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Transparencia económica y Compromiso ético de Adictalia

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Todo lo que debes saber sobre cómo funcionamos y cuáles son nuestros valores

Adictalia es una empresa privada con sede central en Valencia, cuyo equipo humano se encuentra especializado en el campo de las adicciones y dependencias. Su cometido principal consiste en reunificar todo el recurso que existe actualmente en España frente al tratamiento de adicciones, para que cualquier persona pueda encontrar toda la información en un mismo portal.

Cuando una persona o familia se pone en contacto con Adictalia, nuestra misión consiste en ofrecer información y orientación, junto con el estudio personalizado del caso en concreto, para poder hacerle una recomendación de tratamiento adecuado, específico, bien sea en centros de desintoxicación o en ambulatorios, en cualquier parte de España. Este servicio, personalizado y totalmente confidencial, se presta a personas que sufren adicción y a familiares de éstas, cuando se comunican a través de las diferentes vías telemáticas disponibles.

Para encontrar la alternativa de tratamiento adecuada, el equipo terapéutico evalúa la realidad de la persona que está sufriendo y luego escruta la red nacional de centros y profesionales colaboradores. Localiza las alternativas idóneas y las ofrece. Si las personas interesadas acogen la propuesta, Adictalia se encarga de facilitar el contacto con el centro, organizar viajes y alojamientos previos, papeleos, satisfacer dudas sobre el tratamiento y acompañar durante todo el proceso de ingreso. Además, realiza un seguimiento y acompañamiento durante todo el tratamiento del paciente y guía a las familias en las fases que siguen a la desintoxicación para seguir encontrando los recursos adecuados en cada etapa.

Adictalia constituye una empresa de índole privada que carece de ayudas y subvenciones del Estado. Pero gran parte de su labor conlleva un espíritu social, al ofrecer sus servicios de forma totalmente gratuita a las personas que están sufriendo esta terrible enfermedad y a sus familiares.

Por tanto, para financiar este quehacer, que implica desde horas a días de trabajo en función del caso, Adictalia establece un acuerdo económico puntual con los centros de desintoxicación y ambulatorios que conforman la red nacional. Los honorarios pagados por estas empresas a Adictalia se determinan particularmente con cada una de ellas, sobre un pequeño porcentaje de la cuota de ingreso que la persona paga a estas compañías sanitarias o profesionales por el tratamiento que recibe.

Una de las cláusulas del acuerdo de colaboración con todos los centros y profesionales determina que el o la paciente nunca perciba incrementos o vea repercutidos los honorarios de Adictalia en el precio de su tratamiento. Sino que al contrario, buscamos firmar acuerdos para que, quienes ingresan en la clínica a partir de una derivación por parte de Adictalia, reciban tarifas más económicas y mejores condiciones.

Los acuerdos nunca determinan un cupo obligatorio de ingresos por parte de Adictalia ni exclusividad con alguna de estas clínicas o profesionales. De esta forma, Adictalia puede operar de manera independiente con aquellos centros que se ajustan a las necesidades y posibilidades del paciente. Pero también, que cumplen con los estándares de calidad terapéutica legales y éticos que consideramos ineludibles.

Estos son los tres valores que guían el trabajo de Adictalia:

  • Velar por las necesidades de quienes nos llaman y confían en nosotros.
  • Atender a sus posibilidades para ofrecerles alternativas adecuadas.
  • Controlar que los centros y profesionales de la red cumplen con la ética y niveles de calidad prometidos.

Adictalia funciona como un filtro de calidad, trasparencia y control a favor de quienes demandan nuestra ayuda. Los centros y profesionales que figuran en nuestra extensa base de datos se encuentran dentro de la legalidad, regulados por el Estado, cumplen la normativa sanitaria, y poseen los equipo médicos y terapéuticos óptimos para poder ofrecer este tipo de servicios sanitarios. Desistimos terminantemente de trabajar con centros que incumplan cualquiera de estas condiciones.

Ahora bien, Adictalia no efectúa o practica tratamiento de adicciones alguno. Es decir, que carece de todo poder de intervención terapéutica in situ sobre el paciente, y solo actúa de intermediaria entre la persona que necesita atención y la clínica o profesional, para facilitar el enlace entre ambas partes y que el proceso se adecúe más a las necesidades y/o posibilidades económicas del o la paciente.

