanilo, nuestro equipo terapéutico consultó de inmediato la base de datos. Y pudo comprobar que los casos de ingreso eran ínfimos, y los que habían terminado tratamiento, inexistentes. 

Actualmente, de hecho, constatamos que, desde el nacimiento de nuestro servicio en 2020, hemos registrado apenas 30 llamadas por consumo problemático de fentanilo. Para poner en perspectiva esta pequeña cifra, resulta necesario tener en cuenta que durante los últimos cuatro años el número de llamadas registradas en Adictalia por consumo de sustancias supera las 16.000

Es decir, que de las más de 16.000 personas que nos han llamado con problemas de adicciones, apenas 30 citaban el fentanilo como sustancia de uso problemático. Esto se traduce en menos de un 0,2%. O, lo que es lo mismo, ¡ni una persona al mes ha llamado con dicha dependecia!

Además, el total de las llamadas a Adictalia por consumo de fentanilo se relacionaban con una dependencia surgida del uso médico del fármaco como medida para calmar el dolor ante enfermedades como el cáncer, dolores extremos tras accidentes traumáticos. Es decir, que el consumo/adicción se debía a un uso problemático tras prescripción médica. Ningún caso se relacionaba con el abuso de esta droga como evolución de otra adicción, como a la heroína o la morfina.  

¿Puede suceder en España lo mismo que en EEUU?

La escasa posibilidad de que España sufra una crisis del Fentanilo

– ¿Puede pasar en España lo que ocurre en Estados Unidos con el Fentanilo? 

– No, España no puede sufrir una crisis de salud pública en los términos en que ha sucedido en EE.UU. Es materialmente imposible. Por varios motivos: 

1. Una red robusta de atención a las adicciones

El primero es que España dispone de una red muy robusta y excepcional de tratamiento de las adicciones. Aunque se pueda mejorar mucho, si la comparamos con redes de atención de adicciones de otras partes del mundo, como países de Asia Central, América Latina, o el mismo EE.UU., tenemos un sistema excepcional

En el país norteamericano, por ejemplo, el paradigma de la atención son los centros privados, donde pagas por delante, una cantidad bastante elevada, o no obtienes tratamiento. En este sistema, los fármacos sustitutivos de opioides, como la metadona, son imposibles de conseguir o son muy caros. 

Si llegase el fentanilo a España, la respuesta sería rápida: las personas tendrán dónde acudir y existe capacidad para inundar, en cuestión de días, todos los espacios de consumo con naloxona. 

David Pere

Por su parte, la DFA (Administración de Alimentos y Medicamentos de los Estados Unidos, en sus siglas en inglés), tardó mucho tiempo en autorizar el uso de la naloxona (fármaco para revertir sobredosis de opioides) en el contexto de la crisis por fentanilo: lo hizo cuando ya llevaban 300 mil muertos

En España, por el contrario, el sistema ha reaccionado mucho más rápido: ya tenemos 12 presentaciones autorizadas de naloxona, de diferentes tipos. Es decir, que existe una red repartida geográficamente y compuesta por profesionales de primer nivel. Si llegase el fentanilo, la respuesta sería rápida: las personas tendrán dónde acudir y existe capacidad para inundar, en cuestión de días, todos los espacios de consumo con naloxona. 

2. La existencia de heroína en el mercado

En segundo lugar, conviene revisar el repetido argumento de que el fentanilo terminará por sustituir a la heroína. Quienes sostienen esta predicción, se basan en que es más barato y más fácil de producir que la heroína. Y para ello, se apoyan en un informe de la UNODC (Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito, en sus siglas en inglés) de 2023, donde se advierte de que la producción de opio ha caído un 95 % en Afganistán (principal país productor), sobre todo a partir de la prohibición del régimen talibán. 

