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Las 4 fases Reinserción

La reinserción: 4ª fase del tratamiento de adicciones

La reinserción es la cuarta y última etapa del tratamiento de adicciones. La persona recobra la vida social, laboral y familiar, poniendo en práctica las herramientas psicosociales y emocionales adquiridas en las etapas previas del proceso.

¿Qué es la reinserción?

¿Qué es la reinserción?

La cuarta y última fase del tratamiento de adicciones, la reinserción, consiste en retornar a la vida en sociedad. Esto no es poca cosa para alguien que había perdido habilidades de relacionarse, consigo y con los demás. Y que ha llegado a estar al margen de toda vida saludable y mínimamente organizada por los efectos de su consumo.

Aquí ya no tiene tanta presencia el equipo médico, psiquiátrico, de enfermería, que intervino en las fases previas del tratamiento. Sin embargo, se mantiene la participación del equipo psicológico y terapéutico, en tanto cobran protagonismo los y las profesionales de la educación y trabajo social.

La persona demuestra una abstinencia más consolidada: justo cuando se cumple un año de consumo cero se empieza a hablar de abstinencia. Trabaja en áreas relacionadas con la gestión del tiempo y dinero, y adquiere habilidades laborales para reinsertarse en la sociedad y conseguir autonomía.

Así, entra en una fase de mayor independencia en la que adquiere responsabilidades y pone en plena práctica sus nuevas habilidades. Poco a poco, retoma las riendas de su vida, reconstruida a partir de un estilo mucho más saludable.

La persona entra en una fase de mayor independencia en la que adquiere responsabilidades y pone en plena práctica sus nuevas habilidades.

La fase de reinserción se realiza de forma ambulatoria, fuera de los centros de ingreso, de los pisos tutelados o incluso de los centros de día. Generalmente, la persona acude a centros ambulatorios donde efectúa terapia individual y grupal, mientras desarrolla su vida. Debe seguir cuidándose y reforzando todas las herramientas adquiridas durante las etapas anteriores, a nivel emocional y psicológico, para evitar recaídas.

Duración

Duración

La duración de la etapa de reinserción depende de la evolución de cada caso, es decir, de cuán desestructurada era la vida de la persona antes del tratamiento. Es muy difícil establecer un tiempo determinado, como en cualquier proceso terapéutico. Generalmente, en una cronología de una adicción grave que ya ha pasado por recursos como el ingreso, una persona acude a un centro ambulatorio entre 9 y 12 meses. Pero esto no significa que la reinserción dure ese tiempo en todos los casos.

Salir de la adicción es posible con la ayuda adecuada.

Obstáculos

Obstáculos

Retornar a la vida social representa un gran desafío: la persona se enfrentará a situaciones, lugares, recuerdos de su pasado, que pueden incitarle a consumir. Estímulos que debe aprender a gestionar, y que en algunos casos provocan recaídas.

Desafíos y obstáculos en la reinserción:

  • Relaciones interpersonales: las relaciones con familiares, amistades y parejas pueden conformar un obstáculo en la etapa de reinserción. Para algunas de estas personas resulta difícil recobrar la confianza o establecer límites saludables en la relación con la persona que sufre adicción, quien, a su vez, percibe esta desconfianza. Manejar estos vínculos de manera sana será fundamental.
  • Amistades de consumo: es recomendable que se distancie de personas tóxicas o que consumen drogas; un gran desafío a nivel personal.
  • Mantenimiento de la motivación y la disciplina: mantenerse motivada a largo plazo puede ser difícil cuando los entornos siguen siendo los mismos. Y cuando, además, la persona ha permanecido un tiempo prolongado en un ambiente seguro: el centro de desintoxicación o piso tutelado. Por eso es importante que establezca metas realistas, celebrar los logros alcanzados y buscar el apoyo de grupos terapéuticos, profesionales de la psicología u otros recursos de apoyo de forma continuada.
  • Reintegración social y laboral: durante esta etapa, la mayoría de las personas buscan reintroducirse en la sociedad y retomar sus responsabilidades laborales o educativas: encontrar un lugar para formar parte. Puede resultar desafiante adaptarse a nuevas rutinas, enfrentar el estrés del trabajo o los estudios y lidiar con situaciones de la vida cotidiana que pueden generar malestar; incluso pueden sentirse desplazadas.

Resulta esencial contar con un apoyo terapéutico sólido para superar estos obstáculos y lograr una recuperación exitosa. En esta última etapa del tratamiento integral, asistir a terapia individual y grupal es una pieza clave.

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