Con todo, en caso de que se produzca algún tipo de negligencia, abuso o incumplimiento por parte del centro o profesional, Adictalia se asegura de que quede totalmente fuera de su base de datos y rescinde automáticamente el contrato de colaboración. A su vez, acompaña a las personas perjudicadas y, si es necesario, las reubica en otro tratamiento.

Asimismo, informa de la situación al resto de pacientes que ha derivado a ese centro y a sus familias por si consideran necesario cambiar de lugar de tratamiento. Y, por otra parte, se reserva la posibilidad de emprender acciones legales contra la empresa o profesional que haya incumplido o bien cometido abusos.

Todas las respuestas sobre Adictalia

¿Por qué Adictalia?

El negocio de las terapias para adicciones crece al ritmo en que lo hacen estas dependencias en la sociedad actual. La elección de la alternativa terapéutica en el caso de las adicciones resulta tan importante como la decisión de buscar una salida a esta triste realidad.

Adictalia surge a partir de una clara necesidad social de ofrecer, gratuitamente, ayuda, soporte y la mejor solución, en el tratamiento de adicciones, estudiando cada caso de manera particular. Cuando tenemos una adicción o un ser querido sufre esta enfermedad, las preguntas que nos surgen suelen ser: ¿A dónde vamos? ¿A quién acudimos? ¿Cómo sabemos cuál es la mejor alternativa terapéutica posible, profesional, seria y eficaz que realmente necesitamos?

  • Somos conscientes de la poca información de la que disponen las personas que sufren la presencia de la adicción en sus vidas. Y de que existen abusos por parte de algunos actores del sector del tratamiento de adicciones, que buscan lucrarse con esta triste realidad.
  • Adictalia funciona de manera autónoma con carácter claramente ético. Ejercemos un papel arbitral de servicio, por lo que todos nuestros colaboradores deben cumplir con las garantías sociosanitarias exigidas por las autoridades competentes, así como con nuestro código ético con el fin de garantizar los mejores resultados a quienes acuden a nosotros.
  • Adictalia constituye un proyecto de carácter privado, pero ofrecemos información adicional sobre soluciones públicas en caso de demanda o necesidad.
  • Creemos firmemente en la capacidad de crecimiento y cambio hacia la libertad individual (todo lo contrario a la cárcel de la adicción) de cualquier persona, más allá de la situación en la que se encuentre. Por este motivo, uno de los objetivos de Adictalia consiste en dotar a la sociedad de las mejores herramientas para evolucionar hacia ese estado. En este sentido, tomamos consciencia de que todos y todas somos responsables como parte de la sociedad de poner medios para potenciar el cambio personal y social. Además del servicio orientativo, Adictalia ofrece contenidos informativos especializados para concienciar a la ciudadanía de la realidad de la adicción.

¿Cómo se mantiene económicamente Adictalia?

Adictalia conforma una empresa privada que, por tanto, carece de ayudas o subvenciones del Estado, a pesar de que parte de nuestra labor tenga un espíritu claramente social.

¿Por qué consideramos que tiene un espíritu social? Porque los servicios de información, orientación, estudio y derivación de personas que sufren adicción, así como el seguimiento que ofrecemos tras los tratamientos, tanto a quienes han sido ingresadas como a sus familiares, son totalmente gratuitos para ellas, es decir, no tienen ningún coste para su bolsillo.

Con quienes sí mantenemos un acuerdo económico es con los centros o profesionales a los que derivamos pacientes.

De esta forma, podemos sostener los servicios antes mencionados, los cuales requieren un trabajo de terapeutas y personal administrativo que resulta muy variable según el caso. Pero que puede demandar entre un día completo de análisis y gestiones (vuelos, centros, documentación, etc…) hasta meses, cuando la persona rechaza ser tratada y hay que desplegar una estrategia de intervención.  

¿Por qué pagan los centros?

El proceso descrito en el punto anterior debería de realizarlo cada centro o ambulatorio. Se trata de un proceso para conocer la realidad de la persona que sufre adicción y valorar la idoneidad de su tratamiento. Con su servicio, Adictalia le ahorra esa inversión de recursos y cobra honorarios por las gestiones y recursos invertidos.