Si bien esta caída es real, el stock de heroína al momento de la prohibición era enorme, por un lado. Y, por otro, esa prohibición es imposible de mantener en el tiempo, por muchos factores.  Entre ellos, que el 30 % de la población afgana pasa hambre; que el 15 % del PIB de ese país depende de la heroína; que es un país muy corrupto; que los talibanes están enfrentados entre sí… 

En fin, los flujos de heroína continúan y no se detendrán. De hecho, tenemos indicios de que se ha vuelto a cultivar y producir considerablemente en Pakistán, otro gran producto hasta que Afganistán le ganó terreno. Así como en el triángulo dorado que conforman Tailandia, Laos y Birmania. 

3. Quienes consumen heroína la prefieren al fentanilo

El tercer motivo es que la demanda española de heroína es muy limitada. Podríamos situar en 50.000 casos el uso de tipo adictivo, diario, y 60.000 de uso más “regular”. Es decir, que tenemos una demanda muy escasa, y ésta quiere heroína. Por tanto, mientras haya abastecimiento de esta sustancia, el fentanilo no le va a interesar. 

A veces se apela a que el fentanilo es 50 veces más potente para sostener la idea del “mayor interés” que puede despertar en consumidores de heroína. Como si la variable potencia fuese lo que buscan exclusivamente estas personas. 

Por un lado, aunque podemos admitir que una parte de esa población puede querer algo más fuerte, a la mayoría no le interesa una droga que conlleva alto riesgo de provocar una sobredosis.  En este sentido, en el estudio he comprobado que la inmensa mayoría de personas consumidoras de heroína tienen miedo de que llegue el fentanilo al mercado ilícito de España. 

La inmensa mayoría de personas consumidoras de heroína tienen miedo de que llegue el fentanilo al mercado ilícito de España. 

David Pere

Por otro lado, el fentanilo tiene una acción mucho más corta que la heroína y esto le hace perder atractivo por parte de las personas consumidoras, quienes buscan consumir a lo sumo tres veces al día y despreocuparse por mantener el efecto. Con el fentanilo deberían inyectarse o fumar 20 veces al día, porque la dosis tiene una acción inferior a los 20 minutos

Así que, si bien los efectos analgésicos del fentanilo son apreciados, el riesgo de sobredosis y la necesidad de mayor frecuencia de consumo para mantener el efecto, le restan atractivo para una persona con dependencia a la heroína. 

4. Hay poco fentanilo en el mundo y ya está «comprometido»

Cuarto motivo para descartar en España una crisis de salud pública de fentanilo ilícito, ya que hay que diferenciarlo del fentanilo administrado médicamente, como ocurrió en EE.UU.: no quedan dosis en el mundo. ¿Por qué? 

Porque la inmensa mayoría de los fentanilos, sus análogos y también sus precursores (sustancias químicas necesarias para la elaboración de drogas), procedían de la industria química legal de China. En 2019 el gobierno de ese país prohibió la producción, bajo pena de muerte.

Las prohibiciones del gobierno chino se acatan a rajatabla por parte de su industria, que obviamente retiró los fentanilos de sus catálogos. El stock remanente de fentanilos que se había producido hasta entonces, y lo que ilegalmente produce hoy una pequeña porción de industria china, que se la juega mucho, ya están comprometidos

Si las bandas criminales europeas quisieran abastecerse de fentanilo en cantidad al por mayor, no tendrían posibilidad de comprarlo a China. 

David Pere

En concreto, están vendidos y reservados a los cárteles mexicanos de Jalisco Nueva generación y Sinaloa, los cuales pagan muy por encima al país asiático. Estos grupos abastecen a los mercados norteamericanos. Por tanto, si las bandas criminales europeas quisieran abastecerse de fentanilo en cantidad al por mayor, no tendrán posibilidad de comprarlo a China.  Y Pakistán o India gozan de poca fiabilidad por parte de los carteles para hacer negocios serios, a diferencia de China. 

