Las 4 fases Rehabilitación

La rehabilitación: la 3ª fase del tratamiento de adicciones

La rehabilitación es la tercera etapa del tratamiento de adicciones. Después de dejar atrás los impulsos adictivos, la persona debe reconstruir su vida. Para ello, ha de adquirir herramientas que le permitan vivir de forma saludable.

¿Qué es la rehabilitación?

¿Qué es la rehabilitación?

La tercera fase del tratamiento de adicciones, la rehabilitación, consiste en un trabajo profundo de modificación del estilo de vida de la persona con adicción. Aunque ya es consciente de que sufre una enfermedad crónica, sabe que puede mantenerla a raya. Y en esta etapa consolida nuevas formas de actuar, de sentir y de afrontar la vida para hacerlo.

La persona continúa asistiendo a sesiones terapéuticas individuales y grupales varias veces por semana. Allí adquiere nuevos patrones de conducta, afianza los ya adquiridos durante el tratamiento, y redescubre habilidades perdidas a causa del consumo o desarrolla otras que nunca tuvo. Pero, sobre todo, revisa y modifica pensamientos, creencias y emociones que la llevaban a consumir, que la empujaban a evadirse por medio de los efectos de las drogas o las conductas compulsivas.

Sobre todo, en esta etapa la persona revisa y modifica pensamientos, creencias y emociones que la llevaban a consumir, que la empujaban a evadirse por medio de los efectos de las drogas o las conductas compulsivas.

En esta fase del tratamiento se desarrollan actividades terapéuticas, deportivas, educativas y recreativas. Actividades que aportan a la persona experiencias vitales que le muestran otras formas de disfrutar y explorar su tiempo sin recurrir al consumo. Otras formas de gestionar sus relaciones, sus impulsos, sus emociones. Pautas y rutinas saludables y herramientas psicológicas que le ayudarán a reconstruir su vida alejada de la adicción.

Entre los aspectos a trabajar en la rehabilitación, se encuentran:

  • Cambiar la reacción de la persona ante determinadas situaciones que le generaban ansiedad y la llevaban a consumir.
  • Tomar consciencia de cuáles son estas situaciones y por qué le provocan determinados sentimientos impulsivos incontrolables.
  • Dejar de frecuentar aquellos entornos y personas que generaban predisposición al consumo.
  • Aprender a valorar alternativas y planes de acción frente a situaciones que puedan poner en riesgo su abstinencia.
  • Aprender a negociar y comunicarse con otras personas para evitar conflictos
  • Adquirir hábitos físicos y alimentarios saludables, así como una noción de rutina, de sentido de orden durante el día, que le proporcionen estabilidad.

Generalmente, la fase de rehabilitación suele iniciarse y desarrollarse en espacios residenciales llamados pisos terapéuticos, adonde son derivadas las personas tras pasar por centros de ingreso. Esto es así en casos en que la cronología del tratamiento integral se cumpla de forma metódica y estricta en todos los recursos terapéuticos disponibles: centros de ingreso, pisos, centros de día, ambulatorios. Son casos en que la adicción ha tenido consecuencias graves sobre la vida de la persona.

Existen casos en que la rehabilitación se realiza directamente de forma ambulatoria en centros de día. Esto sucede bien por motivos económicos y personales, por manifestar una adicción más leve, o incluso porque la evolución del paciente lo permite. Cada historia de adicción y tratamiento es única e impredecible.

Duración

¿Cuánto dura la fase de rehabilitación?

Como ocurre con otras etapas del tratamiento de adicciones, la duración de la rehabilitación es muy variable en función de la evolución de cada persona, de cómo responde al proceso. Determinar tiempos en los tratamientos a enfermedades que afectan a la salud mental, como es la adicción, resulta poco serio.

Las características de su adicción, el tiempo de consumo, tipo de conducta, sustancia implicada, edad, contexto familiar y social, entre otros factores, influirán en su trayectoria terapéutica. Por tanto, la rehabilitación puede durar desde meses a más de un año, según cada caso.

Salir de la adicción es posible con la ayuda adecuada.

Obstáculos

Obstáculos para superar la rehabilitación

La rehabilitación constituye una etapa del tratamiento en que la persona debe profundizar en la raíz del problema, ir al fondo, para descubrir aquello que la lleva a consumir. Se trata de una tarea emocionalmente ardua que requiere de apoyo terapéutico.

Pero también un trabajo para consolidar pautas saludables en su día a día. Esto pasa por poner en práctica de forma más libre, en un contexto terapéutico menos controlado, las pautas y rutinas que fue adquiriendo durante la deshabituación. Se trata de empezar a autogestionarse, aunque siempre con algo de monitorización terapéutica y asistiendo a terapia.

Entre los desafíos y obstáculos que presenta la rehabilitación, están:

  • Consolidar nuevos hábitos saludables: establecer rutinas diarias, cuidar la salud física y emocional, buscar actividades positivas, entre otros. Adaptarse a estos cambios requiere esfuerzo y perseverancia.
  • Aprender a manejar las emociones: las adicciones están relacionadas con problemas emocionales subyacentes. Resulta fundamental aprender a lidiar con estas emociones de manera saludable, sin recurrir a las sustancias o conductas.
  • Conseguir estabilidad emocional y mental: algunas personas en la etapa de rehabilitación pueden experimentar depresión, ansiedad, estrés postraumático. Se trata de situaciones que pueden afectar la recuperación y requerir tratamiento adicional.

Ya sea residiendo en pisos o asistiendo a centros de día, en esta etapa se precisa de un apoyo sólido por parte de un equipo terapéutico, para superar esos obstáculos y lograr una recuperación exitosa.

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