¿Y por qué no paga la persona con adicción o su familia, que son queines os llaman?

Creemos que tanto pacientes como familiares ya sufren bastante carga económica, debido a que los tratamientos privados de desintoxicación conllevan un desembolso mínimo importante. Las ayudas del Estado son realmente insuficientes para que estas personas se traten en el momento que lo requieren.

Nos parece inoportuno, incluso poco ético, por tanto, que este cargo de servicios deban soportarlo las personas que ya están sufriendo la realidad de la adicción, y que deberán costear su tratamiento.

Por otra parte, Adictalia nace de la experiencia de su fundador: una persona que ha vivido la adicción en su piel durante muchos años y que ha estado al borde de la muerte en varias ocasiones. Durante 25 años ha transitado por diferentes tratamientos y esto le ha servido para conocer de primera mano el sector terapéutico de las adicciones en España, tanto la cara buena como la negativa. Él mismo se ha transformado en terapeuta de adicciones.

Consciente de los abusos que se producen en el sector (como en cualquier otra parcela del mercado, pues sin duda conforma un negocio), la misión que se propuso el fundador con Adictalia va más allá de emprender empresarialmente. Su propósito consiste en aportar a quienes, como él, sufren esta enfermedad, un servicio de orientación confiable y que evite caer en manos de quienes pretenden lucrarse con la desesperación característica de esta enfermedad.

Es decir, que Adictalia surge como una mano guía que ayuda a limpiar la incertidumbre que soportan las familias sobre a dónde y a quién acudir para encontrar una salida efectiva a la cárcel de la adicción.

¿Cuánto paga el centro por cada ingreso?

Dichos honorarios se establecen con cada centro y profesional, a partir de un pequeño porcentaje sobre la cuota de ingreso que les paga el o la paciente por recibir el tratamiento.

Este porcentaje se determina sobre una base de coherencia con la realidad del centro (los precios de las clínicas son muy diversos, así como sus situaciones). Es decir, que Adictalia evita asfixiar económicamente a las clínicas y que esto al final termine repercutiendo en la calidad del tratamiento que recibe la persona derivada, quien realmente nos importa.

Además, comprendemos que los centros de desintoxicación son empresas costosas de mantener, cuya labor especializada resulta fundamental. Por tanto, va en contra de nuestra misión pactar acuerdos abusivos.

Al mismo tiempo, Adictalia ha de cubrir el coste de los servicios especializados de intermediación que presta a las familias y también al centro o profesional. Tras el trabajo de nuestro equipo humano, la conexión entre cada parte resulta mucho más fluida, pues clínicas y especialistas reciben a personas cuyo perfil encaja con las prestaciones que ofrecen, para conseguir un resultado terapéutico óptimo.

¿Puede el centro cargar en mi cuota de ingreso lo que os paga?

Una de las cláusulas del acuerdo de colaboración con todos los centros consiste en que el paciente nunca vea incrementados o repercutidos, los honorarios de Adictalia en el precio de su tratamiento. En el pasado, algunos centros nos plantearon fórmulas económicas consistentes en cobrar a las personas que atiende Adictalia una matrícula de ingreso extra que no existía, con el fin de justificar nuestros honorarios o, incluso, para incrementar nuestras ganancias. Adictalia SE NIEGA ROTUNDAMENTE a aplicar este tipo de fórmulas abusivas.

De hecho, en ocasiones Adictalia opta por reducir sus honorarios para que el paciente no soporte un incremento del coste de su tratamiento.

Gracias al poder de derivación cada vez mayor de Adictalia y a la gran confianza depositada por las personas que contactan con nosotros, hemos conseguido que algunos centros reduzcan sus tarifas a pacientes derivados de parte de Adictalia, obteniendo precios inferiores a su tarifa habitual y mejores facilidades de pago.

Las derivaciones a centros de desintoxicación constituyen una actividad de larga data. Sin embargo, Adictalia, en función de su filosofía corporativa, busca añadir a este proceso existente un elemento de control de abusos, aprovechamientos y excesos cometidos por algunos actores del sector del tratamiento de adicciones.

¿Cobráis una cuota fija de los centros sólo por “recomendar” tratamientos?