Ahora bien, ¿qué hizo la industria china ante la prohibición gubernamental? Desde luego, no se quedó de brazos cruzados. Continuó con la investigación, o recuperó viejos papers, y encontra ron otra familia de opioides sintéticos: los nitazenos. Hoy, la industria legal china está vendiendo al por mayor nitazenos a espuertas a las bandas criminales americanas y norteamericanas, pues resulta insuficiente el fentanilo existente incluso para abastecer a esos países. 

Los nitazenos ya han llegado al Reino Unido, a los Países Bálticos, Países Bajos. Es decir, que hay algún opioide sintético ilícito que pueda llegar a España, en todo caso serían los nitazenos

– ¿Y le preocupa la llegada de nitazenos?

– Es muy difícil también que lleguen los nitazenos aquí. ¿Por qué? Estos combinan muy bien con benzodiazepinas. De hecho, las bandas criminales en Reino Unido troquelan benzos con nitazenos. Las pastillas de benzos se venden a 10 libras la unidad en el mercado negro en ese país. 

En España es muy diferente: no hay mercado negro de benzodiacepinas, y el que existe es reducido y se da entre consumidores adictos en situación de marginalidad, que venden las benzos a un precio muy inferior: entre 0,50 céntimos y 1 euro.  ¿Quién va a comprar esas pastillas a 5 o 10 euros? La mayoría de estas personas las pueden conseguir a través de recetas, de una manera legal. Por tanto, no hay lugar para un mercado negro, el tráfico ilegal aquí es anecdótico. Así que es muy difícil que lleguen los nitazenos en pastillas o fármacos opioides. 

Mercado negro

– Entonces, la posibilidad de que aparezca un mercado negro de fentanilo en España es improbable…

– ¿Puede aparecer alguna banda criminal en Pakistán o en India que empiece a producir fentanilo al por mayor y reviente los precios y así pueda llegar a Europa? Podría… Pero aquí hay que tener en cuenta la gran diferencia entre fentanilos y nitazenos: sus precursores (sustancias químicas necesarias en la elaboración de estas drogas). 

Los precursores de los fentanilos son muy específicos, no tienen ningún otro empleo en las economías legales.  Mientas que la mayoría de los precursores de los nitazenos se usa de forma habitual en las economías lícitas, aparte de que están sometidos a escasa fiscalización. Por tanto, controlar los precursores de los fentanilos es mucho más fácil, no así los de los nitazenos. 

No veremos en las calles españolas lo que hemos visto en las calles de Norteamérica; rotundamente, no.

David Pere

Existen tres grandes sistemas de síntesis de fentanilo. Y todos implican, al menos, a un precursor sometido a fiscalización. Es decir, que la gente ni lo puede producir ni lo puede vender. En cambio, el pergamato de potasa, que es un precursor usado para los nitazenos, es de uso habitual en muchas empresas lícitas y su comercialización resulta muy difícil de controlar. 

¿Si en algún momento puede aparecer en el mercado negro alguna sustancia adulterada con opioides que provoque alguna muerte? Es posible; podría darse alguna muerte por fentanilo o nitazenos. Pero de ahí a que se desarrolle una crisis de salud pública existe un largo trecho. No veremos en las calles españolas lo que hemos visto en las calles de Norteamérica; rotundamente, no.

El sistema de atención a las adicciones en España

– ¿Porque el sistema de atención de las adicciones es más fuerte?

– En España, tenemos a gran parte de la comunidad adicta de calle vinculada a los centros asistenciales. Todas estas personas reciben un seguimiento, curas y atenciones, se les administra la metadona. Y estas son las personas que buscarían esas sustancias opioides en primera instancia, pero aquí están atendidas. 

Ahora bien, lo que sí me genera curiosidad como investigador, y no tengo la respuesta, tiene que ver con cuáles pueden ser los efectos psicosociales, sobre todo en la juventud, de tanta publicidad sobre el fentanilo. Tantas series sobre el fentanilo, tantos mitos… tanto “bombo” mediático en torno a esta sustancia. Si buscas en twitter “fentanilo”, por ejemplo, encontrarás un montón de menciones random, erróneas, sobre esta sustancia. LE explicación es que este concepto ha calado en el imaginario colectivo joven, a partir de las imágenes distribuidas desde EE.UU. 