Únicamente cobramos honorarios por derivación concretada de pacientes. Adictalia recibe entre 300 y 500 llamadas al mes, de las cuáles solo ingresan alrededor de un 15% de personas que necesitan tratarse. El otro 85 por ciento de las llamadas reciben asesoramiento, escucha, guía… tengan o no posibilidades de pagar un centro privado.

Este servicio de escucha en un momento de sufrimiento y desesperación excede con mucho la información sobre la ubicación de centros disponibles: acompañamos emocionalmente a la persona o a los familiares; analizamos su caso; proporcionamos pautas y herramientas… estamos a su lado. Y esto puede ser en una hora, pero también a lo largo de varias semanas de acompañamiento, en largos y duros procesos, donde nos contactan para reclamar nuestra asistencia.

Con todo, el pago de los centros se efectúa solo cuando se concreta la derivación. Esto significa que, si en un día se asiste a 20 personas que requieren orientación (a menudo sabiendo, incluso, que no podrán costearse un tratamiento), y sólo termina ingresando una de ellas, Adictalia solo cobrará por el tiempo invertido por el paciente derivado. Las 19 intervenciones restantes forman parte de nuestro compromiso social de ayuda y orientación. Por otra parte, el porcentaje cobrado a los centros generalmente no amortiza de forma proporcional al tiempo y recursos invertidos en dicho seguimiento.

Esto es lo que consideramos nuestra labor social, ya que Adictalia percibe nulos beneficios por esos servicios que, sin embargo, tienen una gran importancia para las familias y personas adictas. Así lo corroboran los numerosos comentarios y valoraciones en redes sociales, y muchas otras que recibimos a diario por privado.

¿Puede generase una relación de interés con los centros si vuestros honorarios dependen de ellos?

No. El interés de que ingresen pacientes es, en todo caso, del propio centro, cuya existencia depende de tener las plazas ocupadas. Adictalia no debe mantener económicamente instalaciones terapéuticas ni plantillas multidisciplinares extensas, que son costosas. Así, posee la libertad e independencia de trabajar solo con aquellas empresas terapéuticas que cumplen realmente los criterios de calidad, tanto éticos como terapéuticos, que consideramos óptimos.

Tal independencia permite a Adictalia trasladar, sin temor a dejar de colaborar con tal o cuál clínica, las sugerencias o quejas que realizan durante la etapa de seguimiento los/as pacientes derivados/as y sus familiares. O incluso dejar de colaborar con esos centros en caso de detectar malas prácticas o incumplimientos.

¿Qué me aporta acudir a Adictalia para tratar mi enfermedad?

Adictalia funciona como un filtro de calidad, trasparencia, a favor de quienes demandan tratamientos. Así como una mano guía para evitar abusos de quienes buscan ingresar a personas con adicción a cualquier precio y bajo cualquier circunstancia.

Esto es de suma importancia en nuestra labor. La misión de Adictalia está lejos de mantener las salas de los centros de desintoxicación de España repletas de pacientes. Nuestra misión consiste en posicionarnos del lado de las personas que sufren esta terrible enfermedad y guiarles a las opciones que consideramos idóneas (en todos los sentidos) según su realidad, para salir de la enfermedad de la adicción. Para poder hacerlo, debemos buscar la forma de financiar los gastos de esta tarea. Y la mejor fórmula que consideramos es que los centros terapéuticos soporten este servicio a partir de un pequeño porcentaje de la cuota de ingreso, puesto que el trabajo que realizamos es un trabajo que les ahorramos a dichos recursos.

En otras palabras, nunca derivamos pacientes a “determinados” centros o profesionales por nuestra propia conveniencia. Siempre lo hacemos atendiendo a las necesidades y posibilidades que detectamos, así como a las características de funcionamiento de las clínicas y psicólogo/as.

¿Cómo encontráis el centro adecuado para cada caso?

Primero, el equipo terapéutico evalúa la realidad de la persona que está sufriendo y luego escruta entre una gran red nacional de centros y profesionales colaboradores constatados que funcionan a partir de criterios éticos.

Adictalia trabaja con el firme objetivo de que quienes nos llaman puedan afrontar la enfermedad y conseguir una salida sin ser víctimas de prácticas deshonestas. Somos conscientes de que el del tratamiento de adicciones constituye un sector que, como cualquier otro, no se encuentra exento de tales modus operandis.

¿Qué hacéis concretamente cuando alguien llama o solicita ser llamado/a?

Al recibir una llamada, nuestro equipo de terapeutas escucha el caso de cada persona en concreto. Luego, realiza un estudio, a partir del cual detecta las necesidades terapéuticas y las posibilidades económicas de la persona o familia afectada, para poder ofrecer las opciones de tratamiento más adecuadas para su caso.

Para definir el tratamiento y centro más adecuados para la persona, se tienen en cuenta criterios como:

  • El tipo de adicción
  • Su nivel adictivo y la frecuencia de consumo
  • Tipos de tratamientos que haya podido haber cursado en el pasado y por qué no han funcionado.
  • Las patologías asociadas que puedan convivir con su adicción
  • La situación personal, social, profesional entre otras…
  • Recursos económicos de los que se dispone para el tratamiento.

Estos datos se recaban a lo largo de largas conversaciones, que incluso pueden repartirse en varios días y con varios familiares para conocer de forma pormenorizada el caso.

Tras conocer mi caso de adicción o el de mi familiar, ¿cómo procedéis?

Una vez Adictalia confecciona este estudio, el quipo terapéutico escruta en la red para ofrecer a la persona diferentes opciones de tratamiento. Les enviamos información de la/s alternativa/s más adecuada/s para que puedan valorarla/s con tranquilidad en casa.

Adictalia ofrece una recomendación con las diferentes opciones que considera adecuadas para la persona en concreto pero la decisión final siempre será de la propia familia o de la persona que sufre la adicción.

No es una decisión sencilla, tanto por sus implicancias económicas, como emocionales y psicológicas. Por lo general, también seguimos este proceso de toma de decisión para satisfacer cualquier duda que pueda surgir.

Cuando nos indican su elección, nos comunicamos con el centro o terapeuta para asegurar la plaza disponible. Informamos sobre el perfil de la persona para facilitar una comunicación más fluída entre centro y paciente, para poder terminar de programar el ingreso o inicio de tratamiento. A veces, incluso, si resulta necesario concertar una 1ª visita de valoración con la clínica.

Adictalia también asiste a las personas que deben desplazarse fuera de su comunidad para realizar el ingreso. Les ayuda a buscar el tipo de transporte adecuado, gestionar billetes o alojamiento en caso de que requieran pasar una noche en alguna escala antes de llegar al centro.  Nuestro equipo resuelve todas la necesidades para que el proceso resulte lo más rápido y cómodo posible tanto para los familiares como para el propio paciente.

En definitiva, Adictalia acompaña en un momento donde afloran inseguridades, miedos, dudas, desorientación, para brindar confianza, seguridad y compromiso.

¿Cuáles son los filtros que utilizáis para elegir el centro o tratamiento?

Primero, todos los centros y profesionales que figuran en nuestra base de datos se encuentran dentro de la legalidad, regulados por el Estado, cumplen la normativa sanitaria y poseen los equipo médicos y terapéuticos necesarios para poder ofrecer este tipo de tratamientos con una calidad idónea.

Desistimos rotundamente de trabajar con empresas o asociaciones que no cumplan cualquiera de estas condiciones. Tampoco con aquellas cuya honestidad se haya puesto seriamente en duda, ya porque aprovechan para cobrar a cada paciente una tarifa mayor por la realidad particular de éste; ya porque prometen terapias que luego no existen, por ejemplo, cuando aseguran contar con personal e instalaciones de las cuales carecen.

Ahora bien, asegurar de antemano que no pueda cometerse, de forma puntual, un acto de mala práctica por parte de algún/a trabajador/a o un incumplimiento por parte del centro, resulta imposible. Más allá de nuestra labor firme y constante para corroborar que las empresas colaboradoras presentan antecedentes de seriedad y honestidad, y vigilar el proceso terapéutico de las personas derivadas, Adictalia no efectúa el tratamiento. Es decir: carece de todo poder de intervención in situ, y solo actúa de intermediaria entre la persona que necesita atención y la clínica o profesional.

Como prueba, basta mencionar que hemos tenido que rescindir la colaboración con algunos centros, tras constatar que incumplían con lo prometido o que incurrían, aunque fuera de forma aislada, en prácticas deshonestas, tanto de índole económico como humano.