¿Y eso puede despertar curiosidad en una parte pequeña de esta población? Hay gente que le gusta experimentar con los límites en ciertos momentos de su vida. Por eso me inquieta que, en los últimos meses, hayan aparecido en los medios algunos casos de detención del típico camello de barrio que, además de un poco de marihuana, hachís, cocaína, tenía fentanilo. ¿Por qué tenía fentanilo? Quizá porque, si tanto se habla, a lo mejor alguien le ha pedido, o quizá, siguiendo la tendencia, por poder ofrecerlo, por las dudas se lo pidiesen… Pero es algo anecdótico.

¿Cómo se explica la crisis en EE.UU.?

 – ¿Cómo se explica la crisis en EE.UU.?

– Hay que aclarar que, desde 2014, en EE.UU. le han puesto un poco de coto a la prescripción de estos opioides, la están controlando. La crisis de salud pública de EE. UU. detonó cuando la farmacéutica Purdue Pharma puso a la venta el OxyContin con una campaña mediática hacia la población y el estamento médico para convencer de que los opiáceos no eran adictivos. 

Para ello, citaban un estudio marginal del año 80, elaborado a partir de una pequeña muestra de parturientas a las que se les había administrado la droga y que no habían desarrollado adicción. Con marketing y publicidad, se convenció con este ensayo a los médicos de EE.UU. de que el fármaco no era adictivo y de sus beneficios analgésicos. Esto conllevó una política de recetas fáciles de medicamentos opioides. 

Debemos tener en cuenta el contexto estadounidense: un sistema de valores mucho más competitivo, individualista, que expulsa a mucha gente a los márgenes sociales.

Algunos profesionales vieron el negocio, otros recetaron de una manera sensata. Una minoría montó aquello que le llamaban las clínicas del dolor.  La farmacéutica estimulaba a los médicos y médicas a recetar, con viajes, regalos, fiestas…. Así, el OxyContin se vendió por cantidades industriales, con la agravante de que era posible diluirlo y también era inyectable. Una situación completamente diferente a la de España.

También es un factor clave en la crisis estadounidense, la estructura de su sistema sanitario basado en mutuas privadas

En 2014, cuando se empezó a poner coto a estos fármacos, la gente que estaba enganchada no le quedó otra que saltar a la heroína. Y como no había heroína suficiente, los carteles mexicanos vieron la oportunidad: vender fentanilo. Además, estos grupos han introducido la xilacina (un potente tranquilizante, analgésico y depresor del sistema nervioso central) y los nitrazenos. 

En todo esto, debemos tener en cuenta el contexto estadounidense: un sistema de valores mucho más competitivo, individualista, que expulsa a mucha gente a los márgenes sociales. Una gran cantidad de personas calman su malestar existencial a través de las drogas, y, en concreto, con los opioides. Ahora bien, muchas personas adictas que circulan por las calles de EE.UU. hoy, en ningún momento habían tomado estos fármacos antes de 2014. 

muertes por sobredosis de fentanilo en estados unidos
Prescripción médica y su influencia

– El sistema sanitario de España consume el 11% de fentanilo a nivel global. ¿Cuánto puede influir las políticas de prescripción médica en que el consumo del fentanilo se dispare en España? 

– Es buena noticia. Tenemos altas tasas de prescripción de fentanilo farmacéutico y de opioides porque estamos abordando el dolor crónico de una manera más sensata. Es indicador de que tenemos una alta tasa de supervivientes oncológicos. Mucha de esa gente hace 10 años se hubiese muerto. Además, nuestras madres y abuelos se están muriendo sin dolor, una cosa que no se había podido abordar de manera sensata, sobre todo en cuanto a los dolores neuropáticos.