¿Cómo controláis que los centros cumplan con sus obligaciones?

Para poder firmar un acuerdo de colaboración inicial con el centro, comprobamos que poseen los registros sanitarios y oficiales pertinentes.

Luego, en medida de lo posible, efectuamos un trabajo de campo, visitamos las instalaciones, conocemos a su personal, nos entrevistamos con sus responsables… Como parte de la labor diaria, Adictalia realiza un seguimiento de los casos, tanto con el centro como con las familias de las personas derivadas. Contrasta miradas y corrobora realidades.

En definitiva, nos aseguramos de que el funcionamiento se dé con normalidad dentro del centro y que cumpla con lo que realmente promete.

¿Qué pasa si se produce algún tipo de abuso o negligencia en un centro con una persona derivada por Adictalia?

Primero, nos aseguramos, junto con la familia, de qué es lo que ha ocurrido, contrastamos puntos de vista, siempre atendiendo en primera instancia a lo que relatan las personas que sufren la enfermedad.

A continuación, de coincidir los hechos con este relato, nos aseguramos de que el centro quede totalmente excluido de nuestra base de datos y posibilidad de recomendación y rescindimos automáticamente el contrato de colaboración, bajo notificación por parte de nuestros abogados por negligencia o incumplimiento contractual.

Asimismo, Adictalia se reserva el derecho a tomar posibles medidas legales en función del tipo de la mala praxis producida.

También informamos de lo ha ocurrido en el centro a todas las personas ingresadas en dicho centro derivadas por Adictalia, para que ellas mismas y sus familias puedan valorar individualmente la conveniencia de continuar con su tratamiento allí o cambiar de recurso. En este caso, les brindamos apoyo para reubicarles; nunca soltamos la mano de quienes han confiado en Adictalia.

¿Puede existir abuso o negligencia en este tipo de tratamientos, tanto en centros de desintoxicación como en ambulatorios?

Sí, por supuesto, como en cualquier sector humano con fines terapéuticos y económicos, donde las personas son susceptibles de actuar en función de sus defectos, carencias, incapacidades, limitaciones o falta de fe.

En Adictalia hemos constatado casos de centros que han incumplido con lo establecido en el acuerdo inicial respecto de los servicios terapéuticos prestados. Por supuesto, han sido retirados de nuestra base de datos, rescindido el contrato y avisadas todas las familias derivadas allí por Adictalia.

Tener pocos recursos y acceder a un centro económico, ¿implica recibir un tratamiento o atención peores?

Como en cualquier sector económico, donde las posibilidades también están supeditadas en buena parte a los medios, existen centros con diferentes categorías de oferta. Hay clínicas de rango más económico, de rango un poco superior y otras más avanzadas. Las tarifas se escalonan desde una base mínima a niveles muy altos, cubriendo una gran diversidad de precios.

Los servicios que presta un centro, como el equipo médico, resultan costosos de mantener. En los centros de rango más económico la disponibilidad de este recurso, por ejemplo, se encuentra más reducida. Conforme avanzamos en la escala de precios, lo lógico es que encontremos plantillas más amplias y cuidadas.

Con todo, la persona que ingresa en un centro de rango económico no debería recibir un mal tratamiento en el sentido terapéutico o una peor atención especializada. Lo que variará será el grado de comodidad, disponibilidad de recursos, ratio de personal por pacientes, privacidad, tranquilidad, diversidad de actividades, calidad de infraestructuras. Pero ello no significa que este nivel de servicios sea poco eficaz para superar la adicción o, dicho de otra forma, que una persona tenga más opciones de superar esta etapa si es un centro de precio más elevado.

¿Cómo repercute que un centro sea más económico?

Generalmente, en la amplitud del equipo médico, en la calidad de las instalaciones o infraestructuras, en la diversidad de actividades que se puedan facilitar y en las comodidades y lujos del propio lugar.

Sin embargo, la persona que tiene ganas de recuperarse puede hacerlo tanto en un centro económico como en el más caro de España. Mientras exista un equipo médico y reciba un tratamiento terapéutico profesional, lo cual ocurre en todos los rangos de centros con los que trabajamos, la persona puede lograr su desintoxicación siempre que desee hacerlo y mantenga firme su voluntad.

En Adictalia somos creyentes de que la recuperación no tiene por qué estar reñida con la condición económica de la persona que sufre adicción.