En España se consume fentanilo para bien. Mientras la posología esté controlada por el médico o médica y esté vinculada a las unidades sanitarias correspondientes, la prescripción de fentanilo no implica un problema. En España se da fentanilo a quien lo necesita.

Pero ningún profesional en España puede administrar por su cuenta y con facilidad este tipo de fármacos. El sistema está muy controlado y deben recibir una autorización.

Además, existe un Plan de Optimización de Prescripción de opioides del Ministerio de Sanidad muy fuerte. A los fentanilos ultrarápidos, que son los de mayor potencial adictivo, ya se les ha puesto el visado sanitario. ¿Qué implica esto? Que para conseguir este fármaco, además de la receta especial de estupefacientes, se requiere un visado especial, que debe aprobar un interventor de Sanidad, un médico especialista. 

Por ejemplo, si una médica de cabecera quiere recetar en su consulta Actiq (marca bajo la que se comercializa fentanilo), el sistema informático se lo deniega y, por tanto, la farmacia. Lo mismo pasa si un médico del dolor quiere hacerlo: debe redactar un informe justificando el motivo, el cual será revisado por el interventor de Sanidad. Obviamente, se deniegan muy pocos. Pero ningún profesional en España puede administrar por su cuenta y con facilidad este tipo de fármacos. 

Además, muchos de los fentanilos que se recetan son de tipo parche, cuyo efecto dura 24 horas y la persona no experimenta un pico, como con los ultrarápidos. Estos últimos son los que tienen el visado sanitario.

Los profesionales de la medicina en España y EE.UU.

– Es decir, que existe una diferencia importante entre España y EE.UU. en la forma de proceder de profesionales de la Medicina…

– En España, existen profesionales muy cualificados y actualizados. En este sentido, yo me preocuparía porque prescriban menos fentanilo, no porque prescriban mucho. Porque con tanta paranoia, algunos especialistas podría reprimirse a la hora prescribir fentanilo u otro opioide cuando la persona en realidad está sufriendo y lo necesita.

Podemos decir que los profesionales médicos en España velan de una manera informal por su buena praxis profesional. La deontología médica funciona muy bien aquí, y esto es una gran diferencia respecto del sistema sanitario de EE.UU. El personal médico busca la calidad, sus integrantes quieren ser buenos profesionales porque trabajan codo a codo con sus compañeros y compañeras de unidad. Aquí el médico ha sido una institución social desde el siglo XV.  De hecho, en las zonas rurales mandaba el alcalde, el cacique y el médico. 

En España un médico o médica a lo sumo recibe un complemento cuando hace una investigación. Pero por recetar más no cobra más.

Por otra parte, si en España el personal médico receta 300 fentanilos o 3 millones, al final de mes va a cobrar lo mismo. En cambio, los médicos estadounidenses que operaban en las llamadas clínicas del dolor, cobraban por visita y receta, y, por tanto, facturaban millones. Además, las personas deben pagar el fármaco en la farmacia.  EE.UU es un sistema donde el médico convierte a los pacientes en clientes.

En España un médico o médica a lo sumo recibe un complemento cuando hace una investigación. Pero por recetar más no cobra más. Ese mito de la industria farmacéutica haciendo presión y pagando viajes familiares a las Bahamas, ha pasado a la historia. Aquí ningún médico por un viaje a las Bahamas con la familia pondrá en entredicho su presentación en el espacio social

¿Cuándo se receta el fentanilo u otros opioides?

– ¿Cuándo conviene recetar fentanilo u otros fármacos opioides?

Dos son los motivos que justifican la prescripción de fármacos opioides. El primero, la alta tasa de supervivencia en pacientes oncológicos. Personas que a lo mejor le daban dos años, hoy aguantan siete o 10 con opioides, lo cual implica para ellas calidad de vida. 

En segundo, el tratamiento de los dolores neuropáticos o no neuropáticos. Si son dolores crónicos, las alternativas al fentanilo son los medicamentos antiinflamatorios no esteroideos (AINE), los cuales a largo plazo son muy peligrosos para riñones, hígado y el sistema circulatorio. El riesgo de los opioides es la adicción, sí, pero no afectan al sistema renal, al sistema hepático, al sistema circulatorio. Es decir, que son buenos fármacos.

El problema de dependencia a fármacos opioides puede aparecer en personas que sufren un accidente, una fractura, y no le retiran la pauta posológica como corresponde. Y así, algo puntual termina derivando en crónico. Pero en España, en todo 2021, solo 100 personas pidieron tratamiento por adicción a los fármacos opioides.

La opinión de Claudio Vidal, director de Energy Control

«Mientras haya heroína, las personas consumidoras no se interesarán por el fentanilo»

– ¿Puede pasar en España lo que ocurre en Estados Unidos con el Fentanilo? 

– Es altamente improbable que se replique la situación de Estados Unidos en España y Europa por varios motivos

Principalmente, porque no existen aquí los antecedentes de Estados Unidos, que marcaron el inicio del desarrollo de la crisis. Me refiero concretamente a la dispensación excesiva de analgésicos opioides por parte del sistema de salud que llevó a una parte de la población americana a desarrollar adicción. Y que, una vez se extinguieron, la demanda seguía siendo elevada por parte de las personas usuarias. Las organizaciones criminales relajaron esa demanda, primero, con la venta de heroína y, después, de fentanilo. 

La situación aquí en España es distinta. La dispensación de analgésicos y opioides está bastante controlada, lo que complica el hecho de que se produzca una réplica de EE.UU.  Por otra parte, mientras las personas usuarias de heroína en España sigan teniendo la posibilidad de consumir esta droga, nada hace pensar que pueda haber demanda de fentanilo en los mercados. 

La dispensación excesiva de analgésicos opioides por parte del sistema de salud llevó a una parte de la población americana a desarrollar adicción.

Si bien existe incertidumbre sobre cómo la producción de cultivo de opio en Afganistán puede impactar en los mercados europeos, de momento, todo se queda en incertidumbre. 

Por último, las organizaciones criminales asentadas en Europa controlan el mercado de la heroína. Y es poco probable que dejen entrar nuevos fármacos para competir con esa sustancia. Por tanto, la probabilidad de llegada de fentanilo a España es casi nula. Ahora bien, los mercados de la droga son cambiantes y hay que estar alerta.  

– ¿Cuánto influyen realmente las políticas de prescripción médica en que el consumo de este producto se dispare?

Las políticas de prescripción de fentanilo influyen en el consumo, pero en el caso de los analgésicos opioides la prescripción médica está muy controlada en España. El plan del Ministerio de Sanidad ayudó a racionalizar su dispensación. Esta estrategia determina la necesidad de tener una receta especial para obtener estos medicamentos, lo cual reduce la posibilidad de que haya una desviación de fentanilo desde los canales lícitos a los ilícitos

– ¿Le preocupa que se desarrolle un mercado negro de fentanilo en España?

– Es altamente improbable el desarrollo de un mercado negro de fentanilo, pues mientras siga habiendo heroína es difícil que esto se dé. Sin embargo, hay otros factores a nivel global que se deben tener en cuenta en este sentido. Me explico.

Pensemos que para producir fentanilo ilegal había que comprar a China esta sustancia o sus precursores. Pero como la actividad ha bajado mucho desde que se impusieron en 2019 prohibiciones a su producción, esto ha hecho que disminuyera la disponibilidad de fentanilo. Y que el poco fentanilo que existe se venda a mercados que tienen mucha demanda. Este no es el caso de España.

– ¿Qué me dice de que España consuma para uso médico el 11% de fentanilo a nivel global?

– En principio no debemos preocuparnos por una cifra comparativa con otros países. Sobre todo, teniendo en cuenta que esa dispensación está bastante controlada, hace falta una receta especial y las probabilidades de desviación a canales ilícitos son muy bajas.

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Redacción

Equipo Adictalia
Comité Editorial | comunicacion@adictalia.es

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