¿Cuánto tardáis entre que os llaman y conseguís un centro o tratamiento?

Esto depende de muchos factores. Por ejemplo, de si la persona que llama es quien sufre la adicción y está totalmente decidida a ingresar. En este caso, ese mismo día por la tarde puede estar perfectamente ubicada.

Otra situación es que, quien llame, sea un familiar y que la persona adicta se encuentre en un momento anímico variable, inestable, y, por tanto, debamos reconducirla para que acepte el tratamiento. Esto puede dilatar el ingreso, porque es un proceso de convencimiento estratégico en toda regla. Podemos hablar de semanas o, incluso, meses.

¿Qué hacéis después de que un paciente recibe el alta en el centro?

Durante todo el proceso, desde que el paciente ingresa hasta que recibe el alta terapéutica, Adictalia está en contacto con el centro para seguir su evolución. Es decir: para saber cómo se está adhiriendo la persona al tratamiento.

También nos comunicamos con la familia, para asegurarnos de que el trato con el centro sea el correcto y conocer cómo observan a su familiar. Así como para saber si la propia familia necesita algún tipo de asistencia terapéutica, y, en ese caso, proporcionársela.

Controlamos que todo transcurra dentro de lo esperado y de que las familias están conformes.

Una vez que el paciente recibe el alta terapéutica, unos días antes incluso, aprovechamos la coordinación con el centro para comunicarnos con la familia y definir cómo será la siguiente fase del tratamiento. Esta puede darse en pisos terapéuticos, en un centro de día, en un centro de tratamiento ambulatorio… en función de cómo haya evolucionado la persona, sus características y posteriores necesidades terapéuticas.

Adictalia se encarga de encontrar el recurso que vaya a ser más adecuado para continuar con el tratamiento, pues la desintoxicación conforma solo la primera etapa dentro de la recuperación. Y ofrece a la familia diferentes opciones para que puedan elegir la que más les convenza.

¿Un tratamiento de desintoxicación me asegura que vaya superar mi adicción?

En ningún área terapéutica existen garantías de resultado, pues ni la medicina ni la psicología ni la psiquiatría son ciencia exacta. El final, dependerá en gran parte de cada persona, de sus características, su entorno y cómo transite el tratamiento. Sin soslayar, claro, la pericia y responsabilidad del equipo terapéutico para ofrecer las herramientas y condiciones necesarias para que la persona pueda llevar a cabo su voluntad.

En Adictalia sostenemos que la persona tiene que querer salir y tiene que estar convencida de ello, y ser constante y comprometida con su recuperación. Cuando una persona se encuentra en este punto, la recuperación no sólo es posible, sino que está en gran parte asegurada. Este convencimiento depende, obviamente, en mayor proporción de la persona que del tratamiento.

Además, y esto es algo que muchas familias ignoran, después de la desintoxicación siempre tenemos que mantenernos alerta. Porque la adicción consiste en una enfermedad crónica que en cualquier momento puede volver a manifestarse, lo cual se conoce como recaída. Se trata de un momento de fragilidad donde la persona siente que es incapaz de controlarse. Por ejemplo, cuando sufre un bajón emocional y su cabeza directamente le conduce a lo que anteriormente estaba acostumbrada para evadirse de la realidad.

En esos momentos, cuando se percibe ese estado, siempre es recomendable que se comunique con su terapeuta inmediatamente para reforzar el tratamiento antes de que llegue la recaída. La adicción es una enfermedad crónica, pero constatamos numerosos casos que llevan 20 y hasta 30 años recuperados sin ninguna recaída. Personas que han recuperado sus vidas, su ilusión, su matrimonio, su trabajo.

Ahora bien, si la persona está en negación, va obligada a tratarse y no es su momento, el resultado probablemente será una recaída a corto plazo. Y esto resulta muy difícil de comprender por parte de las familias: cada persona tiene su momento.

Y para quienes quieren recuperarse, han de comprender que necesitan pasar por un tratamiento no solo de desintoxicación sino de recuperación en general y de mantenimiento a posteriori. Si se limitan a la desintoxicación, estarán tratando la parte física comprometida por la adicción y desconociendo la trascendencia del aspecto emocional y mental de esta enfermedad.

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